El panorama
El profeta Elías, que habla de parte de Dios, está a punto de ser llevado. Eliseo, su ayudante y sucesor elegido, se niega a dejarlo mientras viajan de una población a otra. Grupos de profetas saben que la separación está cerca. En el Jordán, el río que deben cruzar, Eliseo pide lo que necesita para continuar la labor. Los hechos que siguen muestran tanto el cuidado de Dios por medio de él como el peligro de burlarse de su nuevo llamado.
En este capítulo
- Eliseo se niega a irse 2 Reyes 2:1-6
Elías sale de Gilgal con Eliseo.
- Elías es llevado al cielo 2 Reyes 2:7-12
Cincuenta profetas observan de lejos mientras Elías y Eliseo llegan al Jordán.
- El manto y el río 2 Reyes 2:13-18
Eliseo recoge el manto que se le cayó a Elías y vuelve al Jordán.
- El agua de la ciudad sana 2 Reyes 2:19-22
Los habitantes de Jericó dicen a Eliseo que su ciudad está bien situada, pero el agua es mala y la tierra no da fruto.
- La burla recibe un juicio severo 2 Reyes 2:23-25
Mientras Eliseo va hacia Beth-el, salen muchachos de la ciudad y se burlan de su calvicie.
Verdad central
Dios se lleva a Elías, y Eliseo recibe la ayuda y la autoridad para continuar su labor.

Las Escrituras junto al resumen
2 Reyes · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 252 Reyes 2:1-6
Eliseo se niega a irse
Elías sale de Gilgal con Eliseo. En cada etapa le dice a su ayudante que se quede mientras Dios lo envía más adelante. Eliseo jura que no lo dejará. Van a Beth-el y luego a Jericó, poblaciones con grupos de profetas. Estos le dicen a Eliseo que Dios se llevará a su maestro ese día. Él responde que lo sabe y les pide silencio. Los dos siguen hacia el Jordán. Eliseo afronta la pérdida que se acerca permaneciendo junto a su maestro, en vez de apartarse.

En la vida diaria
Una partera que se jubila recorre las salas con la compañera que ocupará su lugar. Cada vez que ofrece terminar la ronda sola, la mujer más joven permanece a su lado. Sabe que este es su último turno juntas y no quiere acortarlo. La partida de Elías será un acto de Dios.
Observe
2 Reyes 2:3 Eliseo ya sabe lo que los otros profetas le dicen. Su petición de silencio no niega la pérdida que se acerca; muestra que la está afrontando de cerca.
2 Reyes 2:1-6
Santa Biblia Reina Valera 19091Y ACONTECIÓ que, cuando quiso Jehová alzar á Elías en un torbellino al cielo, Elías venía con Eliseo de Gilgal.
2Y dijo Elías á Eliseo: Quédate ahora aquí, porque Jehová me ha enviado á Beth-el. Y Eliseo dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Descendieron pues á Beth-el.
3Y saliendo á Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Beth-el, dijéronle: ¿Sabes como Jehová quitará hoy á tu señor de tu cabeza? Y él dijo: Sí, yo lo sé; callad.
4Y Elías le volvió á decir: Eliseo, quédate aquí ahora, porque Jehová me ha enviado á Jericó. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Vinieron pues á Jericó.
5Y llegáronse á Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Jericó, y dijéronle: ¿Sabes cómo Jehová quitará hoy á tu señor de tu cabeza? Y él respondió: Sí, yo lo sé; callad.
6Y Elías le dijo: Ruégote que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Fueron pues ambos á dos.
2 Reyes 2:7-12
Elías es llevado al cielo
Cincuenta profetas observan de lejos mientras Elías y Eliseo llegan al Jordán. Elías golpea el agua con su manto doblado, y esta se separa para que crucen. Eliseo pide una porción doble de su espíritu, la parte asociada con un heredero. Elías dice que esto depende de verlo cuando sea llevado. Unos caballos y un carro de fuego los separan, y un torbellino lleva a Elías al cielo. Eliseo lo ve y clama como un hijo que pierde a su padre. Rasga su ropa de dolor.

En la vida diaria
Una aprendiz de restauración pide a su maestro, que se marcha, que le deje los conocimientos necesarios para continuar el trabajo del taller. Quiere más que su banco y sus herramientas. Cuando él se va, ella queda sujetando el delantal que le dio. Elías es llevado al cielo, y solo Dios puede dar el espíritu que Eliseo busca.
Observe
2 Reyes 2:11 El carro de fuego separa a los dos hombres, mientras que el torbellino eleva a Elías. El relato menciona ambos, en vez de decir que se marcha montado en el carro.
2 Reyes 2:7-12
Santa Biblia Reina Valera 19097Y vinieron cincuenta varones de los hijos de los profetas, y paráronse enfrente á lo lejos: y ellos dos se pararon junto al Jordán.
8Tomando entonces Elías su manto, doblólo, é hirió las aguas, las cuales se apartaron á uno y á otro lado, y pasaron ambos en seco.
9Y como hubieron pasado, Elías dijo á Eliseo: Pide lo que quieres que haga por ti, antes que sea quitado de contigo. Y dijo Eliseo: Ruégote que las dos partes de tu espíritu sean sobre mí.
10Y él le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será así hecho; mas si no, no.
11Y aconteció que, yendo ellos hablando, he aquí, un carro de fuego con caballos de fuego apartó á los dos: y Elías subió al cielo en un torbellino.
12Y viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de á caballo! Y nunca más le vió, y trabando de sus vestidos, rompiólos en dos partes.
2 Reyes 2:13-18
El manto y el río
Eliseo recoge el manto que se le cayó a Elías y vuelve al Jordán. Invoca al Dios de Elías y golpea el agua. Esta se divide y él cruza. Los profetas que observan reconocen que el espíritu de Elías reposa sobre él y se inclinan ante él. Sin embargo, insisten en buscar a Elías, pues temen que haya sido dejado en un monte o un valle. Eliseo se niega primero, pero luego cede ante su insistencia. Cincuenta hombres buscan durante tres días sin hallar nada. Él les recuerda que les había aconsejado no hacerlo.


En la vida diaria
Un aprendiz encargado de una esclusa toma los mandos cuando se marcha el encargado veterano y abre correctamente las compuertas ante el equipo. Ahora ven que el trabajo puede continuar en otras manos. El equipo conocido ha pasado a un nuevo usuario. El cruce del río de Eliseo depende del poder de Dios y no de un manejo aprendido.
Observe
2 Reyes 2:15 Los profetas que observan reconocen a Eliseo después de que el río se separa para él. Su respuesta se basa en lo que Dios hace por medio de él, no solo en que posee un manto.
2 Reyes 2:13-18
Santa Biblia Reina Valera 190913Alzó luego el manto de Elías que se le había caído, y volvió, y paróse á la orilla del Jordán.
14Y tomando el manto de Elías que se le había caído, hirió las aguas, y dijo: ¿Dónde está Jehová, el Dios de Elías? Y así que hubo del mismo modo herido las aguas, apartáronse á uno y á otro lado, y pasó Eliseo.
15Y viéndole los hijos de los profetas que estaban en Jericó de la otra parte, dijeron: El espíritu de Elías reposó sobre Eliseo. Y viniéronle á recibir, é inclináronse á él hasta la tierra.
16Y dijéronle: He aquí hay con tus siervos cincuenta varones fuertes: vayan ahora y busquen á tu señor; quizá lo ha levantado el espíritu de Jehová, y lo ha echado en algún monte ó en algún valle. Y él les dijo: No enviéis.
17Mas ellos le importunaron, hasta que avergonzándose dijo: Enviad. Entonces ellos enviaron cincuenta hombres, los cuales lo buscaron tres días, mas no lo hallaron.
18Y cuando volvieron á él, que se había quedado en Jericó, él les dijo: ¿No os dije yo que no fueseis?
2 Reyes 2:19-22
El agua de la ciudad sana
Los habitantes de Jericó dicen a Eliseo que su ciudad está bien situada, pero el agua es mala y la tierra no da fruto. Él pide un recipiente nuevo con sal. Va al manantial, echa la sal y comunica la promesa de Dios de que el agua ha sanado. Ya no causará muerte ni esterilidad en la tierra. El cambio perdura conforme a la palabra que pronuncia. Un problema que afecta a toda la ciudad se resuelve en el origen de su agua.

En la vida diaria
Una técnica del agua sigue las quejas de varias casas hasta el manantial que abastece al pueblo. Trabaja en esa fuente común en vez de tratar cada grifo como un problema separado. Una sola reparación puede llegar a muchos hogares. Eliseo declara la sanidad de Dios, y la sal no se presenta como un método general para tratar el agua.
Observe
2 Reyes 2:21 Eliseo actúa en el manantial y no en cada casa. La sanidad prometida alcanza la fuente de la que ha salido el agua dañina de la ciudad.
2 Reyes 2:19-22
Santa Biblia Reina Valera 190919Y los hombres de la ciudad dijeron á Eliseo: He aquí el asiento de esta ciudad es bueno, como mi señor ve; mas las aguas son malas, y la tierra enferma.
20Entonces él dijo: Traedme una botija nueva, y poned en ella sal. Y trajéronsela.
21Y saliendo él á los manaderos de las aguas, echó dentro la sal, y dijo: Así ha dicho Jehová: Yo sané estas aguas, y no habrá más en ellas muerte ni enfermedad.
22Y fueron sanas las aguas hasta hoy, conforme á la palabra que habló Eliseo.
2 Reyes 2:23-25
La burla recibe un juicio severo
Mientras Eliseo va hacia Beth-el, salen muchachos de la ciudad y se burlan de su calvicie. Él se vuelve y los maldice en nombre de Dios. Dos osos salen del monte y despedazan a cuarenta y dos de ellos. El relato no explica más sobre sus heridas o su destino. Presenta un juicio severo ligado al rechazo del profeta de Dios. Eliseo va luego al monte de Carmelo y regresa a Samaria. La sanidad del manantial va seguida de un hecho que no puede suavizarse hasta volverlo una advertencia sin daño.

En la vida diaria
La orientadora escolar se sienta con una clase conmocionada tras recibir noticias de heridas graves en su comunidad. Deja que la sala quede en silencio en vez de convertir el hecho en una advertencia ligera sobre los buenos modales. El peso del daño cambia cada conversación. La maldición de Eliseo y los osos pertenecen a un relato de juicio divino.
Observe
2 Reyes 2:24 Se indica el número de heridos, pero no se describe su destino posterior. La gravedad es clara sin añadir muertes o detalles que el relato no ofrece.
2 Reyes 2:23-25
Santa Biblia Reina Valera 190923Después subió de allí á Beth-el; y subiendo por el camino, salieron los muchachos de la ciudad, y se burlaban de él, diciendo: ¡Calvo, sube! ¡calvo, sube!
24Y mirando él atrás, viólos, y maldíjolos en el nombre de Jehová. Y salieron dos osos del monte, y despedazaron de ellos cuarenta y dos muchachos.
25De allí fué al monte de Carmelo, y de allí volvió á Samaria.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
2 Reyes 2:1 comienza con “Y ACONTECIÓ que, cuando quiso Jehová alzar á Elías en un torbellino al cielo, Elías venía con Eliseo de Gilgal.”
Dónde cambia el capítulo
2 Reyes 2:14 forma un giro natural: “Y tomando el manto de Elías que se le había caído, hirió las aguas, y dijo: ¿Dónde está Jehová, el Dios de Elías? Y así que hubo del mismo modo herido las…”
La nota final
2 Reyes 2:25 deja al lector con “De allí fué al monte de Carmelo, y de allí volvió á Samaria.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras dijo, Eliseo, Jehov, aguas, vive, ellos ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- hijos de los profetas
- Miembros de grupos dedicados al servicio profético, no necesariamente hijos de profetas.
- botija
- Recipiente de barro usado para guardar agua u otros líquidos.
- manaderos
- Lugares de donde brota el agua que alimenta una corriente.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.




