El panorama
La confrontación con Faraón se reanuda bajo un arreglo aclarado: Moisés representa la autoridad de Dios, Aarón habla como su profeta, y ambos son mandados en vez de dirigirse a sí mismos. Sus edades, ochenta y ochenta y tres, quitan discretamente toda imagen de jóvenes aventureros inexpertos enfrentándose a Egipto. La primera señal en la corte es igualada por especialistas egipcios, pero la imitación no zanja el certamen porque la vara de Aarón traga las de ellos. Faraón sigue negándose. La primera plaga pasa entonces del suelo del palacio al agua de Egipto. Moisés encuentra al rey junto al río, el lugar ya ligado al decreto de muerte y a la supervivencia de Moisés, y anuncia que Egipto conocerá a Jehová por lo que sigue. El agua se vuelve sangre, los peces mueren, el río hiede, y la gente común cava buscando algo que beber. Los magos reproducen la aflicción, pero ni ellos ni Faraón pueden quitarla.
En este capítulo
- Un mensajero de ochenta años y su portavoz Éxodo 7:1-7
La nueva comisión define los papeles sin confundir su fuente.
- Una imitación exitosa que termina devorada Éxodo 7:8-13
Faraón pide un milagro, y la corte recibe uno.
- El río se convierte en testigo contra el rey Éxodo 7:14-18
La primera plaga se anuncia junto al río, y ese lugar lleva más peso de los capítulos anteriores del que Faraón puede ver.
- La corte imita mientras el pueblo cava Éxodo 7:19-25
El golpe contra el río se extiende por las aguas de Egipto, y los efectos coinciden con la advertencia: los peces mueren, el agua hiede, y la gente no puede beber del río.

Las Escrituras junto al resumen
Éxodo · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 25Éxodo 7:1-7
Un mensajero de ochenta años y su portavoz
La nueva comisión define los papeles sin confundir su fuente. Moisés es hecho "dios para Faraón" en el sentido de que estará delante del rey llevando autoridad divina delegada, mientras Aarón funciona como su profeta y portavoz. Ninguno es libre de inventar un mensaje. Moisés habla lo que se le manda, y Aarón lo transmite. La resistencia de Faraón se anuncia de nuevo por adelantado, junto con señales multiplicadas, grandes juicios, y el propósito declarado de que Egipto conozca a Jehová cuando Israel sea sacado. Los hermanos hacen entonces sencillamente lo que se les manda. Solo después de este arreglo solemne menciona Éxodo sus edades: Moisés tiene ochenta, Aarón ochenta y tres. El detalle desmonta discretamente toda imagen de hombres juveniles que se lanzan a una aventura audaz. Su autoridad en el certamen venidero no descansa ni en la juventud ni en la elocuencia, sino en la comisión que por fin han comenzado a obedecer.

Estudio profundo
La afirmación de que Moisés es constituido «dios para Faraón», según la Reina Valera, explica su autoridad como representante de Dios en esta confrontación. Correspondientemente, Aarón funcionará como su profeta, pronunciando el mensaje que recibe. El arreglo queda limitado de inmediato por un mandato: Moisés debe decir lo que Dios manda, y Aarón debe transmitirlo. Ninguno de los hermanos recibe un mensaje independiente ni permiso para negociar otro resultado. El lenguaje eleva su autoridad representativa mientras mantiene su fuente fuera de ellos.
El anuncio del endurecimiento y de las maravillas multiplicadas coloca la resistencia del faraón dentro del curso declarado de los acontecimientos. Al mismo tiempo, el rey ya ha expresado su propia negativa en el capítulo 5. Éxodo atribuirá el endurecimiento a Dios, al faraón y, a veces, describirá la condición del corazón sin nombrar un agente. La relación entre la determinación divina y la responsabilidad humana es una pregunta interpretativa real; ninguno de los dos lados desaparece de la redacción. El propósito declarado aquí es que Egipto conozca al SEÑOR cuando saque a su pueblo.
Las edades aparecen casi como una corrección discreta de la imagen convencional de héroes jóvenes que parten. Moisés tiene ochenta años y Aarón ochenta y tres. Su obediencia, no la juventud física ni un don recién descubierto para hablar en público, cierra esta introducción a la confrontación.
Recorrido versículo por versículo
- Éxodo 7:1
«Mira» responde a la pregunta de Moisés en Éxodo 6:30 sobre cómo podría escucharlo Faraón. Los egipcios atribuían condición divina a su rey, pero ahora un antiguo pastor comparecerá ante él como «dios». «Profeta» traduce navi, alguien que habla por otro, y este versículo ofrece una definición especialmente clara de esa función.
- Éxodo 7:2
Se reafirma la cadena de comunicación descrita en Éxodo 4:15–16. Moisés recibe y transmite el mandato, Aarón lo pronuncia ante Faraón, y Faraón debe dejar salir a Israel. El verbo hebreo shalach significa enviar y es el mismo empleado repetidamente para «deje ir»: liberar al pueblo consiste, literalmente, en enviarlo fuera.
- Éxodo 7:3
Aquí «endureceré» corresponde a qashah, verbo que puede significar hacer duro, severo o terco, distinto de chazaq en Éxodo 4:21. «Multiplicaré» traduce ravah, la misma raíz usada para la multiplicación de Israel en el capítulo 1. Faraón intentó frenar una multiplicación y ahora afrontará otra, la de señales y maravillas.
- Éxodo 7:4
«Mis ejércitos» corresponde a tsava'ot, huestes o divisiones, palabra relacionada con el título que presenta a Jehová como Señor de los ejércitos. Dios llama a Israel su ejército mientras Faraón posee carros y fuerzas militares. Los «grandes juicios» son actos de justicia ejecutada, de modo que las plagas se presentan como sentencias, no simples exhibiciones de poder.
- Éxodo 7:5
El objetivo declarado alcanza también a los egipcios: «sabrán los Egipcios que yo soy Jehová». Las plagas tienen, por tanto, un público y una finalidad de reconocimiento. Variaciones de esta fórmula aparecen en Éxodo 8:10, 8:22, 9:14 y 9:29, y se repiten respecto a Egipto en Éxodo 14:4 y 14:18.
- Éxodo 7:6
La frase «hicieron como Jehová les mandó: hiciéronlo así» duplica la obediencia para darle énfasis. Una fórmula muy parecida reaparece al concluir la fabricación del tabernáculo en Éxodo 39:32 y 40:16. El Libro de Éxodo enlaza así el comienzo de la liberación y la terminación del santuario mediante actos de obediencia exacta.
- Éxodo 7:7
Moisés tenía ochenta años y Aarón ochenta y tres cuando hablaron con Faraón. Hechos 7 divide la vida de Moisés en tres períodos de cuarenta años: Egipto, Madián y el desierto. Deuteronomio 34:7 fija su muerte a los ciento veinte años. Aarón, aunque mayor, ocupa aquí el segundo lugar detrás de su hermano menor.
Éxodo 7:1-7
Santa Biblia Reina Valera 19091Y JEHOVÁ dijo á Moisés: Mira, yo te he constituído dios para Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta.
2Tú dirás todas las cosas que yo te mandaré, y Aarón tu hermano hablará á Faraón, para que deje ir de su tierra á los hijos de Israel.
3Y yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas.
4Y Faraón no os oirá; mas yo pondré mi mano sobre Egipto, y sacaré á mis ejércitos, mi pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de Egipto, con grandes juicios.
5Y sabrán los Egipcios que yo soy Jehová, cuando extenderé mi mano sobre Egipto, y sacaré los hijos de Israel de en medio de ellos.
6E hizo Moisés y Aarón como Jehová les mandó: hiciéronlo así.
7Y era Moisés de edad de ochenta años, y Aarón de edad de ochenta y tres, cuando hablaron á Faraón.
Éxodo 7:8-13
Una imitación exitosa que termina devorada
Faraón pide un milagro, y la corte recibe uno. Aarón echa su vara y se vuelve serpiente, pero los sabios, hechiceros y magos egipcios producen resultados semejantes con sus encantamientos. Éxodo no explica el mecanismo, de modo que el pasaje no debe forzarse hacia una teoría técnica sobre ilusión o poder sobrenatural. En cambio, da un resultado visible: la vara de Aarón traga las varas de ellos. La imitación resulta menos que el dominio. Los especialistas egipcios pueden reproducir la apariencia de la señal, y sin embargo sus varas acaban consumidas dentro del certamen en que entraron. Faraón sigue sin escuchar. Esa negativa es tan importante como el tragar, porque separa el presenciar del ceder. Una señal puede verse, igualarse en algún sentido, y ser decisivamente superada sin producir obediencia. El siguiente encuentro pasa por tanto más allá de una demostración de corte, hacia un juicio que alcanza el suministro ordinario de agua de Egipto.

Estudio profundo
La señal preliminar se realiza ante el rey y sus siervos, situando la confrontación dentro de la corte en vez de entre los ancianos de Israel. El faraón convoca a sus propios especialistas, y Éxodo dice que hacen lo mismo mediante sus encantamientos. El pasaje no explica su procedimiento ni dice si lo explica un truco particular, una acción sobrenatural u otro mecanismo. Su detalle decisivo es más sencillo: la vara de Aarón devora sus varas. Reproducir la apariencia de una señal no ha producido igualdad en el encuentro.
El resultado también separa ver de hacer caso. El faraón presencia cómo son devoradas las varas, pero no escucha. En la redacción hebrea del versículo 13, se describe el corazón como fortalecido o firme; la Reina Valera expresa la línea como endurecimiento. Ese versículo debe leerse junto al anuncio divino explícito del versículo 3 y a las afirmaciones posteriores sobre la acción del propio faraón, en vez de cargar por sí solo con toda la cuestión. La corte ha recibido una señal con un resultado inequívoco, pero el mandato asociado con ella sigue siendo rechazado. Por eso, la confrontación siguiente pasa de una demostración ante testigos a un juicio que afecta el agua de Egipto.
Recorrido versículo por versículo
- Éxodo 7:8
La fórmula introductoria es sencilla, pero abre una sección nueva: ahora se dará una señal destinada a Faraón y no a los ancianos de Israel. Las señales de Éxodo 4 buscaban convencer a los líderes israelitas; ésta apunta al trono. La instrucción se dirige a ambos hermanos porque ambos estarán presentes ante el rey.
- Éxodo 7:9
Cuando Faraón pida «Mostrad milagro», estará exigiendo una prueba de autoridad. «Milagro» traduce mofeth, prodigio o señal portentosa que puede autenticar la palabra de un profeta. Jehová anticipa de antemano la exigencia del rey y da la respuesta precisa que Aarón deberá ejecutar con la vara.
- Éxodo 7:10
Aarón arroja la vara delante de Faraón y sus siervos, y ésta se vuelve «culebra». El hebreo usa tannin, no nachash como en Éxodo 4:3. Tannin designa también las grandes criaturas marinas de Génesis 1:21 y se aplica a Faraón en Ezequiel 29:3 como una gran criatura del río. La señal confronta al rey con una imagen asociada a él.
- Éxodo 7:11
Faraón convoca tres grupos: sabios, hechiceros y encantadores. El hebreo mekashfim se refiere a quienes emplean conjuros, mientras chartummim es un término de origen egipcio para sacerdotes escribas expertos en textos rituales. «Encantamientos» corresponde a lahatim, artes secretas. 2 Timoteo 3:8 identifica por tradición judía a dos de estos hombres como Jannes y Jambres.
- Éxodo 7:12
El verbo para «devoró» es bala, el mismo que usa el cántico de Éxodo 15:12 cuando la tierra traga a los enemigos. Las varas egipcias, símbolos visibles de autoridad, son consumidas por la vara de Aarón. La escena anticipa en miniatura la derrota posterior de la fuerza egipcia junto al mar.
- Éxodo 7:13
El hebreo emplea aquí una forma intransitiva: el corazón de Faraón se hizo fuerte o se endureció. No se nombra un sujeto que realice la acción. La frase «como Jehová lo había dicho» remite a la advertencia de Éxodo 7:3 y también a Éxodo 4:21, donde ya se había anunciado la resistencia de Faraón.
Éxodo 7:8-13
Santa Biblia Reina Valera 19098Y habló Jehová á Moisés y á Aarón, diciendo:
9Si Faraón os respondiere diciendo, Mostrad milagro; dirás á Aarón: Toma tu vara, y échala delante de Faraón, para que se torne culebra.
10Vinieron, pues, Moisés y Aarón á Faraón, é hicieron como Jehová lo había mandado: y echó Aarón su vara delante de Faraón y de sus siervos, y tornóse culebra.
11Entonces llamó también Faraón sabios y encantadores; é hicieron también lo mismo los encantadores de Egipto con sus encantamientos;
12Pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras: mas la vara de Aarón devoró las varas de ellos.
13Y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho.
Éxodo 7:14-18
El río se convierte en testigo contra el rey
La primera plaga se anuncia junto al río, y ese lugar lleva más peso de los capítulos anteriores del que Faraón puede ver. Esta es el agua nombrada una vez como el lugar donde debían morir los hijos hebreos y el agua de la que Moisés fue sacado. Ahora Moisés está a su orilla con la vara que se volvió serpiente y renueva la exigencia de dejar a Israel servir a Jehová. El propósito se enuncia llanamente: "En esto conocerás que yo soy Jehová". La afirmación anterior de Faraón de no conocer a Jehová será respondida mediante hechos que él no puede manejar. La advertencia es deliberadamente práctica. Los peces morirán, el río hederá, y los egipcios no podrán beber de él. La plaga no es por tanto un cambio de color teatral montado para el rey. Convierte una fuente central de vida en fuente de angustia y hace que el costo de la negativa alcance mucho más allá del palacio.

Estudio profundo
El lugar reúne partes anteriores de Éxodo dentro de la confrontación presente. El río había sido designado para ahogar a los hijos varones hebreos, y a su orilla Moisés había sido preservado. Ahora Moisés recibe instrucciones de encontrarse allí con el faraón. El texto no explica por qué el rey va al agua esa mañana, por lo que una descripción detallada de una ceremonia religiosa real sería un añadido. El escenario mismo basta: un lugar vinculado tanto al poder de Egipto sobre la vida como a la supervivencia de Moisés se convierte en el sitio donde se renueva la exigencia.
Las consecuencias anunciadas son deliberadamente concretas. Los peces morirán, el río apestará y los egipcios no podrán beber de él. La plaga no se presenta simplemente como un cambio impresionante de color. Ataca la utilidad del agua y convierte al río en fuente de angustia. La fórmula sobre conocer al SEÑOR responde a la declaración anterior del faraón de que no lo conoce. El conocimiento aquí no consistirá en recibir un nombre para sus registros. Será un reconocimiento expuesto públicamente por lo que ocurre cuando se rechaza el mandato de quien lleva ese nombre.
Recorrido versículo por versículo
- Éxodo 7:14
«El corazón de Faraón está agravado» usa kaved, pesado, el tercer verbo importante aplicado a su endurecimiento. En la religión egipcia, el corazón del muerto era pesado frente a la pluma de la verdad, y un corazón pesado implicaba culpa. Es discutido que el Libro de Éxodo pretenda esa alusión, aunque un lector egipcio podía percibirla.
- Éxodo 7:15
Faraón sale hacia las aguas por la mañana, quizá para un rito relacionado con el Nilo o simplemente para bañarse, como hizo su hija en Éxodo 2:5. Moisés debe situarse a la orilla a tiempo para encontrarlo. El encuentro ocurre junto al mismo río donde Moisés había sido escondido siendo niño.
- Éxodo 7:16
«Hasta ahora no has querido oir» expresa literalmente que, hasta ese momento, Faraón no ha escuchado. La frase funciona como advertencia y deja implícito que aún existe una ocasión para responder. «Jehová el Dios de los Hebreos» repite la designación usada en Éxodo 5:3, que Faraón ya había oído anteriormente.
- Éxodo 7:17
El discurso cambia de perspectiva dentro de la misma declaración. Jehová dice «En esto conocerás que yo soy Jehová», pero luego habla de la vara «que tengo en mi mano», aunque físicamente Moisés es quien la sostiene. La formulación une estrechamente al mensajero con quien lo envía, pues el golpe de la vara es presentado como acción divina.
- Éxodo 7:18
El río quedará tan corrompido que los egipcios sentirán rechazo ante la idea de beber de él. El Nilo estaba asociado con Hapi, deidad vinculada a la inundación anual y a la fertilidad del país. Por eso la ruina del río afecta simultáneamente una realidad religiosa y la fuente material de vida de Egipto.
Éxodo 7:14-18
Santa Biblia Reina Valera 190914Entonces Jehová dijo á Moisés: El corazón de Faraón está agravado, que no quiere dejar ir al pueblo.
15Ve por la mañana á Faraón, he aquí que él sale á las aguas; y tú ponte á la orilla del río delante de él, y toma en tu mano la vara que se volvió culebra,
16Y dile: Jehová el Dios de los Hebreos me ha enviado á ti, diciendo: Deja ir á mi pueblo, para que me sirvan en el desierto; y he aquí que hasta ahora no has querido oir.
17Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy Jehová: he aquí, yo heriré con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en sangre:
18Y los peces que hay en el río morirán, y hederá el río, y tendrán asco los Egipcios de beber el agua del río.
Éxodo 7:19-25
La corte imita mientras el pueblo cava
El golpe contra el río se extiende por las aguas de Egipto, y los efectos coinciden con la advertencia: los peces mueren, el agua hiede, y la gente no puede beber del río. Faraón ve el hecho, mientras sus magos producen de nuevo un cambio semejante con sus encantamientos. Su éxito tiene una limitación extraña. Pueden reproducir el problema, pero Éxodo nunca los muestra restaurando agua limpia para la población. Faraón se retira a su casa y rehúsa tomar la señal en serio. Afuera, los egipcios cavan alrededor del río buscando agua potable. Ese contraste da a la plaga una escala humana. El rey puede dejar la escena; la gente común sigue necesitando agua. Pasan siete días bajo los efectos del juicio, de modo que no se trata de un breve truco de corte cuya importancia desaparezca cuando la demostración termine. Egipto vive con lo que Faraón se niega a atender.

Estudio profundo
El mandato se extiende más allá del río principal hasta los arroyos, estanques y otras aguas, incluso el agua relacionada con recipientes de madera y piedra. La amplitud de la descripción importa más que reconstruir cada recipiente. Los medios comunes de Egipto para obtener agua quedan comprometidos. Moisés y Aarón actúan como se les manda, y los efectos corresponden a la advertencia: peces muertos, agua maloliente y personas que no pueden beber.
Los magos imitan el cambio, pero su éxito no se informa como alivio. Se los muestra reproduciendo el problema, no revirtiéndolo. Éxodo no identifica la fuente del agua usada en su demostración, y la noticia posterior de que los egipcios cavan cerca del río no proporciona suficiente detalle para reconstruirla con certeza. El faraón vuelve a su casa sin tomar a pecho el acontecimiento. El contraste con la población es marcado: él se retira de la escena, mientras ellos cavan para conseguir algo que beber. El aviso final de siete días da duración al juicio. No es una exhibición momentánea en la corte que termina cuando se dispersa el público.
Recorrido versículo por versículo
- Éxodo 7:19
La enumeración abarca las distintas reservas de agua: brazos del Nilo en el delta, canales, estanques, marismas, depósitos y cualquier otra concentración. La mención de «vasos de madera» y «de piedra» puede referirse a recipientes de agua. También se ha propuesto que aluda a objetos de madera y piedra empleados en contextos templarios.
- Éxodo 7:20
La vara se levanta y golpea las aguas a plena vista de Faraón y sus siervos. La señal anterior había ocurrido ante la corte en el palacio; ésta se realiza públicamente junto al río. Este versículo menciona de forma específica las aguas del río, mientras el versículo siguiente amplía el efecto a toda la tierra.
- Éxodo 7:21
Se cumplen uno por uno los detalles anunciados en Éxodo 7:18: mueren los peces, el río se corrompe y los egipcios ya no pueden beber sus aguas. El Libro de Éxodo presenta la ejecución de la señal de modo que pueda compararse directamente con la advertencia previa, cláusula por cláusula.
- Éxodo 7:22
Los encantadores de Egipto también logran producir el mismo efecto, aunque para hacerlo necesitan encontrar agua disponible cuando ya se afirma que la sangre está extendida por la tierra. Su éxito no resuelve el desastre, sino que lo duplica. La escena termina con «como Jehová lo había dicho», igual que en Éxodo 7:13.
- Éxodo 7:23
«No puso su corazón aun en esto» significa que Faraón no prestó atención ni lo tomó en serio. Se vuelve y entra en su casa, imagen de indiferencia frente a lo ocurrido. El «aun» sugiere que ya había descartado de manera semejante la señal anterior y que persistirá en esa misma actitud.
- Éxodo 7:24
Los egipcios cavan pozos alrededor del río porque ya no pueden beber directamente de sus aguas. El agua podía filtrarse por la arena y resultar utilizable. Mientras la corte no actúa, la población común intenta resolver con trabajo manual una crisis que no provocó. En el desarrollo de las plagas, los egipcios ordinarios sufren primero sus efectos.
- Éxodo 7:25
El primer golpe sobre el Nilo dura siete días, una semana completa, y ese período marca también el intervalo antes de la advertencia siguiente. El hebreo afirma expresamente que Jehová hirió el río. Esa formulación identifica con claridad al verdadero autor del juicio, aun después de que los encantadores imitaran parte de la señal.
Éxodo 7:19-25
Santa Biblia Reina Valera 190919Y Jehová dijo á Moisés: Di á Aarón: Toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos y sobre sus estanques, y sobre todos sus depósitos de aguas, para que se conviertan en sangre, y haya sangre por toda la región de Egipto, así en los vasos de madera como en los de piedra.
20Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó; y alzando la vara hirió las aguas que había en el río, en presencia de Faraón y de sus siervos; y todas las aguas que había en el río se convirtieron en sangre.
21Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río se corrompió, que los Egipcios no podían beber de él: y hubo sangre por toda la tierra de Egipto.
22Y los encantadores de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos: y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho.
23Y tornando Faraón volvióse á su casa, y no puso su corazón aun en esto.
24Y en todo Egipto hicieron pozos alrededor del río para beber, porque no podían beber de las aguas del río.
25Y cumpliéronse siete días después que Jehová hirió el río.
Preguntas para mantener presentes durante la lectura
- Identifica al pueblo destinatario y el marco del pacto.
- Distingue rescate, adoración, santidad, justicia y responsabilidad comunitaria.
- Lee los mandatos en su contexto literario y de pacto antes de aplicarlos hoy.
Primero el texto
Donde difieren los lectores
El resumen comienza con lo que dice el pasaje y cómo se relacionan sus partes. No supone que una denominación ya haya resuelto cada pregunta. Toda dependencia de una tradición, teoría literaria o reconstrucción histórica se identifica con claridad.
El texto bíblico aparece primero. Las conclusiones interpretativas se identifican, y las diferencias se presentan cuando ayudan a explicar por qué las comunidades serias no siempre llegan a la misma respuesta.
Las notas interpretativas comparativas de este capítulo están en preparación. Hasta que las notas revisadas estén listas, esta página separa el texto bíblico del resumen y la aplicación sin afirmar que todos los lectores serios coinciden en cada cuestión.
Preguntas bajo la superficie
- ¿Qué parte de Éxodo 7 te detiene, te incomoda o te sorprende, y por qué?
- ¿Qué detalle del pasaje sería fácil pasar por alto? ¿Cómo cambia ese detalle tu comprensión?
- ¿Dónde ves tensión entre lo que ocurre y este enfoque: Éxodo 7?
- ¿Qué pregunta importante deja abierta el pasaje en lugar de resolverla rápidamente?
Preguntas para una reflexión personal seria
Estas preguntas son deliberadamente abiertas. Permanece con la tensión del pasaje, responde con sinceridad y vuelve a la Escritura antes de llegar a una conclusión.
Observa sin apresurarte
¿Qué parte de Éxodo 7 te detiene, te incomoda o te sorprende, y por qué?
¿Qué detalle del pasaje sería fácil pasar por alto? ¿Cómo cambia ese detalle tu comprensión?
¿Dónde ves tensión entre lo que ocurre y este enfoque: La sangre se pone en los postes y una nación come de pie, vestida para salir. A medianoche el clamor recorre Egipto, el pueblo camina entre murallas de agua, y María toma un pandero en la otra orilla y canta.?
¿Qué pregunta importante deja abierta el pasaje en lugar de resolverla rápidamente?
Examina tu interior con sinceridad
¿Con qué persona, respuesta, temor o deseo del pasaje te identificas más en este momento?
¿Qué suposición tuya acerca de Dios, de otras personas o de ti mismo pone a prueba este texto?
¿Qué parte preferirías suavizar, evitar o explicar demasiado rápido? ¿Qué podría revelar esa reacción?
Si esta Escritura pudiera hacerte una pregunta directa, ¿cuál crees que sería?
Responde con sabiduría y valor
¿Qué necesitarías recordar, confesar, lamentar, agradecer o confiar después de leer este pasaje?
¿Cómo podría otra persona fiel leer esta situación de manera diferente sin ignorar el texto?
¿Qué respuesta obediente sería costosa, incómoda o lenta, pero todavía fiel a la Escritura?
¿Qué pregunta llevarás a la oración esta semana y qué versículos mantendrás delante de ti?
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



