El panorama
La autoridad mostrada en la enseñanza alcanza ahora la lepra, la parálisis, la fiebre, la distancia, el clima y los demonios. Jesús toca a un hombre antes de declararlo limpio, dice una palabra en la que un centurión confía sin exigir cercanía física, y restaura a la suegra de Pedro dentro de una casa ordinaria antes de que muchos más sean sanados esa tarde. Entre estos actos, Mateo coloca intercambios exigentes sobre seguirle, que despojan al entusiasmo de garantías sobre comodidad o demora. Los discípulos siguen después a Jesús a una barca y descubren que seguirle no impide una tormenta. Su mandato produce una gran calma y una pregunta sobre su identidad. Al otro lado del agua, los demonios responden esa pregunta con el título "Hijo de Dios", pero su reconocimiento no es lealtad, y la población cercana responde a su autoridad pidiéndole que se vaya.
Verdad central
La autoridad de Jesús alcanza la enfermedad, la tormenta, los demonios, el pecado y la muerte, mientras su acogida de Mateo y otros pecadores une esa autoridad a la misericordia y culmina en compasión por las multitudes sin pastor.

Las notas de estudio tienen su propia página
El análisis de cada movimiento, las palabras para rastrear, las notas versículo por versículo y los puntos donde los lectores difieren están escritos para quien estudia solo. Están en la página Reflexión Personal Profunda de este capítulo. Esta página es la lección.
Guía docente específica del capítulo
Estos puntos nacen del capítulo mismo. Ayudan a unir el mapa narrativo del Nivel 1, el análisis del Nivel 2 y el texto bíblico en una sola lección.
Comienza con la primera imagen del capítulo
Mateo 8:1: “Y COMO descendió del monte, le seguían muchas gentes.”
Detente en el punto de cambio
Mateo 8:26: “Y él les dice: ¿Por qué teméis, [hombres] de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió á los vientos y á la mar; y fué grande bonanza.”
Mantén visible este recorrido de palabras
dijo, diciendo, COMO, hato, puercos, aquel
Qué explicar, y en qué orden
Enseña el pasaje en este orden. Cada paso nombra los versículos en que se apoya, para que cada punto se muestre en el texto antes de aplicarlo.
Mateo 8:1-17
Tocado, oído, levantado
Empieza con tres sanidades que muestran a quién alcanza Jesús. Un leproso, inmundo e intocable, es tocado: “Quiero; sé limpio” (8:3). El mozo de un oficial gentil es sanado con una palabra a distancia. La suegra de Pedro es levantada y enseguida sirve. Explica la lepra como un conjunto de enfermedades de la piel que separaban a la persona del culto y de la comunidad (Levítico 13:45-46). Luego lee 8:17 e Isaías 53:4. Enseña esto primero porque marca el patrón de los dos capítulos: la autoridad de Jesús, oída en el sermón, alcanza ahora a los necesitados que el sermón describía.
Mateo 8:18-22
El costo de seguir
Detente en los dos que quieren seguirlo, porque impiden que los milagros se vuelvan espectáculo. Al escriba se le dice que “el Hijo del hombre no tiene donde recueste su cabeza”. El discípulo que pide enterrar a su padre oye: “deja que los muertos entierren á sus muertos”. Explica que los lectores no coinciden sobre si el padre acababa de morir o si el hombre quería esperar hasta la muerte de su padre, quizá años. No lo resuelvas. Enseña el punto: seguir a Jesús va antes que cualquier otro derecho. Explica Hijo del hombre como el título favorito de Jesús para sí mismo, tomado de Daniel 7:13-14.
Mateo 8:23-34
Viento, mar y demonios
Toma juntas la tormenta y la tierra de los Gergesenos. En el barco Jesús duerme; los discípulos claman: “Señor, sálvanos, [que] perecemos”. Él reprende su poca fe, y luego a los vientos y a la mar. Su pregunta es el centro del capítulo. Al otro lado, dos endemoniados le salen al encuentro. Explica que los demonios saben quién es y temen el juicio “antes de tiempo”. Los puercos se precipitan en la mar. Luego la línea más dura: toda la ciudad le ruega que salga de sus términos. Enséñalo como una advertencia de que el poder por sí solo no produce acogida.
Mateo 9:1-8
El perdón probado por la sanidad
Lee la escena en su orden. Unos amigos traen a un paralítico; Jesús ve la fe de ellos y dice: “Confía, hijo; tus pecados te son perdonados”. Explica por qué objetan los escribas: solo Dios perdona pecados. Luego la pregunta de Jesús y la sanidad. Nota la reacción de la gente en 9:8: glorifican a Dios, “que había dado tal potestad á los hombres”. Dedica tiempo aquí, porque es la afirmación más clara del pasaje sobre la autoridad de Jesús. Cuida que la clase no concluya que la enfermedad siempre es causada por un pecado personal; Juan 9:2-3 ayuda si lo hacen.
Mateo 9:9-17
Un publicano a la mesa
Lee en un versículo el llamado del propio Mateo. Explica “banco de los públicos tributos” como un puesto de cobro de impuestos y los publicanos como cobradores al servicio de Roma, despreciados como traidores y ladrones. Él se levanta y le sigue. Luego la comida con muchos publicanos y pecadores, la objeción de los fariseos y el dicho del médico. Explica Oseas 6:6 en su contexto: Dios quiere amor leal más que ritual. Pasa a la pregunta del ayuno y a las imágenes del paño y de los cueros. Enseña esto como la razón por la que lo nuevo que trae Jesús choca con quienes esperan que encaje en los viejos moldes.
Mateo 9:18-34
Una hija, una mujer y los ciegos
Lee el relato entrelazado de la hija del principal y de la mujer enferma de flujo de sangre. Explica que su flujo la hacía ritualmente impura desde hacía doce años (Levítico 15:25). Ella toca la franja de su vestido; él se vuelve y la llama hija. Luego la muchacha: “la muchacha no es muerta, mas duerme”, y él la toma de la mano. Luego dos ciegos que claman al Hijo de David y un mudo liberado. Nota las reacciones opuestas de 9:33-34: asombro de la gente, acusación de los fariseos. Enséñalo como personas que se acercan a Jesús y no son rechazadas.
Mateo 9:35-38
Compasión y la mies
Termina con el resumen y la compasión. El versículo 35 repite 4:23 casi palabra por palabra, enmarcando todo lo anterior como un solo ministerio de palabra y obra. Luego 9:36: Jesús ve a las multitudes derramadas y esparcidas como ovejas sin pastor (Ezequiel 34:5). La respuesta no es una estrategia sino una oración: rogad al Señor de la mies que envíe obreros. Enséñalo al final porque lleva a la clase de mirar cómo trabaja Jesús a unirse a su preocupación, y porque el capítulo siguiente envía a los doce.
Dónde se atascan los participantes
Las lecturas equivocadas que este pasaje suele provocar, y cómo responder a cada una desde el texto.
“Si tienes suficiente fe, como el centurión, Dios siempre sanará.”
La fe del centurión es elogiada (8:10), pero el pasaje no hace de la fe una técnica para asegurar resultados. La suegra de Pedro es sanada sin que se registre fe alguna (8:14-15), y los endemoniados ni siquiera piden ayuda. Jesús sana por compasión (9:36) y como señal del reino. Ten cuidado con los alumnos que viven con una enfermedad: su condición no mide su fe.
“El paralítico debió de pecar para quedar paralítico.”
Jesús perdona primero los pecados del hombre (9:2), pero no dice que esos pecados causaran la parálisis. Sana el cuerpo para probar su autoridad de perdonar (9:6). En otro lugar Jesús niega expresamente una relación directa entre la ceguera de un hombre y su pecado (Juan 9:2-3). Toda persona necesita perdón; no toda enfermedad es un castigo. Habla con delicadeza si a alguien en el salón le han dicho lo contrario.
“Jesús comía con pecadores, así que no le importaba cómo vivía la gente.”
Se llama a sí mismo médico que viene a los enfermos (9:12), y dice que vino a llamar pecadores “á arrepentimiento” (9:13). Mateo dejó su banco de tributos (9:9). La acogida es real y costosa, y es una acogida que lleva al cambio. El error de los fariseos fue ver a los pecadores solo como contaminación, no preocuparse por la justicia.
“Los del pueblo en 8:34 tenían razón al pedirle a Jesús que se fuera, porque destruyó sus puercos.”
El texto informa su petición sin aprobarla. Habían visto a dos hombres temibles liberados y restaurados, y le pidieron al que lo hizo que se fuera. Mateo pone su reacción junto al asombro de los discípulos (8:27) y el reconocimiento de los demonios (8:29). Deja que la clase sienta la pérdida: valorar los bienes o la comodidad por encima de la presencia de Jesús es una elección que la gente sigue haciendo.
Objetivos de aprendizaje
- Comparar la confianza del centurión con el temor de los discípulos.
- Seguir la autoridad manifestada en los distintos encuentros.
- Explicar por qué perdonar al paralítico provoca una objeción.
- Interpretar la imagen del médico en la comida de Mateo.
- Relacionar las imágenes del esposo y del vino nuevo con la pregunta sobre el ayuno.
- Explicar cómo la compasión conduce a la oración por obreros.
Preparación del docente
- Lean Mateo 8:1-9:38; preparen un índice de escenas que mantenga distintos los encuentros individuales.
- Aclaren que el banco de los tributos es un lugar de recaudación de impuestos, los publicanos son recaudadores y los recipientes de 9:17 son odres de cuero.
- Marquen Capernaúm y el cruce del mar; conserven la referencia a los Gergesenos de la Reina Valera sin afirmar un lugar exacto de desembarco.
- Observen a los dos hombres afligidos por demonios en 8:28 y a los dos ciegos en 9:27; no incorporen una versión de una sola persona procedente de otro Evangelio.
- Preparen un lenguaje que no estigmatice la enfermedad ni la discapacidad; resistan la tentación de atribuir la misma causa espiritual a todas las condiciones.
Comprobación de evidencia e interpretación
Explícito
Localicen la apelación del centurión a la autoridad, la tormenta calmada y la afirmación de perdón en Mateo 8:8-13, 23-27 y 9:2-8.
Respaldado por las Escrituras
Lean Mateo 9:13 con Oseas 6:6 para establecer la misericordia como respuesta bíblica de Jesús a la crítica de su comida.
Inferencia sólida
Comparen Mateo 8:27, 29 y 9:3, 8, 34; infieran que las respuestas acumuladas plantean con fuerza la pregunta por la identidad de Jesús, no solo por la utilidad de sus acciones.
Lectura posible o tradicional
Presenten las interpretaciones de sepultura inmediata y de obligación familiar prolongada de Mateo 8:21-22 como propuestas; el pasaje no revela las circunstancias del padre.
Límite
Señalen que Mateo 8:1-9:38 no promete que toda enfermedad actual será sanada cuando se exija ni explica la enfermedad como prueba de pecado personal.
Diálogo con orientación de respuesta
1. ¿Por qué piensa el centurión que Jesús no necesita entrar en su casa?
Qué contiene una buena respuesta
Entiende la autoridad. “Porque también yo soy hombre bajo de potestad, y tengo bajo de mí soldados” (8:9): da órdenes y se cumplen a distancia. Por eso dice: “solamente di la palabra, y mi mozo sanará” (8:8). Jesús se maravilla y dice: “ni aun en Israel he hallado fe tanta” (8:10). Una buena respuesta ve juntas la humildad y la confianza en la palabra de Jesús. Una respuesta débil oye su “no soy digno” como un rechazo de la ayuda.
Mostrar orientación para el docente
Sigan su comparación entre mandato y obediencia en 8:8-9. Jesús elogia su fe en 8:10; no conviertan el sentimiento de indignidad del oficial en un rechazo de la ayuda.
2. ¿Qué respuestas comienzan a surgir cuando los discípulos preguntan qué clase de hombre es Jesús?
Qué contiene una buena respuesta
Después de la tormenta los discípulos preguntan: “¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y la mar le obedecen?” (8:27), lo cual en Salmos 107:29 es obra de Dios. Al otro lado del lago los demonios responden antes que nadie: “Jesús, Hijo de Dios” (8:29). Luego los del lugar le ruegan que se vaya (8:34). Una buena respuesta pone tres reacciones una junto a otra: asombro, reconocimiento por parte de los enemigos y rechazo. Una respuesta débil funde las dos escenas en una.
Mostrar orientación para el docente
Comparen el viento y el mar obedientes en 8:26-27 con el reconocimiento de los demonios en 8:29. Mantengan distintos los dos encuentros e incluyan la respuesta de rechazo de la ciudad en 8:34.
3. ¿Por qué dice Jesús al paralítico que se levante después de declarar el perdón?
Qué contiene una buena respuesta
Para mostrar algo invisible por medio de algo visible. Cualquiera puede decir “tus pecados te son perdonados” (9:2), y los escribas lo llaman blasfemia (9:3). Así que Jesús sana “para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados” (9:6). La sanidad es evidencia del perdón. Una buena respuesta conserva el orden: primero el perdón, la sanidad como prueba. Una respuesta débil dice que la parálisis del hombre fue causada por un pecado concreto.
Mostrar orientación para el docente
Usen el propósito expresado en 9:6: que sepan que tiene autoridad para perdonar pecados. No digan que la parálisis del hombre demuestra que un pecado particular causó su condición.
4. ¿Cómo responde la imagen del médico a la objeción contra comer con los compañeros de Mateo?
Qué contiene una buena respuesta
“Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos” (9:12). El médico pertenece junto a los enfermos. Jesús añade Oseas 6:6, “Misericordia quiero, y no sacrificio”, y su propósito: “no he venido á llamar justos, sino pecadores á arrepentimiento” (9:13). Una buena respuesta conserva tanto la acogida como el arrepentimiento. Una respuesta débil lee la comida como aprobación de lo que hicieran los invitados, u olvida que Mateo mismo dejó su banco para seguirlo (9:9).
Mostrar orientación para el docente
Lean 9:9-13: la necesidad explica la presencia del médico, y Jesús llama a pecadores al arrepentimiento. La acogida no es aprobación de toda acción ni recompensa por parecer ya respetable.
5. ¿Por qué corresponden las imágenes del esposo, la tela y los odres a la pregunta sobre el ayuno?
Qué contiene una buena respuesta
Responden una sola pregunta desde tres ángulos. Mientras el esposo está presente, los invitados no ayunan; cuando “el esposo será quitado de ellos”, ayunarán (9:15). El remiendo de paño recio en vestido viejo lo rompe, y el vino nuevo revienta los cueros viejos (9:16-17). Una buena respuesta ve que la venida de Jesús trae algo nuevo que no se puede simplemente coser sobre viejas costumbres. Una respuesta débil trata los dichos como consejos caseros o pasa por alto el anuncio de su muerte en 9:15.
Mostrar orientación para el docente
Lean juntos 9:14-17. Jesús distingue la presencia del esposo de su futura partida y advierte contra combinaciones incompatibles; no son consejos domésticos sin relación.
6. ¿Qué movimiento lleva el capítulo de las sanidades individuales a los obreros para la cosecha?
Qué contiene una buena respuesta
Mateo pasa de la hija muerta de un principal y de la mujer que tocó su vestido (9:18-26), a dos ciegos y un mudo (9:27-33), a un resumen de enseñar, predicar y sanar (9:35). Luego la cumbre: “tuvo compasión de ellas; porque estaban derramadas y esparcidas como ovejas que no tienen pastor” (9:36). Una buena respuesta termina con el mandato de orar por obreros (9:38), que lleva al capítulo 10. Una respuesta débil termina con los milagros.
Mostrar orientación para el docente
Sigan 9:18-35 hasta la compasión por las multitudes desfallecidas y dispersas en 9:36-38. Incluyan a la niña restaurada a la vida y a las mujeres y los hombres sanados; terminen con oración por obreros, no con espectáculo.
Aplicación responsable
Corazón y hábitos
Pregunten cómo un lector ficticio puede buscar ayuda sin tratar la fe del centurión como técnica para controlar los resultados.
Relaciones y comunidad
Evalúen una política imaginaria de acogida mediante la imagen del médico, manteniendo unidas la hospitalidad y el arrepentimiento sin etiquetar a asistentes reales.
Compasión que busca obreros
Diseñen una respuesta comunitaria ficticia a necesidades pasadas por alto y relacionen la preocupación, la oración y la participación mediante Mateo 9:36-10:1.
Planes de sesión
Dos duraciones de la misma lección. La breve conserva la lectura, el diálogo central y una respuesta; la larga da su propio tiempo a las confusiones y a la aplicación.
45 minutos
Autoridad en acción
Lee 8:1-4 y 8:5-13. Haz la pregunta uno.
Tormenta y demonios
Lee 8:23-34. Haz la pregunta dos y la confusión cuatro.
Perdón y sanidad
Lee 9:1-8. Haz la pregunta tres y la confusión dos.
El médico
Lee 9:9-17. Haz brevemente las preguntas cuatro y cinco.
Hija, mujer y mies
Lee 9:18-26 y 9:35-38. Haz la pregunta seis. Trata la confusión uno con cuidado.
Respuesta y hoja
Pide a cada persona que ore en silencio por alguien que conozca que esté cansado y sin ayuda. Lean juntos el versículo clave y reparte la hoja.
90 minutos
A quiénes alcanza Jesús
Escribe en la pizarra las personas que Jesús encuentra en estos dos capítulos. Pregunta qué grupo habría sido más difícil de acercarse.
Leproso, centurión, suegra
Lee 8:1-17 con Isaías 53:4. Haz la pregunta uno y la confusión uno.
Seguir
Lee 8:18-22. Conversen sobre los dos que querían seguirlo y las lecturas de 8:21-22.
Tormenta y demonios
Lee 8:23-34 con Salmos 107:28-30. Haz la pregunta dos y la confusión cuatro.
Perdón y potestad
Lee 9:1-8 con Juan 9:2-3. Haz la pregunta tres y la confusión dos.
La mesa de Mateo
Lee 9:9-17 con Oseas 6:6. Haz las preguntas cuatro y cinco y la confusión tres.
Acercarse a Jesús
Lee 9:18-34. Nota las reacciones opuestas de 9:33-34.
Compasión y obreros
Lee 9:35-38 con Ezequiel 34:5. Haz la pregunta seis. Oren juntos por obreros.
Hoja
Lean juntos el versículo clave y señala la frase para llevar a casa.
Adaptar la lección
Niños
Haz un librito sencillo de cinco páginas: un hombre enfermo, un barco en la tormenta, un hombre llevado a Jesús en una cama, una niña y un pastor con ovejas. Pregunta en cada página qué hizo Jesús. Enseña que Jesús es poderoso y bondadoso, y que le importan las personas enfermas o tristes. Deja fuera los detalles de los demonios y los puercos, y no sugieras que los enfermos tienen poca fe.
Jóvenes
Usa la pregunta de 8:27 como marco: ¿qué hombre es éste? Deja que reúnan evidencia de cada escena. Dedica tiempo a Mateo a la mesa con gente que otros despreciaban, y pregunta a quiénes trata su escuela o su ciudad como publicanos. Conversen sobre los del pueblo que despidieron a Jesús y por qué la gente sigue prefiriendo la comodidad al cambio.
Adultos
Explora la afirmación de 9:6 y lo que dice sobre quién es Jesús. Conversen sobre Oseas 6:6 y cómo las comunidades religiosas pueden valorar la corrección más que la misericordia. Ten cuidado pastoral con la sanidad: algunos adultos han orado por una sanidad que no ha llegado. Termina con 9:36-38 y pregunta cómo el grupo puede compartir la compasión de Jesús de maneras concretas.
Uno a uno
Pregunta con qué persona de estos capítulos se identifica más: el leproso, el centurión, el discípulo asustado, el paralítico, Mateo, la mujer que extendió la mano. Lean juntos esa escena despacio. Si está enfermo o carga culpa, deja que 9:2 y 9:22 se oigan como palabras de bienvenida de Jesús mismo. Oren juntos por esa persona y por alguien que conozca que esté disperso y cansado.
Laboratorio de canciones y videos
Usa los medios después de leer el pasaje. Una canción o un video puede interpretar, resumir o dramatizar el texto, por lo que debe compararse con las Escrituras.
- Antes: lee el pasaje exacto y nombra su movimiento central.
- Durante: observa qué palabras, personas, hechos o emociones destaca el artista.
- Después: identifica qué aclara el medio, qué omite y qué debe comprobarse en el texto.
Hoja para llevar
Una página para que los participantes se la lleven. El botón de imprimir imprime solo esta sección.
Mateo 8:1–9:38
El pasaje en breve
Jesús sana a un leproso, al siervo de un centurión y a la suegra de Pedro. Calma una tormenta, y los discípulos preguntan qué clase de hombre es. Libera a dos hombres de demonios. Perdona los pecados de un paralítico y luego lo sana para probar que tiene autoridad para perdonar. Llama a Mateo el publicano y come con pecadores, diciendo que los enfermos necesitan médico. Levanta a una niña y sana a una mujer, a ciegos y a un mudo. Al ver a las multitudes como ovejas sin pastor, manda a sus discípulos orar por obreros.
Un versículo para guardar
Y viendo las gentes, tuvo compasión de ellas; porque estaban derramadas y esparcidas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dice á sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros á su mies.
Mateo 9:36-38 · Santa Biblia Reina Valera 1909
Preguntas para llevar
¿Qué entiende el centurión sobre la autoridad de Jesús en 8:8-9?
¿Por qué sana Jesús al paralítico en 9:6?
¿Qué siente y dice Jesús cuando ve a las multitudes en 9:36-38?
Esta semana
Ora cada día de esta semana por una persona cansada, por su nombre, y pregunta a Dios cómo podrías ayudarla.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



