El panorama
El decimocuarto capítulo de Romanos trata el desacuerdo sobre alimentos y días como prueba de si los creyentes entienden a quién pertenecen las personas de ambos lados de la disputa. Al débil se le ha de recibir sin convertir la acogida en interrogatorio de opiniones discutidas. Pablo identifica tentaciones distintas para cada lado: el que come menosprecia, mientras el que se abstiene juzga. A ambos los corrige el hecho de que Dios ha recibido al otro. El señorío de Cristo sobre vivos y muertos quita luego la fantasía de que un creyente ocupe el tribunal de otro. Pablo mismo está persuadido de que el alimento no es inmundo en sí, pero da a la parte confiada una responsabilidad más pesada. Una teoría correcta sobre la comida no vuelve amorosa cada ejercicio de libertad. La paz, la edificación, la conciencia y el bien de la persona «por el cual Cristo murió» importan más que exhibir libertad en la mesa. La cuestión moral no es solo qué puede comerse, sino qué hace el comer a un hermano.
Verdad central
Romanos 14:1–15:13 ordena a los creyentes divididos por alimentos y días dejar de menospreciar y juzgar, limitar la libertad por el bien del hermano, procurar la paz y recibirse unos a otros como Cristo los recibió.

Las notas de estudio tienen su propia página
El análisis de cada movimiento, las palabras para rastrear, las notas versículo por versículo y los puntos donde los lectores difieren están escritos para quien estudia solo. Están en la página Reflexión Personal Profunda de este capítulo. Esta página es la lección.
Guía docente específica del capítulo
Estos puntos nacen del capítulo mismo. Ayudan a unir el mapa narrativo del Nivel 1, el análisis del Nivel 2 y el texto bíblico en una sola lección.
Comienza con la primera imagen del capítulo
Romanos 14:1: “RECIBID al flaco en la fe, [pero] no para contiendas de disputas.”
Detente en el punto de cambio
Romanos 14:10: “Mas tú ¿por qué juzgas á tu hermano? ó tú también, ¿por qué menosprecias á tu hermano? porque todos hemos de estar ante el tribunal de Cristo.”
Mantén visible este recorrido de palabras
para, Dios, Porque, hace, hermano, comida
Qué explicar, y en qué orden
Enseña el pasaje en este orden. Cada paso nombra los versículos en que se apoya, para que cada punto se muestre en el texto antes de aplicarlo.
Romanos 14:1-4
Recibid al flaco, no para disputar
Empieza con el mandato y su límite: recibid al flaco en la fe, «no para contiendas de disputas», es decir, no para pelear por sus opiniones. Explica que «flaco» aquí significa una conciencia que todavía no se siente libre respecto de ciertas prácticas, no un compromiso débil con Cristo. Di que los lectores difieren sobre quiénes eran los débiles, creyentes judíos que guardaban leyes de comida, quienes evitaban la carne ofrecida a los ídolos, o ambos. Luego subraya la razón del versículo 3, «Dios le ha levantado», es decir, lo ha acogido como suyo, y la del versículo 4, «poderoso es el Señor para afirmarle».
Romanos 14:5-12
Para el Señor, y ante su tribunal
Lee los versículos 5 a 9 y marca cada «para el Señor». Pablo no dice que las preguntas no importen; dice que ambos lados pueden honrar a Cristo en ellas, y que ambos dan gracias. Explica «Cada uno esté asegurado en su ánimo» como actuar cada uno desde una convicción firme. Luego lee los versículos 10 a 12 y muestra por qué juzgar está fuera de lugar: todos estaremos ante el tribunal de Cristo, y toda rodilla se doblará. Enséñalos juntos porque la razón para no juzgar es que Jesús es Señor de ambos.
Romanos 14:13-18
De suyo nada es inmundo, pero no arruines
Nota el juego con la palabra juzgar en el versículo 13: dejad de juzgaros unos a otros, y juzgad más bien esto, no poner tropiezo al hermano. Luego deja que Pablo diga su propia opinión en el versículo 14, de suyo nada hay inmundo, que concuerda con Marcos 7:19. Pero enseguida limita la libertad por el amor: si comer entristece al hermano de modo que es arrastrado a actuar contra su conciencia, los fuertes ya no andan conforme a la caridad. Explica «arruines» como destruir. El versículo 17 reordena las prioridades: el reino es justicia, paz y gozo.
Romanos 14:19-23
Seguir la paz y guardar la fe delante de Dios
Lee el versículo 19 como el mandato positivo: seguir lo que hace a la paz y a la edificación mutua. Luego muestra el equilibrio de los versículos 20 a 22. Todas las cosas son limpias, pero es malo comer de un modo que haga tropezar a otro, y los fuertes pueden guardar su convicción «para contigo delante de Dios» en lugar de exhibirla. Explica con cuidado el versículo 23. El que duda y come de todos modos es condenado porque actuó sin fe. La conciencia no es infalible, pero pasar por encima de ella a sabiendas es pecado.
Romanos 15:1-7
Cristo no se agradó a sí mismo
Explica que Pablo se cuenta ahora entre los fuertes, «los que somos más firmes», y pone la carga sobre ellos. Lee Salmos 69:7-9 para que el grupo oiga que Cristo cargó con el vituperio por causa de Dios. Luego muestra el versículo 4: las Escrituras fueron escritas para nuestra enseñanza, para que tengamos esperanza. Lleva a la oración de los versículos 5 y 6, unánimes y a una boca, y al mandato del versículo 7. Sobrellevarse unos a otros se mide por cómo Cristo nos sobrellevó, y eso fue antes de que lo mereciéramos.
Romanos 15:8-13
Los gentiles alabando a Dios con su pueblo
Lee cada cita por turno y pregunta quién alaba: «entre los Gentiles», «Alegraos, Gentiles, con su pueblo», «Alabad al Señor todos los Gentiles», y la raíz de Jessé, en quien «los Gentiles esperarán». Muestra que Cristo sirvió a Israel para confirmar las promesas y para traer a las naciones a la alabanza. Hacia aquí se dirigía todo el argumento de la carta desde 1:16, al judío primeramente y también al griego. Termina con la bendición del versículo 13, leída despacio, como cierre del cuerpo principal de la carta.
Dónde se atascan los participantes
Las lecturas equivocadas que este pasaje suele provocar, y cómo responder a cada una desde el texto.
«Romanos 14 significa que toda cuestión moral es solo una opinión personal.»
Las disputas que trata Pablo son comidas y días, cosas de las que dice que nada es inmundo «de suyo» (14:14). La misma carta nombra con claridad muchos pecados, en 1:29-31 y en 13:9, y manda a los creyentes dejar las glotonerías, las borracheras y las pendencias (13:13). El versículo 17 dice que el reino es «justicia y paz y gozo». Romanos 14 rige los desacuerdos de conciencia entre creyentes, no los mandamientos que Dios ha dado; decidir cuál es cuál puede requerir paciencia.
«Los flacos en la fe son cristianos inmaduros que los fuertes deben corregir.»
Pablo no dice a los fuertes que convenzan a los débiles de abandonar sus convicciones; prohíbe recibirlos «para contiendas de disputas» (14:1). Dice que «Dios le ha levantado» y que «poderoso es el Señor para afirmarle» (14:3-4). El deber recae en los fuertes: «sobrellevar las flaquezas de los flacos, y no agradarnos á nosotros mismos» (15:1). Flaco describe una conciencia sobre prácticas concretas, no una posición menor delante de Dios.
«Poner tropiezo significa hacer cualquier cosa que a otro creyente no le guste.»
Las palabras de Pablo son más fuertes que el desagrado: «arruines» (14:15), «No destruyas» (14:20), algo «en que tu hermano tropiece, ó se ofenda, ó sea debilitado» (14:21). El peligro es llevar a un hermano a actuar contra su propia conciencia, y así a pecar, ya que «el que hace diferencia, si comiere, es condenado» (14:23). Pablo no deja de decir su propia opinión, «de suyo nada hay inmundo» (14:14). El amor limita la libertad donde está en riesgo la fe de otro, no dondequiera que alguien se moleste.
«Si soy fuerte, lo que más importa es mi libertad.»
Pablo dice que los más firmes deben «sobrellevar las flaquezas de los flacos, y no agradarnos á nosotros mismos» (15:1), y lo funda en Cristo, que «no se agradó á sí mismo» (15:3). El hermano que podría ser dañado es aquel «por el cual Cristo murió» (14:15). La libertad es real, pero en este capítulo su mejor uso es dejarla a un lado por otro, como Cristo dejó a un lado sus derechos por nosotros, para que juntos los creyentes glorifiquen a Dios «á una boca» (15:6).
Objetivos de aprendizaje
- Identificar las disputas sobre alimentos y días que Pablo aborda.
- Explicar por qué se prohíbe a ambas partes menospreciar o juzgar.
- Seguir el paso de Pablo de la libertad a la moderación por el bien del hermano.
- Explicar por qué el reino de Dios no es comida ni bebida.
- Mostrar cómo el ejemplo de Cristo gobierna Romanos 15:1–7.
- Relacionar Romanos 15:8–13 con la esperanza bíblica de alabanza conjunta entre judíos y gentiles.
Preparación del docente
- Marcar recibir, juzgar, menospreciar, comer, día, Señor, hermano, tropezar, paz, edificar y esperanza.
- Preparar columnas para quien come y quien se abstiene sin señalar a ninguna parte como mejor cristiano.
- Explicar la expresión de la Reina Valera «contiendas de disputas» en 14:1 como disputas acerca de opiniones debatidas.
- Repasar Salmo 69 y la cadena de citas de Romanos 15:9–12.
- Distinguir los asuntos sensibles para la conciencia de las conductas que Romanos condena explícitamente en otros pasajes.
Comprobación de evidencia e interpretación
Explícito
Romanos 14:3 prohíbe menospreciar y juzgar porque Dios recibe a ambos; Romanos 15:7 ordena recibirse mutuamente siguiendo el modelo de Cristo.
Respaldado por las Escrituras
Romanos 14:11 cita Isaías 45:23; Romanos 15:9–12 enlaza Escrituras en torno a la alabanza y la esperanza de los gentiles.
Inferencia sólida
Los alimentos, los días, los débiles, los fuertes y la alabanza gentil sugieren firmemente diferencias de conciencia entre judíos y gentiles detrás de gran parte del conflicto.
Lectura posible o tradicional
Se debate la identidad exacta de débiles y fuertes y cuáles eran los días en disputa. Mantener como hechos firmes comer y observar días «para el Señor».
Límite
Romanos 14 no convierte todo asunto moral en indiferente; esta carta condena explícitamente muchas conductas en otros pasajes.
Diálogo con orientación de respuesta
1. ¿Qué dos disputas aparecen en Romanos 14:1–6?
Qué contiene una buena respuesta
La primera disputa es la comida: «uno cree que se ha de comer de todas cosas: otro que es débil, come legumbres» (14:2). La segunda son los días: «Uno hace diferencia entre día y día», mientras otro los juzga todos iguales (14:5). Una buena respuesta une cada lado con su falta típica: «El que come, no menosprecie al que no come: y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha levantado» (14:3). Los fuertes tienden a despreciar, los débiles a condenar. Una respuesta débil nombra las disputas y no ve las actitudes.
Mostrar orientación para el docente
Nombrar comer frente a abstenerse y días especiales frente a todos los días, y después identificar menosprecio y juicio.
2. ¿Qué frase repetida en Romanos 14:6–9 cambia el enfoque de ambas prácticas?
Qué contiene una buena respuesta
La frase es «para el Señor». «El que come, come para el Señor, porque da gracias á Dios; y el que no come, no come para el Señor, y da gracias á Dios» (14:6). Luego se amplía: «ó que vivamos, ó que muramos, del Señor somos» (14:8). Una buena respuesta nota que ambos lados dan gracias al mismo Señor, y que Cristo murió y resucitó «para ser Señor así de los muertos como de los que viven» (14:9). Explica la frase «el que no hace caso del día, no lo hace para el Señor»: también quien no guarda el día deja de guardarlo para el Señor.
Mostrar orientación para el docente
Seguir «para el Señor» a través de comer, abstenerse, vivir y morir bajo el mismo Señor.
3. ¿Por qué es inapropiado juzgar en Romanos 14:10–12?
Qué contiene una buena respuesta
Porque el hermano pertenece a otro amo: «¿Tú quién eres que juzgas al siervo ajeno?» (14:4). Pablo pregunta: «Mas tú ¿por qué juzgas á tu hermano? ó tú también, ¿por qué menosprecias á tu hermano? porque todos hemos de estar ante el tribunal de Cristo» (14:10), y cita Isaías 45:23 en el versículo 11. «De manera que, cada uno de nosotros dará á Dios razón de sí» (14:12). Una buena respuesta capta las palabras de sí: cada uno rinde cuentas de su propia vida. Una respuesta débil lo oye como una prohibición de todo juicio moral.
Mostrar orientación para el docente
Cada uno comparece ante el juicio de Dios y da cuenta de sí mismo, no del otro siervo.
4. ¿Cómo cambia Romanos 14:13–23 la pregunta sobre la libertad?
Qué contiene una buena respuesta
Pablo cambia la pregunta de qué está permitido a qué edifica: «no juzguemos más los unos de los otros: antes bien juzgad de no poner tropiezo ó escándalo al hermano» (14:13). Está de acuerdo en que «de suyo nada hay inmundo» (14:14), y sin embargo: «No arruines con tu comida á aquél por el cual Cristo murió» (14:15). El versículo 17 dice que «el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo por el Espíritu Santo». Una buena respuesta explica el versículo 23: actuar contra la conciencia es pecado, porque «todo lo que no es de fe, es pecado».
Mostrar orientación para el docente
Marcar tropiezo, tristeza, destruir, paz, edificar, ofensa y fe; una conducta permitida aun puede dañar a otro.
5. ¿Qué deben hacer los fuertes en Romanos 15:1–7?
Qué contiene una buena respuesta
Pablo escribe: «los que somos más firmes debemos sobrellevar las flaquezas de los flacos, y no agradarnos á nosotros mismos» (15:1). Cada uno agrade a su prójimo «en bien, á edificación» (15:2). La razón es Cristo: «Cristo no se agradó á sí mismo» (15:3), citando Salmos 69:9. La meta es que «á una boca glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo» (15:6), y el mandato: «sobrellevaos los unos á los otros, como también Cristo nos sobrellevó, para gloria de Dios» (15:7). Una buena respuesta ve que los fuertes cargan el costo, como lo hizo Cristo.
Mostrar orientación para el docente
Sobrellevar a los débiles, rechazar complacerse a sí mismos, seguir el ejemplo de Cristo y buscar un mismo sentir y una sola voz.
6. ¿Por qué terminar con citas sobre los gentiles en Romanos 15:8–13?
Qué contiene una buena respuesta
Cristo «fué hecho ministro de la circuncisión por la verdad de Dios, para confirmar las promesas» hechas a los padres, y «para que los Gentiles glorifiquen á Dios por la misericordia» (15:8-9). Pablo cita luego Salmos 18:49, Deuteronomio 32:43, Salmos 117:1 e Isaías 11:10, que pintan a los gentiles alabando junto con Israel. Una buena respuesta ve por qué la sección termina aquí: las disputas sobre comidas y días eran en gran parte entre creyentes judíos y gentiles, y el propósito de Dios es un solo pueblo con una sola voz, lleno por «el Dios de esperanza» (15:13).
Mostrar orientación para el docente
Seguir las promesas a los padres hasta la misericordia para los gentiles, la alabanza, el regocijo y la esperanza en la raíz de Isaí.
Aplicación responsable
No convertir la libertad en arma
Usar Romanos 14:13–21 para preguntar si la conducta permitida edifica la paz o coloca un tropiezo innecesario.
Hacer que ambas partes respondan al Señor
Llevar tanto las conciencias permisivas como las restrictivas de regreso a Romanos 14:6–12 y al mismo Amo.
Aspirar a más que tolerancia
Usar Romanos 15:5–7 para pasar de la mera coexistencia a la acogida mutua y la adoración compartida.
Planes de sesión
Dos duraciones de la misma lección. La breve conserva la lectura, el diálogo central y una respuesta; la larga da su propio tiempo a las confusiones y a la aplicación.
45 minutos
Recibid al flaco
Lee 14:1-4. Haz la pregunta uno y trata la confusión dos.
Para el Señor
Lee 14:5-9 y marca cada para el Señor. Trata la pregunta dos.
Ante el tribunal
Lee 14:10-12. Trata la pregunta tres.
No arruines
Lee 14:13-23. Trata la pregunta cuatro y las confusiones uno y tres.
Cristo no se agradó a sí mismo
Lee 15:1-7. Trata la pregunta cinco y la confusión cuatro.
Una sola voz de alabanza
Lee 15:8-13, con un lector distinto para cada cita. Trata la pregunta seis.
Hoja y oración
Lean juntos el versículo clave y ora la bendición de 15:13 sobre el grupo.
90 minutos
Dos platos
Pon dos platos, uno con carne y otro con verduras, y pregunta cómo se sentiría el grupo si una iglesia se dividiera por ellos.
Dios le ha levantado
Lee 14:1-4. Haz la pregunta uno y trata la confusión dos.
Para el Señor
Lee 14:5-9. Trata la pregunta dos, y pide al grupo que nombre cuestiones de conciencia en que los creyentes difieren hoy.
Dar razón de sí
Lee Isaías 45:22-23 y luego Romanos 14:10-12. Trata la pregunta tres.
Nada inmundo, pero no arruines
Lee Marcos 7:18-19 y luego Romanos 14:13-23. Trata la pregunta cuatro y las confusiones uno y tres.
Cristo no se agradó a sí mismo
Lee Salmos 69:7-9 y luego Romanos 15:1-7. Trata la pregunta cinco y la confusión cuatro.
Gentiles con su pueblo
Lee 15:8-13 y busquen cada cita en su salmo o profeta. Trata la pregunta seis.
Hoja y oración
Lean juntos el versículo clave, señala la frase para llevar a casa y ora 15:13.
Adaptar la lección
Niños
Trae dos loncheras con comida distinta y pregunta qué pasaría si un niño se riera de la comida del otro o le dijera que está mal. Lee 14:3 y 14:6 con palabras sencillas: los dos niños pueden dar gracias a Dios por su comida. Luego haz un juego de bienvenida donde cada niño salude a otro por su nombre, y lee 15:7. Deja el debate sobre quiénes eran los débiles y los fuertes para alumnos mayores.
Jóvenes
Conocen disputas sobre música, ropa, pantallas y entretenimiento, y conocen el desprecio y el juicio de 14:3. Ayúdalos a distinguir qué preguntas son de conciencia y cuáles son mandatos claros, usando 13:13 y 14:14. Luego pregunta cómo aparecen el desprecio o el juicio en las redes. Cierra con 15:7: a quién querría Cristo que sobrellevaran y acogieran.
Adultos
Di que los lectores difieren sobre quiénes eran los débiles y los fuertes en Roma. Luego conversen sobre los desacuerdos de conciencia en esta congregación, sin nombrar personas ni etiquetar grupos como débiles. Dedica tiempo a 14:23 y a cómo tratar una conciencia sensible. Pregunta a los fuertes qué libertad podrían dejar por un tiempo, y si alguien ha sido hecho sentir no bienvenido sin que nadie lo diga.
Uno a uno
Pregunta si más a menudo se siente juzgado por otros creyentes o tentado a mirarlos por encima del hombro. Si se siente juzgado, lee 14:4 y deja que oiga que está en pie ante su propio Señor. Si se siente tentado a despreciar, lee 15:1-3. Pregunta si hay algo que esté haciendo contra su propia conciencia, y hablen con honestidad sobre 14:23 antes de orar.
Laboratorio de canciones y videos
Usa los medios después de leer el pasaje. Una canción o un video puede interpretar, resumir o dramatizar el texto, por lo que debe compararse con las Escrituras.
- Antes: lee el pasaje exacto y nombra su movimiento central.
- Durante: observa qué palabras, personas, hechos o emociones destaca el artista.
- Después: identifica qué aclara el medio, qué omite y qué debe comprobarse en el texto.
Hoja para llevar
Una página para que los participantes se la lleven. El botón de imprimir imprime solo esta sección.
Romanos 14:1–15:13
El pasaje en breve
Los creyentes de Roma no estaban de acuerdo sobre la comida y los días especiales. Pablo dice a los que comían de todo que no despreciaran a los que no, y a los que no comían que no condenaran a los que sí, porque Dios ha recibido a ambos. Cada uno vive para el Señor y le dará cuentas a él. El reino de Dios es justicia, paz y gozo, no comida, así que los creyentes no deben hacerse daño unos a otros por esas cosas. Cristo no se agradó a sí mismo, así que los fuertes deben ayudar a los débiles, y todos deben acogerse y alabar a Dios juntos.
Un versículo para guardar
Por tanto, sobrellevaos los unos á los otros, como también Cristo nos sobrellevó, para gloria de Dios.
Romanos 15:7 · Santa Biblia Reina Valera 1909
Preguntas para llevar
¿Qué dos desacuerdos describe Pablo en 14:2-5?
Según 14:10-12, ¿por qué no debemos juzgar ni despreciar a otro creyente?
¿Cómo nos dio Cristo el modelo en 15:3 y 15:7?
Esta semana
Acoge esta semana a un creyente que hace las cosas de manera distinta a ti, con una comida, un mensaje o una palabra amable.
Escucha y mira junto al pasaje
Todavía no hay un recurso multimedia exacto catalogado para este pasaje. El informe de conciliación conectará material nuevo cuando esté disponible.


