El rechazo y la necesidad ante la obra de Jesús

Marcos 6

El panorama

Jesús, el maestro y sanador que viaja de un lugar a otro, vuelve a su tierra con sus seguidores. La gente que lo conoce se resiste a él, mientras otras aldeas reciben ayuda por medio de los doce hombres que envía. Las noticias llegan a Herodes, el gobernante de la región, cuya culpa por la muerte de Juan Bautista influye en lo que oye. Luego las multitudes siguen a Jesús hasta un lugar solitario. Más tarde sus seguidores pasan una noche remando con dificultad. En medio del rechazo, el hambre y el miedo, ven actos cuyo significado aún no comprenden del todo.

En este capítulo

Verdad central

Jesús responde al rechazo y la necesidad humana sin dejar de enseñar y cuidar, mientras sus seguidores luchan por entender la autoridad que presencian.

Marcos 6: El rechazo y la necesidad ante la obra de Jesús
Escena del capítuloMarcos 6

Las Escrituras junto al resumen

Marcos · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 56

Marcos 6:1-6

Lo conocido se convierte en incredulidad

En el sábado, el día santo de descanso semanal, Jesús enseña en la sinagoga de su tierra, un lugar de culto y lectura de las Escrituras. Sus vecinos se preguntan de dónde vienen su sabiduría y sus obras. Lo conocen como el carpintero, el hijo de María, y mencionan a sus hermanos y hermanas que viven entre ellos. Esa familiaridad se convierte en una razón para rechazarlo. Jesús dice que un profeta, un mensajero de Dios, suele carecer de honra entre su propia gente y sus parientes. Marcos dice que allí no puede hacer ninguna gran obra, salvo sanar a unos pocos enfermos al tocarlos. Su incredulidad lo asombra. Sigue enseñando en las aldeas cercanas en vez de obligar a su pueblo a recibirlo.

Marcos 6:1-6: Lo conocido se convierte en incredulidad
Escena del capítuloMarcos 6

En la vida diaria

Un antiguo aprendiz de carpintero vuelve con un plan de reparación ya probado al taller donde empezó barriendo el suelo. Los trabajadores de más edad se ríen porque recuerdan sus primeros errores y se niegan a examinar el plan. La imagen que conservan de él les impide escucharlo con justicia. Los vecinos de Jesús rechazan la autoridad de un profeta, no solo la nueva habilidad de un antiguo aprendiz.

Observe

Marcos 6:3 Los vecinos no niegan haber oído sabiduría ni saber de obras poderosas. Usan la familia y el oficio conocidos de Jesús para resistirse a lo que esas cosas implican.

Marcos 6:1-6

Santa Biblia Reina Valera 1909

1Y SALIÓ de allí, y vino á su tierra, y le siguieron sus discípulos.

2Y llegado el sábado, comenzó á enseñar en la sinagoga; y muchos oyéndole, estaban atónitos, diciendo: ¿De dónde tiene éste estas cosas? ¿Y qué sabiduría es ésta que le es dada, y tales maravillas que por sus manos son hechas?

3¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, y de José, y de Judas, y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros, sus hermanas? Y se escandalizaban en él.

4Mas Jesús les decía: No hay profeta deshonrado sino en su tierra, y entre sus parientes, y en su casa.

5Y no pudo hacer allí alguna maravilla; solamente sanó unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos.

6Y estaba maravillado de la incredulidad de ellos. Y rodeaba las aldeas de alrededor, enseñando.

Marcos 6:7-13

Los doce viajan con poco

Jesús envía a los doce de dos en dos y les da autoridad sobre los espíritus inmundos. Pueden llevar un bastón y usar sandalias, pero no comida, dinero, bolsa de viaje ni una túnica de repuesto. Deben depender de que los reciban. Han de quedarse en la primera casa que los acoja, sin buscar mejores anfitriones. El lugar que rechace su mensaje recibe una advertencia. Al salir, deben sacudirse de los pies el polvo de ese lugar. Jesús compara ese rechazo con Sodoma y Gomorra, ciudades antiguas juzgadas por graves males. Los doce llaman a la gente a apartarse del pecado, expulsan demonios y usan aceite al sanar a los enfermos.

En la vida diaria

Un inspector de senderos sale con un compañero y las herramientas básicas, contando con el apoyo que sus anfitriones han acordado darles. Aceptan el primer alojamiento previsto en vez de buscar una casa más rica. Como llevan poco equipaje, la acogida de otros resulta esencial. Jesús da autoridad espiritual y advierte del juicio; los inspectores solo realizan una revisión práctica.

Observe

Marcos 6:10 Quedarse en una sola casa evita que la misión se convierta en una búsqueda de mejor comida o alojamiento. Los mensajeros dependen de la acogida sin aprovecharla para conseguir más comodidades.

Marcos 6:7-13

Santa Biblia Reina Valera 1909

7Y llamó á los doce, y comenzó á enviarlos de dos en dos: y les dió potestad sobre los espíritus inmundos.

8Y les mandó que no llevasen nada para el camino, sino solamente báculo; no alforja, ni pan, ni dinero en la bolsa;

9Mas que calzasen sandalias, y no vistiesen dos túnicas.

10Y les decía: Donde quiera que entréis en una casa, posad en ella hasta que salgáis de allí.

11Y todos aquellos que no os recibieren ni os oyeren, saliendo de allí, sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies, en testimonio á ellos. De cierto os digo que más tolerable será [el castigo] de los de Sodoma y Gomorra el día del juicio, que el de aquella ciudad.

12Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen.

13Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite á muchos enfermos, y sanaban.

Marcos 6:14-29

El temor de Herodes recuerda la muerte de Juan

Herodes oye hablar de Jesús y teme que Juan Bautista, el predicador al que mandó ejecutar, haya resucitado. Otros proponen que sea Elías, un profeta anterior, u otro mensajero de Dios. Marcos recuerda por qué murió Juan. Juan se opuso al matrimonio de Herodes con Herodías, la mujer de su hermano Felipe. Ella quería matar a Juan, mientras Herodes temía su santidad y lo escuchaba. En una fiesta de cumpleaños, Herodes promete una gran recompensa a la hija de ella después de que baile. A instancias de su madre, ella exige la cabeza de Juan. Herodes siente tristeza, pero valora su juramento y la opinión de los invitados más que la vida de Juan. Ordena que lo decapiten, y llevan la cabeza en un plato. Los seguidores de Juan entierran su cuerpo.

En la vida diaria

Una familiar de una víctima escucha a un testigo describir cómo unos funcionarios eligieron su imagen pública por encima de una vida que podían proteger. Aprieta los documentos del entierro y pide que registren cada decisión en orden. El pesar expresado después no puede deshacer la pérdida. La muerte de Juan sigue al juramento de un gobernante y a una ejecución exigida, no simplemente a un fallo en el papeleo.

Observe

Marcos 6:26 La tristeza de Herodes no detiene su orden. Marcos muestra cómo la preocupación por un juramento y por los invitados que observan pesa más que su propio conocimiento de que Juan es santo.

Marcos 6:14-29

Santa Biblia Reina Valera 1909

14Y oyó el rey Herodes [la fama de Jesús], porque su nombre se había hecho notorio; y dijo: Juan el que bautizaba, ha resucitado de los muertos, y por tanto, virtudes obran en él.

15Otros decían: Elías es. Y otros decían: Profeta es, ó alguno de los profetas.

16Y oyéndo[lo] Herodes, dijo: Este es Juan el que yo degollé: él ha resucitado de los muertos.

17Porque el mismo Herodes había enviado, y prendido á Juan, y le había aprisionado en la cárcel á causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano; pues la había tomado por mujer.

18Porque Juan decía á Herodes: No te es lícito tener la mujer de tu hermano.

19Mas Herodías le acechaba, y deseaba matarle, y no podía:

20Porque Herodes temía á Juan, sabiendo que era varón justo y santo, y le tenía respeto: y oyéndole, hacía muchas cosas; y le oía de buena gana.

21Y venido un día oportuno, en que Herodes, en la fiesta de su nacimiento, daba una cena á sus príncipes y tribunos, y á los principales de Galilea;

22Y entrando la hija de Herodías, y danzando, y agradando á Herodes y á los que estaban con él á la mesa, el rey dijo á la muchacha: Pídeme lo que quisieres, que yo te lo daré.

23Y le juró: Todo lo que me pidieres te daré, hasta la mitad de mi reino.

24Y saliendo ella, dijo á su madre: ¿Qué pediré? Y ella dijo: La cabeza de Juan Bautista.

25Entonces ella entró prestamente al rey, y pidió, diciendo: Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan Bautista.

26Y el rey se entristeció mucho; mas á causa del juramento, y de los que estaban con él á la mesa, no quiso desecharla.

27Y luego el rey, enviando uno de la guardia, mandó que fuese traída su cabeza;

28El cual fué, y le degolló en la cárcel, y trajo su cabeza en un plato, y la dió á la muchacha, y la muchacha la dió á su madre.

29Y oyéndo[lo] sus discípulos, vinieron y tomaron su cuerpo, y le pusieron en un sepulcro.

Marcos 6:30-44

Una comida pequeña alimenta a una gran multitud

Los doce regresan e informan de su trabajo. Jesús los invita a retirarse para descansar, porque las multitudes no les dejan tiempo ni para comer. La gente ve su barca y llega antes al lugar solitario. Jesús siente compasión por ellos como por ovejas sin pastor y les enseña. Al final del día, los seguidores proponen despedir a la multitud para que compre comida. Jesús les dice que la alimenten. Encuentran cinco panes y dos peces. Él sienta a la gente en grupos sobre la hierba, da gracias y entrega la comida a sus seguidores para que la repartan. Unos cinco mil hombres comen hasta quedar satisfechos, y sobran doce cestos de comida.

Galilea y Judea
Galilea y Judea

En la vida diaria

Una voluntaria de un comedor de ayuda mira una larga fila y empieza a contar el pan que ya está sobre la mesa. El cocinero sienta a las familias en grupos y le pide que lleve bandejas en vez de quedarse derrotada ante el total. El orden convierte la preocupación en servicio. Jesús hace que la pequeña provisión alimente a todos; un comedor de ayuda sigue necesitando que le entreguen suficiente comida.

Observe

Marcos 6:41 Jesús da la comida por medio de los seguidores que creían imposible la tarea. Participan en alimentar a la multitud sin ser la fuente del alimento.

Marcos 6:30-44

Santa Biblia Reina Valera 1909

30Y los apóstoles se juntaron con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho, y lo que habían enseñado.

31Y él les dijo: Venid vosotros aparte al lugar desierto, y reposad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, que ni aun tenían lugar de comer.

32Y se fueron en un barco al lugar desierto aparte.

33Y los vieron ir muchos, y le conocieron; y concurrieron allá muchos á pie de las ciudades, y llegaron antes que ellos, y se juntaron á él.

34Y saliendo Jesús vió grande multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y les comenzó á enseñar muchas cosas.

35Y como ya fuese el día muy entrado, sus discípulos llegaron á él, diciendo: El lugar es desierto, y el día ya muy entrado;

36Envíalos para que vayan á los cortijos y aldeas de alrededor, y compren para sí pan; porque no tienen qué comer.

37Y respondiendo él, les dijo: Dadles de comer vosotros. Y le dijeron: ¿[Que] vayamos y compremos pan por doscientos denarios, y les demos de comer?

38Y él les dice: ¿Cuántos panes tenéis? Id, y vedlo. Y sabiéndolo, dijeron: Cinco, y dos peces.

39Y les mandó que hiciesen recostar á todos por partidas sobre la hierba verde.

40Y se recostaron por partidas, de ciento en ciento, y de cincuenta en cincuenta.

41Y tomados los cinco panes y los dos peces, mirando al cielo, bendijo, y partió los panes, y dió á sus discípulos para que [los] pusiesen delante: y repartió á todos los dos peces.

42Y comieron todos, y se hartaron.

43Y alzaron de los pedazos doce cofines llenos, y de los peces.

44Y los que comieron eran cinco mil hombres.

Marcos 6:45-52

Jesús llega a la barca en apuros

Jesús envía a sus seguidores en barca hacia Bethsaida, un pueblo cerca del lago, mientras despide a la multitud. Luego sube a un monte para orar. Durante la noche los ve esforzarse contra el viento. Cerca del amanecer se acerca a ellos sobre el agua y está a punto de pasarlos. Creen ver un espíritu y gritan. Él se da a conocer, les dice que no teman y sube con ellos a la barca. El viento cesa. Quedan completamente asombrados. Marcos dice que no habían entendido lo de los panes porque aún tenían el corazón endurecido. Ver maravillas todavía no se ha convertido en una comprensión clara.

La lección en la barca sigue tratando del pan
Escena del capítuloMarcos 6

En la vida diaria

El conductor de una máquina quitanieves ve a unos trabajadores de carretera aislados que intentan llegar a un refugio y se dirige hacia ellos. Entre la nieve que arrastra el viento, al principio confunden sus luces con otro peligro. Su voz conocida por la radio transforma el miedo en alivio. Jesús camina sobre el agua y calma el viento; el conductor llega hasta la gente mediante una máquina común.

Observe

Marcos 6:52 Marcos relaciona el miedo en la barca con la comida anterior. La falta de comprensión de los seguidores no se debe a falta de pruebas, sino a la dificultad para captar su significado.

Marcos 6:45-52

Santa Biblia Reina Valera 1909

45Y luego dió priesa á sus discípulos á subir en el barco, é ir delante de él á Bethsaida de la otra parte, entre tanto que él despedía la multitud.

46Y después que los hubo despedido, se fué al monte á orar.

47Y como fué la tarde, el barco estaba en medio de la mar, y él solo en tierra.

48Y los vió fatigados bogando, porque el viento les era contrario: y cerca de la cuarta vigilia de la noche, vino á ellos andando sobre la mar, y quería precederlos.

49Y viéndole ellos, que andaba sobre la mar, pensaron que era fantasma, y dieron voces;

50Porque todos le veían, y se turbaron. Mas luego habló con ellos, y les dijo: Alentaos; yo soy, no temáis.

51Y subió á ellos en el barco, y calmó el viento: y ellos en gran manera estaban fuera de sí, y se maravillaban:

52Porque aun no habían considerado lo de los panes, por cuanto estaban ofuscados sus corazones.

Marcos 6:53-56

La gente trae enfermos de todas partes

La barca llega a Genezaret, una región fértil junto al lago. La gente reconoce a Jesús en cuanto desembarca. Recorren la zona y llevan enfermos en camas a donde oyen que está. En pueblos, aldeas y zonas rurales, colocan en espacios públicos a quienes necesitan ayuda. Piden tocar aunque sea el borde de su ropa. Todos los que lo tocan quedan sanos. El capítulo termina con una necesidad extendida que encuentra sanidad, sin nombrar a pacientes concretos. Reconocer a Jesús conduce a acciones prácticas, pues la gente lleva a quienes no pueden llegar hasta él por sí mismos.

Los enfermos llevados a Jesús en Genesaret
Escena del capítuloMarcos 6

En la vida diaria

Una organizadora de transporte de una aldea despliega un mapa cuando llega un equipo médico visitante. Los vecinos traen camillas y organizan viajes para quienes no pueden caminar hasta el salón. La noticia resulta útil porque la gente la lleva y también se lleva unos a otros. Jesús sana a todos los que lo tocan; el equipo médico solo puede evaluar y tratar dentro de los límites humanos.

Observe

Marcos 6:55 La gente lleva camas hacia los lugares donde oye que está Jesús. Su respuesta incluye ayuda física para otros, no solo entusiasmo por su llegada.

Marcos 6:53-56

Santa Biblia Reina Valera 1909

53Y cuando estuvieron de la otra parte, vinieron á tierra de Genezaret, y tomaron puerto.

54Y saliendo ellos del barco, luego le conocieron.

55Y recorriendo toda la tierra de alrededor, comenzaron á traer de todas partes enfermos en lechos, á donde oían que estaba.

56Y donde quiera que entraba, en aldeas, ó ciudades, ó heredades, ponían en las calles á los que estaban enfermos, y le rogaban que tocasen siquiera el borde de su vestido; y todos los que le tocaban quedaban sanos.

Detalles que vale la pena notar

56versículos en esta lectura
6movimientos principales
5preguntas en el texto bíblico

La imagen inicial

Marcos 6:1 comienza con “Y SALIÓ de allí, y vino á su tierra, y le siguieron sus discípulos.”

Dónde cambia el capítulo

Marcos 6:24 forma un giro natural: “Y saliendo ella, dijo á su madre: ¿Qué pediré? Y ella dijo: La cabeza de Juan Bautista.”

La nota final

Marcos 6:56 deja al lector con “Y donde quiera que entraba, en aldeas, ó ciudades, ó heredades, ponían en las calles á los que estaban enfermos, y le rogaban que tocasen siquiera el borde…”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras ellos, Porque, dijo, Herodes, Juan, estaban ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

báculo
Bastón que sirve de apoyo al caminar por el camino.
alforja
Bolsa que se lleva al viajar para guardar provisiones.
cofines
Cestos usados para recoger y transportar alimentos u otras cosas.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20