El panorama
Unos visitantes de Jerusalem, la ciudad donde está el templo de Dios, cuestionan a Jesús, el sanador y maestro, por la forma de comer de sus seguidores. Él responde preguntando qué hace realmente impura a una persona ante Dios. Las reglas sobre el lavado no pueden reparar un corazón que daña a otros o justifica el descuido. Luego Jesús viaja fuera del territorio conocido. Una madre extranjera le pide que libere a su hija, y la gente le lleva a un hombre que no puede oír ni hablar con claridad. En ambos encuentros, la necesidad recibe una respuesta que cambia una vida.
En este capítulo
- Las reglas humanas reemplazan el mandato de Dios Marcos 7:1-8
Los Fariseos, un grupo estricto en cuanto a la ley religiosa, y los escribas, maestros de esa ley, ven a algunos seguidores comer sin el lavado ritual de manos.
- Una etiqueta sagrada justifica el descuido Marcos 7:9-13
Jesús da un ejemplo concreto del problema.
- La impureza viene del interior Marcos 7:14-23
Jesús llama a la multitud a escuchar.
- Una madre extranjera insiste en su ruego Marcos 7:24-30
Cerca de Tiro y Sidón, dos ciudades costeras, Jesús entra en una casa.
- Un hombre oye y habla con claridad Marcos 7:31-37
Jesús pasa por Decápolis, una región de ciudades vinculadas, rumbo al mar de Galilea, un lago del norte.
Verdad central
Jesús sitúa la impureza en el corazón humano y lleva misericordia a personas cuyas necesidades cruzan los límites conocidos.

Las Escrituras junto al resumen
Marcos · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 37Marcos 7:1-8
Las reglas humanas reemplazan el mandato de Dios
Los Fariseos, un grupo estricto en cuanto a la ley religiosa, y los escribas, maestros de esa ley, ven a algunos seguidores comer sin el lavado ritual de manos. Marcos explica las costumbres de lavarse después de ir al mercado y limpiar los recipientes usados para la comida. Discuten sobre estar limpios para el culto. No debaten cómo evitar que los microbios lleguen a los alimentos. Los visitantes preguntan por qué los seguidores de Jesús no respetan las costumbres heredadas. Jesús responde con Isaías, un profeta anterior, que describió labios que honran a Dios mientras los corazones permanecen lejos. El culto queda vacío cuando se enseñan reglas humanas como mandatos de Dios. Jesús acusa a estos dirigentes de aferrarse a sus costumbres mientras dejan de lado el mandato de Dios.

En la vida diaria
Una inspectora de una residencia de mayores ve que el personal completa cada revisión de credenciales mientras un residente espera agua sin recibir respuesta. El papeleo parece ordenado, pero el propósito de la regla ha desaparecido de la sala. Ella pregunta por qué la rutina visible cuenta más que la persona que necesita atención. Jesús cuestiona las costumbres humanas que reemplazan el mandato de Dios, no el propio sistema de seguridad de una residencia.
Observe
Marcos 7:8 Jesús señala una sustitución, no solo una práctica añadida. Los dirigentes conservan la tradición humana mientras abandonan lo que Dios ha mandado.
Marcos 7:1-8
Santa Biblia Reina Valera 19091Y SE juntaron á él los Fariseos, y algunos de los escribas, que habían venido de Jerusalem;
2Los cuales, viendo á algunos de sus discípulos comer pan con manos comunes, es á saber, no lavadas, [los] condenaban.
3(Porque los Fariseos y todos los Judíos, teniendo la tradición de los ancianos, si muchas veces no se lavan las manos, no comen.
4Y [volviendo] de la plaza, si no se lavaren, no comen. Y otras muchas cosas hay, que tomaron para guardar, como las lavaduras de los vasos [de beber], y de los jarros, y de los vasos de metal, y de los lechos.)
5Y le preguntaron los Fariseos y los escribas: ¿Por qué tus discípulos no andan conforme á la tradición de los ancianos, sino que comen pan con manos comunes?
6Y respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo con los labios me honra, mas su corazón lejos está de mí.
7Y en vano me honran, enseñando [como] doctrinas mandamientos de hombres.
8Porque dejando el mandamiento de Dios, tenéis la tradición de los hombres; las lavaduras de los jarros y de los vasos [de beber]: y hacéis otras muchas cosas semejantes.
Marcos 7:9-13
Una etiqueta sagrada justifica el descuido
Jesús da un ejemplo concreto del problema. Moisés, quien dio la ley, mandó honrar a los padres y estableció la muerte como pena por maldecirlos. Sin embargo, estos dirigentes permiten que alguien declare sus recursos Corbán, un don dedicado a Dios. Esa etiqueta puede impedir que los recursos ayuden al padre o a la madre de esa persona. Los dirigentes respaldan entonces el voto en vez de exigir el deber familiar. Jesús dice que así anulan la palabra de Dios mediante una regla heredada. Algo que parece devoto se convierte en protección para el descuido. Añade que este es un ejemplo entre muchas prácticas semejantes, no el único punto en que sus reglas han fallado.
En la vida diaria
Un hijo próspero destina una cuenta de ahorros a una futura donación mientras su madre carece de combustible para la calefacción. Señala ese destino cada vez que sus familiares le piden que la ayude. La generosidad declarada no le cuesta ninguna comodidad presente y bloquea un deber inmediato. Jesús trata una regla religiosa que autoriza esa evasión, no solo una decisión privada sobre el presupuesto.
Observe
Marcos 7:12 Los dirigentes impiden activamente la ayuda después de aceptar el voto. Su enseñanza no solo deja de fomentar el cuidado; da al descuido una excusa obligatoria.
Marcos 7:9-13
Santa Biblia Reina Valera 19099Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.
10Porque Moisés dijo: Honra á tu padre y á tu madre, y: El que maldijere al padre ó á la madre, morirá de muerte.
11Y vosotros decís: [Basta] si dijere un hombre al padre ó la madre: [Es] Corbán (quiere decir, don [mío á Dios]) todo aquello con que pudiera valerte;
12Y no le dejáis hacer más por su padre ó por su madre,
13Invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que disteis: y muchas cosas hacéis semejantes á éstas.
Marcos 7:14-23
La impureza viene del interior
Jesús llama a la multitud a escuchar. Lo que entra en una persona desde fuera no vuelve impuro su corazón; lo que sale de dentro sí. Más tarde sus seguidores piden una explicación. La comida llega al estómago y sale como desecho, en vez de entrar en el corazón como una decisión moral. Los pensamientos y actos malos surgen del interior de las personas. Jesús menciona las faltas sexuales, el asesinato, el robo, la codicia, el engaño, la envidia, los insultos contra Dios, el orgullo y la necedad. Estas cosas hacen impura a una persona. Cambia el foco de la comida a los pensamientos y actos que causan daño. Unas manos limpias no pueden reemplazar un corazón cambiado.

En la vida diaria
Una florista lava cada florero antes de abrir y luego cambia en secreto el pedido de un cliente para quedarse con la diferencia. Nada sucio toca las flores, pero el mal procede de su engaño deliberado. Una mesa de trabajo impecable no resuelve la cuestión de la honradez. Jesús habla de impureza ante Dios, no solo de tratos justos en una tienda.
Observe
Marcos 7:21 Jesús señala el corazón como fuente de pensamientos y actos dañinos. La lista se refiere al mal elegido, en vez de tratar al cuerpo mismo como el problema.
Marcos 7:14-23
Santa Biblia Reina Valera 190914Y llamando á toda la multitud, les dijo: Oidme todos, y entended:
15Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar: mas lo que sale de él, aquello es lo que contamina al hombre.
16Si alguno tiene oídos para oir, oiga.
17Y [apartado] de la multitud, habiendo entrado en casa, le preguntaron sus discípulos sobre la parábola.
18Y díjoles: ¿También vosotros estáis así sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar;
19Porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale á la secreta? [Esto decía], haciendo limpias todas las viandas.
20Mas decía, que lo que del hombre sale, aquello contamina al hombre.
21Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios,
22Los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, las desvergüenzas, el ojo maligno, las injurias, la soberbia, la insensatez.
23Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.
Marcos 7:24-30
Una madre extranjera insiste en su ruego
Cerca de Tiro y Sidón, dos ciudades costeras, Jesús entra en una casa. Quiere estar a solas, pero una mujer se entera y viene. Es Griega y Sirofenisa, de la población local no judía. Su hija tiene un espíritu inmundo. Jesús habla de que los hijos coman primero en vez de dar su pan a los perros. La imagen da prioridad al pueblo de Dios y la sitúa fuera de ese círculo. Ella responde que los perros aún comen las migajas debajo de la mesa. Pide misericordia sin exigir el lugar de los hijos. Jesús acepta su respuesta y dice que el espíritu ha salido. Al llegar a casa encuentra a su hija libre y descansando.
En la vida diaria
Una madre de visita desde otro distrito se presenta en un puesto de agua reservado primero para los hogares locales. Pide una pequeña parte de lo que quede después de que llenen sus recipientes, sin exigir que nadie pierda su lugar. El encargado escucha su necesidad en vez de atender solo a su domicilio. Jesús sana a la hija a distancia, no repartiendo una provisión limitada.
Observe
Marcos 7:27 La palabra primero deja espacio después de la comida de los hijos. La respuesta de la mujer toma en serio esa posibilidad mientras pide ayuda para la necesidad presente de su hija.
Marcos 7:24-30
Santa Biblia Reina Valera 190924Y levantándose de allí, se fué á los términos de Tiro y de Sidón; y entrando en casa, quiso que nadie [lo] supiese; mas no pudo esconderse.
25Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de él, vino y se echó á sus pies.
26Y la mujer era Griega, Sirofenisa de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio.
27Mas Jesús le dijo: Deja primero hartarse los hijos, porque no es bien tomar el pan de los hijos y echarlo á los perrillos.
28Y respondió ella, y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos.
29Entonces le dice: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija.
30Y como fué á su casa, halló que el demonio había salido, y á la hija echada sobre la cama.
Marcos 7:31-37
Un hombre oye y habla con claridad
Jesús pasa por Decápolis, una región de ciudades vinculadas, rumbo al mar de Galilea, un lago del norte. La gente trae a un hombre sordo con dificultades para hablar y pide a Jesús que lo toque. Jesús lo aparta de la multitud. Pone los dedos en los oídos del hombre, le toca la lengua con saliva, mira al cielo y suspira. A su orden, el hombre empieza a oír y a hablar con claridad. Jesús manda guardar silencio sobre la sanidad, pero la noticia se extiende aún más. La gente se maravilla de su cuidado y de la recuperación del oído y el habla. Jesús atiende a este hombre fuera de la vista de la multitud.

En la vida diaria
Una terapeuta del habla lleva a un paciente a una sala tranquila donde los observadores no puedan interrumpir. Se coloca frente a él, usa gestos claros y le da tiempo para responder sin público. La privacidad permite centrar el encuentro en sus necesidades. Jesús devuelve el oído y el habla de inmediato, en vez de ayudar a alguien a desarrollar habilidades mediante sesiones repetidas.
Observe
Marcos 7:33 Jesús aparta al hombre antes de tocarlo. La sanidad comienza con una atención individual en lugar de convertir su dificultad en un espectáculo público.
Marcos 7:31-37
Santa Biblia Reina Valera 190931Y volviendo á salir de los términos de Tiro, vino por Sidón á la mar de Galilea, por mitad de los términos de Decápolis.
32Y le traen un sordo y tartamudo, y le ruegan que le ponga la mano encima.
33Y tomándole aparte de la gente, metió sus dedos en las orejas de él, y escupiendo, tocó su lengua;
34Y mirando al cielo, gimió, y le dijo: Ephphatha: que es [decir]: Sé abierto.
35Y luego fueron abiertos sus oídos, y fué desatada la ligadura de su lengua, y hablaba bien.
36Y les mandó que no lo dijesen á nadie; pero cuanto más les mandaba, tanto más y más lo divulgaban.
37Y en gran manera se maravillaban, diciendo: Bien lo ha hecho todo: hace á los sordos oir, y á los mudos hablar.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Marcos 7:1 comienza con “Y SE juntaron á él los Fariseos, y algunos de los escribas, que habían venido de Jerusalem;”
Dónde cambia el capítulo
Marcos 7:19 forma un giro natural: “Porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale á la secreta? [Esto decía], haciendo limpias todas las viandas.”
La nota final
Marcos 7:37 deja al lector con “Y en gran manera se maravillaban, diciendo: Bien lo ha hecho todo: hace á los sordos oir, y á los mudos hablar.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras hombre, Porque, dijo, bien, tradici, comen ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- Corbán
- Bien dedicado a Dios, usado aquí para negar ayuda a los padres.
- secreta
- Lugar donde se depositan los desechos del cuerpo, como una letrina.
- viandas
- Alimentos que se preparan o se sirven para comer.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



