El panorama
Nicodemo visita a Jesús de noche. Es un dirigente religioso de los fariseos, un grupo estricto en cuanto a la ley de Dios. Reconoce a un maestro ayudado por Dios, pero Jesús habla de un nuevo nacimiento que altera sus ideas. El capítulo conecta ese nacimiento con el Espíritu de Dios, la elevación del Hijo y el amor de Dios por el mundo. Más tarde, Juan el Bautista afronta la preocupación de que Jesús atraiga más seguidores. Responde con alegría porque aquel a quien anunció está ocupando el lugar central.
En este capítulo
- Nicodemo oye del nacimiento por el Espíritu Juan 3:1-8
Nicodemo dice a Jesús que sus señales muestran que Dios está con él.
- El Hijo debe ser levantado Juan 3:9-15
Nicodemo pregunta cómo puede suceder eso.
- El amor de Dios ofrece vida en la luz Juan 3:16-21
Dios ama al mundo y da a su Hijo único para que quienes creen reciban vida duradera en vez de perecer.
- Juan recibe con alegría un lugar menor Juan 3:22-30
Jesús y sus seguidores pasan tiempo en Judea, la región del sur, donde se están realizando bautismos.
- El Hijo habla lo que viene del cielo Juan 3:31-36
Quien viene de arriba está por encima de todos, mientras las personas terrenales hablan desde su posición limitada.
Verdad central
Dios da vida nueva por medio de su Hijo y su Espíritu, y llama a salir de las tinieblas hacia una confianza que recibe en vez de controlar.

Las Escrituras junto al resumen
Juan · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 36Juan 3:1-8
Nicodemo oye del nacimiento por el Espíritu
Nicodemo dice a Jesús que sus señales muestran que Dios está con él. Jesús responde que para ver el reino de Dios es necesario nacer de nuevo. Nicodemo imagina repetir el nacimiento físico y pregunta cómo puede hacerlo un hombre viejo. Jesús habla de nacer por el agua y el Espíritu. Los cristianos difieren sobre la relación que el agua tiene aquí con el bautismo y la limpieza. El nacimiento humano da vida humana; el Espíritu de Dios da vida espiritual. Jesús compara la obra del Espíritu con el viento, cuyo sonido se oye aunque no se pueda controlar su recorrido. Nicodemo necesita una vida que Dios da, no una forma de reiniciar su cuerpo ni de añadir otro logro a su posición religiosa.

En la vida diaria
Una persona que solicita una adopción se sienta con un niño que pregunta qué examen le dará un lugar en su nuevo hogar. El adulto explica que le ofrecen pertenecer mediante una relación, no mediante una nota que el niño pueda controlar. Recibir es distinto de producir. Jesús habla del nacimiento por el Espíritu de Dios, no del proceso legal humano de la adopción.
Observe
Juan 3:8 Es posible oír el viento sin que quien lo escucha pueda controlarlo. Jesús usa esa libertad para describir la obra del Espíritu, en lugar de ofrecer una técnica a Nicodemo.
Juan 3:1-8
Santa Biblia Reina Valera 19091Y HABÍA un hombre de los Fariseos que se llamaba Nicodemo, príncipe de los Judíos.
2Este vino á Jesús de noche, y díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con él.
3Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios.
4Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿puede entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer?
5Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
6Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
7No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez.
8El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni á dónde vaya: así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
Juan 3:9-15
El Hijo debe ser levantado
Nicodemo pregunta cómo puede suceder eso. Jesús pregunta cómo un maestro de Israel, el pueblo de Dios, no lo ha comprendido. El problema no es la falta de rango religioso, sino no recibir el testimonio. Si se rechazan las comparaciones terrenales, también será difícil recibir la verdad celestial. Jesús se identifica como el Hijo del hombre que vino del cielo. Recuerda que Moisés, quien dio la ley, levantó una serpiente en el desierto. De forma semejante, el Hijo del hombre debe ser levantado para que quienes creen en él reciban vida eterna en vez de perecer. La imagen apunta a su muerte como el medio por el cual se da la vida.

En la vida diaria
Un instructor de navegación pide a un marinero experimentado que confíe en una baliza de rescate en lugar de guiarse por sus suposiciones entre la niebla. Sus años en el mar no le dan visión donde no puede ver. La señal ofrece un punto a partir del cual actuar. Jesús mismo es levantado para dar vida eterna; no es solo un guía que marca una ruta segura.
Observe
Juan 3:14 Jesús vincula su elevación con el don de la vida para quienes creen. La muerte que viene se presenta como el camino del rescate, no como una derrota ajena al propósito de Dios.
Juan 3:9-15
Santa Biblia Reina Valera 19099Respondió Nicodemo, y díjole: ¿Cómo puede esto hacerse?
10Respondió Jesús, y díjole: ¿Tú eres el maestro de Israel, y no sabes esto?
11De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.
12Si os he dicho cosas terrenas, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?
13Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre, que está en el cielo.
14Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado;
15Para que todo aquel que en él creyere, no se pierda, sino que tenga vida eterna.
Juan 3:16-21
El amor de Dios ofrece vida en la luz
Dios ama al mundo y da a su Hijo único para que quienes creen reciban vida duradera en vez de perecer. El Hijo es enviado para salvar, no simplemente para condenar. Sin embargo, rechazarlo deja a las personas bajo juicio porque rechazan a quien Dios da. Juan lo explica mediante la luz y las tinieblas. Quienes hacen el mal evitan la luz porque expone sus actos. Quienes viven conforme a la verdad se acercan a ella y muestran que sus obras dependen de Dios. La diferencia no es solo una falta de información. El apego al mal oculto puede hacer que una persona rechace la luz que ofrece rescate. El don de Dios pide una respuesta real.

En la vida diaria
El dueño de una casa descubre cables peligrosos, pero rechaza la lámpara del electricista porque revelará reparaciones que ocultó a los compradores. La oferta de ayuda no es bienvenida porque quiere mantener escondida la falla. Se rechaza la luz por lo que expone. Dios da a su Hijo para la salvación, no solo a un experto que ofrece corregir los defectos de una casa.
Observe
Juan 3:21 Acercarse a la luz revela obras hechas en Dios. Una respuesta sincera no afirma independencia de Dios, sino que permite que esa dependencia se vea.
Juan 3:16-21
Santa Biblia Reina Valera 190916Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
17Porque no envió Dios á su Hijo al mundo para que condene al mundo, mas para que el mundo sea salvo por él.
18El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
19Y esta es la condenación: porque la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas.
20Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene á la luz, porque sus obras no sean redargüidas.
21Mas el que obra verdad, viene á la luz, para que sus obras sean manifestadas que son hechas en Dios.
Juan 3:22-30
Juan recibe con alegría un lugar menor
Jesús y sus seguidores pasan tiempo en Judea, la región del sur, donde se están realizando bautismos. Juan bautiza en Enón, cerca de Salim, un lugar con abundante agua. Una disputa sobre la limpieza lleva a sus seguidores a quejarse de que la gente acude a Jesús. Juan dice que una persona solo recibe lo que el cielo le da. Nunca había afirmado ser el Cristo, el rey prometido por Dios, sino el mensajero enviado por delante. Se compara con el amigo de un novio, feliz al oír llegar al novio. El lugar cada vez mayor que ocupa Jesús completa la alegría de Juan. Su propia función pública debe disminuir porque aquel a quien servía ha llegado.
En la vida diaria
El padrino de una boda revisa la sala por última vez y luego se aparta cuando entra la pareja. Los invitados dejan de atender sus anuncios para mirar a quienes son el centro de ese día. Sonríe porque perder la atención de la sala significa que su tarea ha tenido éxito. Juan cede su lugar al Cristo de Dios, no simplemente a un amigo que recibe honores en una ceremonia.
Observe
Juan 3:30 La función menor de Juan es necesaria a medida que Jesús ocupa el lugar mayor. Mide el éxito por el lugar de quien viene, no por conservar a su propio público.
Juan 3:22-30
Santa Biblia Reina Valera 190922Pasado esto, vino Jesús con sus discípulos á la tierra de Judea; y estaba allí con ellos, y bautizaba.
23Y bautizaba también Juan en Enón junto á Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados.
24Porque Juan no había sido aún puesto en la carcel.
25Y hubo cuestión entre los discípulos de Juan y los Judíos acerca de la purificación.
26Y vinieron á Juan, y dijéronle: Rabbí, el que estaba contigo de la otra parte del Jordán, del cual tú diste testimonio, he aquí bautiza, y todos vienen á él.
27Respondió Juan, y dijo: No puede el hombre recibir algo, si no le fuere dado del cielo.
28Vosotros mismos me sois testigos que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él.
29El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está en pie y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo es cumplido.
30A él conviene crecer, mas á mí menguar.
Juan 3:31-36
El Hijo habla lo que viene del cielo
Quien viene de arriba está por encima de todos, mientras las personas terrenales hablan desde su posición limitada. Jesús da testimonio de lo que ha visto y oído, aunque muchos lo rechacen. Recibir su testimonio afirma que Dios es veraz. Aquel a quien Dios envía habla las palabras de Dios y recibe el Espíritu sin medida. El Padre ama al Hijo y pone todo en sus manos. Confiar en el Hijo trae vida eterna; rechazarlo deja a una persona sin esa vida y bajo la ira de Dios. El capítulo vuelve a la importancia de la respuesta. Jesús no es un maestro que compite con otros iguales, sino el Hijo a quien se ha confiado el don de la vida del Padre.
En la vida diaria
Una observadora del clima de montaña regresa de la cumbre con mediciones mientras la gente del valle hace conjeturas por algunos claros entre las nubes. Aceptar su informe supone confiar en pruebas obtenidas en un lugar al que no han llegado. Las fuentes de conocimiento son desiguales. Jesús habla desde el cielo como Hijo del Padre, no desde un punto elevado al que se llega por esfuerzo humano.
Observe
Juan 3:35 El amor del Padre y su entrega de todas las cosas al Hijo van unidos. La autoridad del Hijo se describe dentro de esa relación, no como una pretensión rival.
Juan 3:31-36
Santa Biblia Reina Valera 190931El que de arriba viene, sobre todos es: el que es de la tierra, terreno es, y cosas terrenas habla: el que viene del cielo, sobre todos es.
32Y lo que vió y oyó, esto testifica: y nadie recibe su testimonio.
33El que recibe su testimonio, éste signó que Dios es verdadero.
34Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla: porque no da Dios el Espíritu por medida.
35El Padre ama al Hijo, y todas las cosas dió en su mano.
36El que cree en el Hijo, tiene vida eterna; mas el que es incrédulo al Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Juan 3:1 comienza con “Y HABÍA un hombre de los Fariseos que se llamaba Nicodemo, príncipe de los Judíos.”
Dónde cambia el capítulo
Juan 3:12 forma un giro natural: “Si os he dicho cosas terrenas, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?”
La nota final
Juan 3:36 deja al lector con “El que cree en el Hijo, tiene vida eterna; mas el que es incrédulo al Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Dios, porque, Hijo, puede, cierto, cielo ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- unigénito
- Describe al Hijo único y su relación singular con el Padre.
- redargüidas
- Puestas al descubierto y señaladas como malas o equivocadas.
- menguar
- Disminuir o pasar a ocupar un lugar de menor importancia.
- signó
- Confirmó o dio por cierta la verdad de lo afirmado.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.




