El florecimiento que no perdura

Salmos 37

El panorama

El Salmo 37 es paciente porque las apariencias son ruidosas. El Libro de los Salmos mira a personas que prosperan mediante el mal obrar y rehúsa negar que puedan verse verdes, poderosas, ricas, armadas y firmemente arraigadas. Su respuesta es preguntar qué permanece. La hierba se corta, un árbol extendido desaparece, las espadas se vuelven, los arcos se quiebran, y las riquezas pierden su peso junto a la mano sustentadora del Señor. El peligro no es solo lo que hacen los malhechores. El resentimiento puede tentar al que observa a copiar la conducta que odia, de modo que la ira misma queda bajo instrucción. La vida justa se describe mediante confianza, buena obra, espera, generosidad, ley interior, palabra sabia y pasos ordenados, y sin embargo hasta los pasos ordenados pueden caer. La diferencia es que la caída no es definitiva porque el Señor sostiene. Una y otra vez, la herencia se contrapone a la exhibición breve. El salmo mide las vidas por su final, no por cuán impresionantes se ven a mitad de camino.

Verdad central

Los Salmos 37 y 73 confrontan el escándalo de la prosperidad malvada desde dos ángulos: uno instruye pacientemente a los justos para que no se irriten porque el futuro del malvado es corto; el otro relata con sinceridad la envidia hasta que la adoración en el santuario de Dios revela el final que las apariencias habían ocultado.

Salmos 37: El florecimiento que no perdura
Escena del capítuloSalmos 37

Las notas de estudio tienen su propia página

El análisis de cada movimiento, las palabras para rastrear, las notas versículo por versículo y los puntos donde los lectores difieren están escritos para quien estudia solo. Están en la página Reflexión Personal Profunda de este capítulo. Esta página es la lección.

Guía docente específica del capítulo

Estos puntos nacen del capítulo mismo. Ayudan a unir el mapa narrativo del Nivel 1, el análisis del Nivel 2 y el texto bíblico en una sola lección.

1

Comienza con la primera imagen del capítulo

Salmos 37:1: “Salmo de David. NO te impacientes á causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.”

2

Detente en el punto de cambio

Salmos 37:20: “Mas los impíos perecerán, y los enemigos de Jehová como la grasa de los carneros serán consumidos: se disiparán como humo.”

3

Mantén visible este recorrido de palabras

Jehov, para, como, justo, Porque, tierra

Qué explicar, y en qué orden

Enseña el pasaje en este orden. Cada paso nombra los versículos en que se apoya, para que cada punto se muestre en el texto antes de aplicarlo.

  1. Salmos 37 y 73

    Dos respuestas al mismo escándalo

    Empieza nombrando el problema que enfrentan ambos salmos: los impíos prosperan y los fieles luchan. Muchos lo han sentido sin decirlo. Explica que el Salmo 37 es el consejo de David ya viejo, un acróstico de proverbios breves, y el Salmo 73 es la confesión de Asaf sobre lo cerca que estuvo de caer. Enseña los dos juntos porque se complementan: uno da instrucción desde fuera de la tentación, el otro da testimonio desde dentro. Di al grupo que la lección irá del consejo a la confesión.

  2. Salmo 37:1-11

    No te impacientes necesita verbos de reemplazo

    Lee los versículos 1-11 y pon los verbos en la pizarra en dos columnas: lo que no hay que hacer, impacientarse, envidiar, airarse; y lo que sí, esperar, hacer bien, vivir en la tierra, deleitarse, encomendar, callar ante Dios. Explica impacientarse como encenderse, un resentimiento que arde despacio. Enseña con cuidado el versículo 4: deléitate en Jehová y él te dará las peticiones de tu corazón, porque un corazón que se deleita en Dios pide lo que Dios quiere. Luego lee el versículo 11, los mansos heredarán la tierra, y muestra que Jesús lo cita en Mateo 5:5. Enséñalo primero para que el grupo tenga algo que hacer con su frustración.

  3. Salmo 37:12-40

    La hierba tiene una carrera corta

    Recorre el resto del Salmo 37 por sus imágenes clave. Los impíos son hierba y verdor, grasa de carneros que se consume en humo, un laurel verde que desaparece. Los justos tienen un poco que es mejor que las riquezas de muchos, un Dios que los sostiene, una heredad para siempre. Explica el versículo 25 como el testimonio de un anciano, no como garantía de que ningún creyente pasará hambre. Cierra con los versículos 37-40: considera al íntegro, porque su postrimería es paz, y la salvación de los justos es de Jehová.

  4. Salmo 73:1-14

    Asaf dice en voz alta lo que otros callan

    Pasa al Salmo 73. Explica que Asaf era un músico levita nombrado por David. Lee el versículo 1 como la confesión con que empieza, y el versículo 2 como la admisión honesta de que casi se deslizaron sus pies. Luego lee los versículos 3-12 y deja que el grupo vea a los impíos como él los vio: sanos, cómodos, orgullosos, violentos, influyentes, burlándose de Dios. Explica sus ojos están salidos de gruesos como imagen del exceso. Luego lee los versículos 13-14 y deja que la conclusión amarga quede en pie. Enséñalo con cuidado; algunos reconocerán sus propios pensamientos.

  5. Salmo 73:15-22

    Hasta que venido al santuario

    Enseña el versículo 15 como un momento de contención: Asaf no difundió su duda, por cuidado de los demás. Luego el versículo 16, duro trabajo a mis ojos, el intento agotador de entender a solas. Luego el punto de giro, el versículo 17. Explica que en el santuario, en la presencia de Dios y en la adoración de su pueblo, entendió la postrimería de ellos, su destino final. Lee los versículos 18-20: deslizaderos, ruina repentina, un sueño que se desvanece al despertar. Luego los versículos 21-22, la confesión de su propia necedad. Enseña que el cambio vino en la adoración, no por resolver el problema.

  6. Salmo 73:23-28

    A quién tengo, y qué permanece

    Cierra con el Con todo del versículo 23. Aun mientras Asaf era como una bestia delante de Dios, Dios le tenía tomada la mano derecha. Explica las promesas del versículo 24: guía ahora y después gloria, lo que muchos leen como esperanza más allá de la muerte. Luego lee despacio los versículos 25-26, el corazón del salmo. La porción de Asaf, su herencia, es Dios mismo. Lee al final el versículo 28: el acercarme a Dios es el bien. Enséñalo como la verdadera respuesta a la envidia: no que los impíos sean castigados, sino que los fieles tienen a Dios.

Dónde se atascan los participantes

Las lecturas equivocadas que este pasaje suele provocar, y cómo responder a cada una desde el texto.

«El Salmo 37:4 significa que Dios me dará lo que quiera si voy a la iglesia.»

El versículo dice «Pon asimismo tu delicia en Jehová, y él te dará las peticiones de tu corazón». La condición es deleitarse en Dios mismo, lo cual cambia lo que el corazón pide. El salmo lo rodea de confianza, entrega, silencio y espera (37:3-7). Quien se deleita en Dios descubrirá que él va dando forma a sus deseos. No es una fórmula para conseguir posesiones.

«El Salmo 37:25 significa que los buenos cristianos nunca pasan hambre.»

El versículo 25 es el testimonio de un anciano, «Mozo fuí, y he envejecido», sobre lo que ha observado. Es verdad como patrón general del cuidado de Dios, pero la Biblia también muestra a personas fieles en pobreza y hambre, como Elías, o Pablo en 2 Corintios 11:27. Enséñalo como testimonio de la fidelidad de Dios, y nunca lo uses para avergonzar a los pobres.

«Tener pensamientos como los del Salmo 73:13 significa que en realidad no soy creyente.»

Asaf, un líder de la adoración, escribió que casi se deslizaron sus pies (73:2) y que pensó que su fidelidad era «en vano» (73:13). Dios lo sostuvo aun entonces: «Con todo, yo siempre estuve contigo: trabaste de mi mano derecha» (73:23). Estos pensamientos son una tentación real, registrada en la Escritura para que los creyentes tentados sepan que no están solos. El camino para salir es llevarlos a la presencia de Dios, como él hizo.

«El santuario le mostró que los impíos serían castigados, y por eso se sintió mejor.»

El final de los impíos es parte de lo que vio (73:17-20), pero la cumbre del salmo no es su ruina. Es «¿A quién tengo yo en los cielos? Y fuera de ti nada deseo en la tierra» (73:25) y que Dios es «la roca de mi corazón y mi porción» (73:26). La envidia se cura atesorando a Dios, no con la satisfacción por la caída de otros. Enseña al grupo a terminar donde termina el salmo: el acercarme a Dios es el bien.

Objetivos de aprendizaje

  1. Seguir los mandatos repetidos del Salmo 37: no te irrites, confía, deléitate, encomienda, descansa, deja la ira, espera y apártate del mal.
  2. Explicar por qué el Salmo 37 contrasta repetidamente la prosperidad temporal con la herencia perdurable.
  3. Identificar los rasgos precisos de la prosperidad malvada que casi hacen tropezar al adorador del Salmo 73.
  4. Explicar el punto de giro del Salmo 73:17 y qué comprensión proporciona el santuario.
  5. Comparar la calma exterior del Salmo 37 con la agitación interior confesada en el Salmo 73 sin hacer menos fiel ninguna respuesta.
  6. Describir cómo ambos salmos trasladan la pregunta de la apariencia presente al final definitivo y a tener a Dios como posesión perdurable.

Preparación del docente

  1. Marcar cada «no te irrites» del Salmo 37 y los verbos que reemplazan la irritación.
  2. Seguir las palabras temporales del Salmo 37: pronto, un poco de tiempo, para siempre, todo el día, eternamente y final.
  3. En el Salmo 73, marcar la envidia del versículo 3, las ventajas aparentes de los versículos 4-12, la crisis de los versículos 13-16, el giro del santuario del versículo 17 y la confesión renovada de los versículos 23-28.
  4. Leer Mateo 5:5 y comparar su promesa de que los mansos heredan la tierra con el Salmo 37:11, dejando que el uso de Jesús precise, en vez de reemplazar, el contexto sapiencial del salmo.
  5. Prepararse para distinguir el cuestionamiento del cinismo.

Comprobación de evidencia e interpretación

Explícito

El Salmo 37 dice explícitamente que no hay que irritarse porque los malhechores pronto serán cortados, mientras se dice a los justos que confíen, habiten, se deleiten, encomienden, descansen, esperen y hereden; el Salmo 73 admite explícitamente envidia ante la prosperidad de los malvados.

Respaldado por las Escrituras

La lectura del Salmo 37:11 como parte de la promesa perdurable de la Biblia a los mansos está respaldada por Mateo 5:5, que retoma su lenguaje en la bienaventuranza de Jesús.

Inferencia sólida

Ambos salmos sostienen con fuerza que la confusión moral crece cuando lo visible en el presente se convierte en toda la línea del tiempo.

Lectura posible o tradicional

El Salmo 73:17 se ha leído a menudo como comprensión adquirida mediante la adoración comunitaria, la práctica sacrificial del santuario o una conciencia renovada de la presencia de Dios.

Límite

Ninguno de los salmos enseña que toda persona rica sea malvada ni que toda persona justa llegue después a ser materialmente próspera.

Diálogo con orientación de respuesta

1. El Salmo 37 dice «no te irrites», pero ¿qué verbos positivos da para que el mandato no sea mera supresión emocional?

Qué contiene una buena respuesta

El mandato «NO te impacientes á causa de los malignos» (37:1) va seguido enseguida de verbos positivos: «Espera en Jehová, y haz bien; vivirás en la tierra» (37:3), «Pon asimismo tu delicia en Jehová» (37:4), «Encomienda á Jehová tu camino» (37:5), «Calla á Jehová, y espera en él» (37:7), y «Déjate de la ira, y depón el enojo» (37:8). Una buena respuesta ve que la impaciencia se reemplaza, no solo se reprime: la energía de la inquietud se vuelve hacia Dios. Impacientarse es irritarse, encenderse por dentro. Una respuesta débil reduce el salmo a deja de sentirte molesto.

Mostrar orientación para el docente

Reunir confía, haz el bien, habita, deléitate, encomienda, descansa, espera, deja la ira y apártate del mal.

2. ¿Por qué sigue usando el Salmo 37 lenguaje de hierba, vegetación verde, un poco de tiempo y ser cortado para los malvados?

Qué contiene una buena respuesta

Porque el salmo corrige un engaño de perspectiva. Los malignos «como hierba serán presto cortados, y decaerán como verdor de renuevo» (37:2); «Pues de aquí á poco no será el malo» (37:10). David dice que vio al impío «que se extendía como un laurel verde. Empero pasóse, y he aquí no parece» (37:35-36). Una respuesta sólida ve que las imágenes tratan del tiempo: lo que parece permanente es breve. Una respuesta débil oye una promesa de castigo rápido y se confunde cuando no llega.

Mostrar orientación para el docente

El lenguaje de hierba, vegetación verde, un poco de tiempo y ser cortado desafía la ilusión de que el éxito visible del malvado es permanente.

3. ¿Qué provoca exactamente la envidia del autor del Salmo 73 en los versículos 3-12?

Qué contiene una buena respuesta

Los describe con detalle: «Porque tuve envidia de los insensatos, viendo la prosperidad de los impíos» (73:3). No hay ataduras para su muerte y su fortaleza está entera (73:4), no están en el trabajo humano (73:5), la soberbia los corona y se cubren de violencia (73:6), logran con creces los antojos del corazón (73:7), hablan con altanería contra el cielo (73:8-9), y su pueblo los sigue (73:10). Hasta preguntan: «¿Cómo sabe Dios?» (73:11). Una buena respuesta ve que la envidia es por la comodidad, la salud, la riqueza y la influencia. Una respuesta débil se queda en lo vago y no ve lo atractivo que todo parecía.

Mostrar orientación para el docente

Nombrar los detalles: comodidad, fuerza, orgullo, violencia, abundancia, palabras arrogantes e influencia hacen atractiva para él la prosperidad de los malvados.

4. ¿Qué conclusión equivocada expresa el Salmo 73:13 antes de que el versículo 17 corrija la perspectiva?

Qué contiene una buena respuesta

«Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, y lavado mis manos en inocencia» (73:13). Concluye que la fidelidad no sirvió de nada, pues ha sido azotado todo el día y castigado por las mañanas (73:14). Una respuesta sólida ve que este es el centro honesto del salmo, la conclusión a la que lleva la envidia, y que no la dijo en público porque habría dañado a la nación de los hijos de Dios (73:15). La corrección llega en el versículo 17. Una respuesta débil salta el versículo 13 por vergonzoso, cuando el salmo lo registra para que los lectores tentados sepan que no están solos.

Mostrar orientación para el docente

Dice que limpiar su corazón y lavar sus manos parecía haber sido en vano porque él era afligido mientras los malvados prosperaban.

5. ¿Qué revela el santuario sobre los malvados en el Salmo 73:17-20?

Qué contiene una buena respuesta

«Hasta que venido al santuario de Dios, entenderé la postrimería de ellos» (73:17). El santuario le muestra adónde lleva su camino: «Ciertamente los has puesto en deslizaderos; en asolamientos los harás caer» (73:18), y su apariencia se desvanece «Como sueño del que despierta» (73:20). Una buena respuesta ve que lo que cambió no fue la situación presente de ellos sino su mirada sobre el final, y que la obtuvo en la adoración, no en una discusión. Una respuesta débil imagina que ese mismo día los vio castigados.

Mostrar orientación para el docente

La clave es su final: lugares resbaladizos, destrucción, desolación, ruina repentina y desaparición semejante a un sueño.

6. ¿Cómo termina el Salmo 73 después de admitir que el corazón y la carne pueden desfallecer?

Qué contiene una buena respuesta

Confiesa que era «como una bestia acerca de ti» (73:22) y luego dice: «Con todo, yo siempre estuve contigo: trabaste de mi mano derecha. Hasme guiado según tu consejo, y después me recibirás en gloria. ¿A quién tengo yo en los cielos?» (73:23-25). Luego: «Mi carne y mi corazón desfallecen: [mas] la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre» (73:26), y «el acercarme á Dios es el bien» (73:28). Una respuesta sólida ve que Dios lo sostuvo aun mientras envidiaba, y que Dios mismo es el tesoro. Una respuesta débil termina con los impíos castigados.

Mostrar orientación para el docente

Los versículos 23-28 pasan a la presencia divina continua, la guía, la gloria, Dios como fuerza del corazón y porción para siempre, y la bondad de acercarse.

Aplicación responsable

Cambiar la escala temporal

Usar el Salmo 37 para evaluar una comparación hipotética impulsada por el éxito rápido de otra persona.

Dejar que el santuario corrija la hoja de cálculo

Usar el Salmo 73:13-28 para construir una tabla de antes y después: qué parece rentable antes del versículo 17, cómo se ve su final después y qué descubre el adorador que ya posee en Dios.

No avergonzar a quien pregunta

Comparar la instrucción directa del Salmo 37 con la envidia confesada del Salmo 73; luego escoger el enfoque de enseñanza que necesita cada alumno hipotético.

Planes de sesión

Dos duraciones de la misma lección. La breve conserva la lectura, el diálogo central y una respuesta; la larga da su propio tiempo a las confusiones y a la aplicación.

45 minutos

5 min

El escándalo

Pregunta si alguien se ha preguntado alguna vez por qué a la gente deshonesta parece irle bien. Lee 37:1 y 73:3.

10 min

Verbos de reemplazo

Lee 37:1-11 y haz la pregunta uno. Trata la confusión uno.

7 min

Hierba y laurel verde

Lee 37:35-40 y haz la pregunta dos. Trata brevemente la confusión dos.

10 min

Casi se deslizaron mis pies

Lee 73:1-14 y haz las preguntas tres y cuatro. Trata la confusión tres.

8 min

El santuario

Lee 73:15-28 y haz las preguntas cinco y seis con la confusión cuatro.

5 min

Acercarse

Lean juntos el versículo clave y oren 73:25-26.

90 minutos

8 min

¿Es justo?

Pide al grupo que describa, sin nombres, una ocasión en que vio a alguien prosperar haciendo el mal. Lee 73:3.

15 min

No te impacientes

Lee 37:1-11 y haz la pregunta uno. Armen las dos columnas de verbos. Lee Mateo 5:5 y trata la confusión uno.

12 min

El tiempo y los impíos

Lee pasajes escogidos de 37:12-40 y haz la pregunta dos. Trata la confusión dos.

15 min

La confesión de Asaf

Lee 73:1-14 y haz las preguntas tres y cuatro. Permite que quien quiera admita que alguna vez pensó el versículo 13.

13 min

En el santuario

Lee 73:15-22 y haz la pregunta cinco. Conversen sobre lo que le pasa a la perspectiva en la adoración. Trata la confusión tres.

12 min

Con todo

Lee 73:23-28 y haz la pregunta seis. Trata la confusión cuatro. Deja que el grupo diga juntos los versículos 25-26.

8 min

Aplicación

En parejas, nombren una comparación que les despierta envidia y una manera de llevarla a la presencia de Dios esta semana.

7 min

Hoja y oración

Lean el versículo clave y oren por quienes sientan la tentación de rendirse.

Adaptar la lección

Niños

Lleva una flor cortada y una plantita en maceta. Explica que la flor cortada se ve bonita hoy pero se marchitará, como los malignos de 37:2, y que la planta con raíces sigue creciendo. Enseña 37:3, espera en Jehová y haz bien. Hablen de sentir celos cuando otros tienen más, y lee 73:23: Dios nos toma de la mano. Habla con suavidad de la destrucción.

Jóvenes

Empieza con la comparación y las redes sociales: quién parece tenerlo todo. Lee 73:3-12 y pregunta si suena a alguna pantalla que ellos miran. Lee 73:13 y pregunta si alguna vez sintieron que seguir a Dios no servía de nada. Luego lee 73:17 y 73:25-26. Usa 37:1-8 como pasos prácticos para la semana. Sé honesto en que los impíos a veces prosperan mucho tiempo.

Adultos

Conversen con honestidad sobre el problema de la injusticia y la prosperidad, también en el trabajo y en la vida pública, sin nombrar partidos ni personas. Da tiempo a la teología de 73:24, la esperanza de la gloria, y a la idea de Dios como nuestra porción. Pregunta cómo la adoración ha cambiado su perspectiva en temporadas difíciles. Trata 37:25 con cuidado para que los miembros más pobres no se sientan avergonzados.

Uno a uno

Pregunta si alguna vez ha envidiado a alguien que no sigue a Dios. Lean juntos 73:1-16 y deja que diga qué versículo suena a él. Luego lee 73:17 y pregunta cómo sería para él acercarse a Dios esta semana. Termina con el con todo de 73:23 y ora los versículos 25-26 por él.

Laboratorio de canciones y videos

Usa los medios después de leer el pasaje. Una canción o un video puede interpretar, resumir o dramatizar el texto, por lo que debe compararse con las Escrituras.

  1. Antes: lee el pasaje exacto y nombra su movimiento central.
  2. Durante: observa qué palabras, personas, hechos o emociones destaca el artista.
  3. Después: identifica qué aclara el medio, qué omite y qué debe comprobarse en el texto.

Hoja para llevar

Una página para que los participantes se la lleven. El botón de imprimir imprime solo esta sección.

Salmos 37 and 73

El pasaje en breve

Los Salmos 37 y 73 enfrentan una pregunta difícil: por qué prosperan los impíos mientras los fieles luchan. El Salmo 37 dice: no te impacientes, sino espera en Jehová, haz el bien, deléitate en él y aguarda, porque los malignos se secan como la hierba y los mansos heredarán la tierra. En el Salmo 73 Asaf admite que casi se rindió y pensó que la fidelidad no servía, hasta que entró en el santuario de Dios y entendió el final de ellos. Termina diciendo que Dios es todo lo que desea y su porción para siempre.

Un versículo para guardar

¿A quién tengo yo en los cielos? Y fuera de ti nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón desfallecen: [mas] la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.

Salmos 73:25-26 · Santa Biblia Reina Valera 1909

Preguntas para llevar

  1. ¿A quién te sientes tentado a envidiar, y por qué?

  2. ¿Qué verbo de 37:3-7 necesitas practicar en lugar de impacientarte?

  3. ¿Qué cambió para Asaf cuando entró en el santuario, y cómo podría la adoración cambiar tu perspectiva?

Esta semana

Cuando aparezca la envidia esta semana, detente y ora el Salmo 73:25 en lugar de seguir mirando la pantalla o quejarte.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

Informar de un error en esta página

Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20