Enviados con paz y enseñados a amar

Lucas 10

El panorama

Antes de llegar a las próximas poblaciones, el maestro Jesús envía por delante a setenta seguidores en parejas. Llevan paz, sanidad y la noticia de que el reino de Dios está cerca. Su regreso lleno de alegría lo lleva a hablar de un gozo más profundo que el éxito sobre los espíritus malignos. Luego un experto en la ley pregunta por la vida duradera e intenta limitar quién cuenta como prójimo. Jesús responde con una misericordia costosa junto al camino. En una casa de una aldea, también defiende el lugar de una mujer que escucha su enseñanza en medio de las presiones de servir.

En este capítulo

Verdad central

Jesús envía mensajeros de paz y muestra que recibir la palabra de Dios lleva a una misericordia que cruza los límites habituales.

Lucas 10: Enviados con paz y enseñados a amar
Escena del capítuloLucas 10

Las Escrituras junto al resumen

Lucas · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 42

Lucas 10:1-12

Setenta van por delante llevando paz

Jesús designa a otros setenta seguidores y los envía de dos en dos a los lugares que piensa visitar. Dice que la cosecha es grande, pero los trabajadores son pocos. Deben pedir más trabajadores en oración e ir como corderos vulnerables entre lobos. El viaje requiere urgencia y poco equipaje. Han de ofrecer paz, aceptar la comida del anfitrión y quedarse allí en vez de buscar un alojamiento mejor. Sanarán y anunciarán que el reino de Dios está cerca. Ante el rechazo, se quitarán el polvo en público y advertirán de un juicio peor que el de Sodoma, una ciudad antigua destruida por su grave maldad. La aceptación o el rechazo no cambia el hecho de que el reino se ha acercado.

Lucas 10:1-12: Setenta van por delante llevando paz
Escena del capítuloLucas 10

En la vida diaria

Dos personas dedicadas a la alfabetización caminan hacia una aldea remota con una breve lista de visitas en vez de provisiones para toda comodidad. Aceptan la comida del primer anfitrión y empiezan la labor acordada sin comparar alojamientos. Su tarea exige confianza y concentración. Los mensajeros de Jesús anuncian el reino de Dios y su juicio, no un servicio comunitario de lectura.

Observe

Lucas 10:7 Los mensajeros reciben la orden de quedarse con un solo anfitrión. La instrucción une su derecho a recibir sustento con la negativa a usar la hospitalidad para conseguir un trato personal mejor.

Lucas 10:1-12

Santa Biblia Reina Valera 1909

1Y DESPUÉS de estas cosas, designó el Señor aun otros setenta, los cuales envió de dos en dos delante de sí, á toda ciudad y lugar á donde él había de venir.

2Y les decía: La mies á la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros á su mies.

3Andad, he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos.

4No llevéis bolsa, ni alforja, ni calzado; y á nadie saludéis en el camino.

5En cualquiera casa donde entrareis, primeramente decid: Paz [sea] á esta casa.

6Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá á vosotros.

7Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os dieren; porque el obrero digno es de su salario. No os paséis de casa en casa.

8Y en cualquier ciudad donde entrareis, y os recibieren, comed lo que os pusieren delante;

9Y sanad los enfermos que en ella hubiere, y decidles: Se ha llegado á vosotros el reino de Dios.

10Mas en cualquier ciudad donde entrareis, y no os recibieren, saliendo por sus calles, decid:

11Aun el polvo que se nos ha pegado de vuestra ciudad á nuestros pies, sacudimos en vosotros: esto empero sabed, que el reino de los cielos se ha llegado á vosotros.

12Y os digo que los de Sodoma tendrán más remisión aquel día, que aquella ciudad.

Lucas 10:13-24

La alegría descansa en pertenecer a Dios

Jesús advierte a Corazín, Bethsaida y Capernaum, poblaciones que presenciaron sus obras, por su falta de arrepentimiento. Tiro y Sidón, ciudades costeras extranjeras, habrían respondido con mayor disposición. Recibir a sus mensajeros significa recibirlo a él y al Padre. Los setenta regresan asombrados de que los demonios obedezcan su nombre. Jesús describe la caída de Satanás, el enemigo de Dios, y promete autoridad sobre el enemigo. Sin embargo, su gozo más profundo debe ser que sus nombres están registrados en el cielo. Agradece al Padre que revele la verdad a los que son como niños en vez de a los sabios seguros de sí mismos. El Padre y el Hijo se conocen de manera única, y el Hijo revela al Padre. Los seguidores ven lo que antiguos profetas y reyes desearon ver.

En la vida diaria

Una deportista en formación regresa de su primera victoria y no deja de contar los puntos. Su madre de acogida la escucha y luego le recuerda que su lugar en casa no aumenta ni disminuye con un resultado. Pertenecer ofrece una razón más profunda para alegrarse que el éxito. Jesús habla de nombres escritos en el cielo y del conocimiento del Padre, no solo de seguridad familiar.

Observe

Lucas 10:20 Jesús cambia el motivo del gozo sin negar que los espíritus se someten. El éxito de la tarea es real, pero pertenecer a Dios ofrece a los seguidores una razón más firme para alegrarse.

Lucas 10:13-24

Santa Biblia Reina Valera 1909

13¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Bethsaida! que si en Tiro y en Sidón hubieran sido hechas las maravillas que se han hecho en vosotras, ya días ha que, sentados en cilicio y ceniza, se habrían arrepentido.

14Por tanto, Tiro y Sidón tendrán más remisión que vosotras en el juicio.

15Y tú, Capernaum, que hasta los cielos estás levantada, hasta los infiernos serás abajada.

16El que á vosotros oye, á mí oye; y el que á vosotros desecha, á mí desecha; y el que á mí desecha, desecha al que me envió.

17Y volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.

18Y les dijo: Yo veía á Satanás, como un rayo, que caía del cielo.

19He aquí os doy potestad de hollar sobre las serpientes y sobre los escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.

20Mas no os gocéis de esto, que los espíritus se os sujetan; antes gozaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.

21En aquella misma hora Jesús se alegró en espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, que escondiste estas cosas á los sabios y entendidos, y las has revelado á los pequeños: así, Padre, porque así te agradó.

22Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie sabe quién sea el Hijo sino el Padre; ni quién sea el Padre, sino el Hijo, y á quien el Hijo [lo] quisiere revelar.

23Y vuelto particularmente á los discípulos, dijo: Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis:

24Porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oir lo que oís, y no lo oyeron.

Lucas 10:25-28

El experto en la ley da la respuesta correcta

Un doctor de la ley, experto en la ley de Dios, pone a prueba a Jesús preguntando qué debe hacer para heredar la vida eterna. Jesús devuelve la pregunta a lo que el hombre lee en la ley. Él responde que hay que amar a Dios con el corazón, el alma, las fuerzas y la mente, y amar al prójimo como a uno mismo. Jesús dice que la respuesta es correcta y le manda vivir de acuerdo con ella. La conversación no termina al ganar un debate sobre las palabras. El conocimiento del hombre debe convertirse en conducta. Ha nombrado la exigencia, y Jesús ahora la pone de nuevo en sus propias manos.

Galilea y Judea
Galilea y Judea

En la vida diaria

Una examinadora de primeros auxilios pregunta a un alumno qué importa cuando alguien se desploma. Él recita de memoria la secuencia correcta, y ella señala el maniquí de práctica que espera en el suelo. La respuesta debe convertirse en acción para atender la necesidad. Jesús exige un amor de toda la persona ante Dios, no solo la correcta ejecución de una destreza aprendida.

Observe

Lucas 10:28 La lectura del hombre recibe la aprobación de Jesús, no una regla distinta. Lo que queda por resolver es si practicará el amor que ya sabe expresar.

Lucas 10:25-28

Santa Biblia Reina Valera 1909

25Y he aquí, un doctor de la ley se levantó, tentándole y diciendo: Maestro, ¿haciendo qué cosa poseeré la vida eterna?

26Y él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿cómo lees?

27Y él respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todas tus fuerzas, y de todo tu entendimiento; y á tu prójimo como á ti mismo.

28Y díjole: Bien has respondido: haz esto, y vivirás.

Lucas 10:29-37

Un samaritano se convierte en prójimo

Queriendo defenderse, el experto pregunta quién cuenta como su prójimo. Jesús describe a un viajero atacado entre Jerusalem, la ciudad del templo, y Jericó, una población situada a menor altura. Los ladrones lo dejan sin ropa y medio muerto. Un sacerdote y un levita, trabajador del templo, pasan sin ayudar. Un samaritano, de un pueblo que muchos judíos miran con hostilidad, se detiene por compasión. Cura sus heridas, lo lleva a una posada y paga por sus cuidados posteriores. Jesús pregunta cuál de los que pasaron se hizo prójimo. El experto identifica al misericordioso. Jesús le dice que actúe del mismo modo. La pregunta cambia de limitar el círculo a dar la ayuda que necesita una persona herida.

En la vida diaria

Una motociclista se detiene junto a un viajero herido al que otros vehículos han pasado de largo. Pide ayuda, se queda hasta que llega y deja sus datos de contacto para el hospital, aun después de saber que él pertenece a un grupo que desprecia al suyo. La misericordia cruza una barrera incómoda. Jesús presenta a un samaritano rechazado como modelo de amor al prójimo dentro de una disputa religiosa.

Observe

Lucas 10:35 El samaritano organiza los cuidados para después de su partida y acepta gastos adicionales. Su misericordia es ayuda sostenida, no solo un momento de compasión junto al camino.

Lucas 10:29-37

Santa Biblia Reina Valera 1909

29Mas él, queriéndose justificar á sí mismo, dijo á Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?

30Y respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalem á Jericó, y cayó en [manos de] ladrones, los cuales le despojaron; é hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto.

31Y aconteció, que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, se pasó de un lado.

32Y asimismo un Levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, se pasó de un lado.

33Mas un Samaritano que transitaba, viniendo cerca de él, y viéndole, fué movido á misericordia;

34Y llegándose, vendó sus heridas, echándo[les] aceite y vino; y poniéndole sobre su cabalgadura, llevóle al mesón, y cuidó de él.

35Y otro día al partir, sacó dos denarios, y diólos al huésped, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que de más gastares, yo cuando vuelva te [lo] pagaré.

36¿Quién, pues, de estos tres te parece que fué el prójimo de aquél que cayó en [manos de] los ladrones?

37Y él dijo: El que usó con él de misericordia. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.

Lucas 10:38-42

No se le quita a María su lugar para escuchar

Marta recibe a Jesús en su casa de una aldea. Su hermana María se sienta cerca de él y escucha su palabra. Marta está agobiada por tanto servicio y pide a Jesús que mande a María a ayudarla. Jesús le responde por su nombre y reconoce su preocupación por muchas cosas. Dice que una sola es necesaria y que María ha elegido la buena parte, que no le será quitada. El trabajo práctico de la comida es real, pero se ha convertido en fuente de distracción y resentimiento. Jesús protege el lugar de María como alumna en vez de permitir que las exigencias de recibir invitados la aparten de su enseñanza.

Marta intenta poner al huésped de su lado en la disputa
Escena del capítuloLucas 10

En la vida diaria

La anfitriona de una reunión familiar sigue colocando platos mientras su hermana escucha los recuerdos de un anciano que los visita. Le pide al anciano que mande a quien escucha de vuelta a la cocina, pero él le pide que también se siente antes de terminar la visita. Los preparativos han empezado a desplazar el propósito del encuentro. María recibe la palabra de Jesús, no solo recuerdos familiares valiosos.

Observe

Lucas 10:42 Jesús se niega a quitarle a María el lugar de escucha que ha elegido. La presión de su hermana no convierte la atención a su enseñanza en un uso indebido del tiempo.

Lucas 10:38-42

Santa Biblia Reina Valera 1909

38Y aconteció que yendo, entró él en una aldea: y una mujer llamada Marta, le recibió en su casa.

39Y ésta tenía una hermana que se llamaba María, la cual sentándose á los pies de Jesús, oía su palabra.

40Empero Marta se distraía en muchos servicios; y sobreviniendo, dice: Señor, ¿no tienes cuidado que mi hermana me deja servir sola? Dile pues, que me ayude.

41Pero respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, cuidadosa estás, y con las muchas cosas estás turbada:

42Empero una cosa es necesaria; y María escogió la buena parte, la cual no le será quitada.

Detalles que vale la pena notar

42versículos en esta lectura
5movimientos principales
5preguntas en el texto bíblico

La imagen inicial

Lucas 10:1 comienza con “Y DESPUÉS de estas cosas, designó el Señor aun otros setenta, los cuales envió de dos en dos delante de sí, á toda ciudad y lugar á donde él había de…”

Dónde cambia el capítulo

Lucas 10:25 forma un giro natural: “Y he aquí, un doctor de la ley se levantó, tentándole y diciendo: Maestro, ¿haciendo qué cosa poseeré la vida eterna?”

La nota final

Lucas 10:42 deja al lector con “Empero una cosa es necesaria; y María escogió la buena parte, la cual no le será quitada.”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras dijo, vosotros, ndole, casa, ciudad, Padre ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

mies
Cosecha de grano, usada aquí como imagen de una labor que necesita trabajadores.
cilicio
Tela áspera que se vestía como señal de dolor o arrepentimiento.
mesón
Posada donde un viajero podía alojarse y recibir cuidados.

Escucha y mira junto al pasaje

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20