Las preguntas revelan la resistencia de los líderes

Lucas 20

El panorama

Jesús, el maestro y sanador, enseña abiertamente en el templo de Jerusalem, el centro de adoración del pueblo de Dios. Sus dirigentes cuestionan su derecho a actuar. Él responde con una pregunta que se niegan a resolver y un relato que revela su rechazo de los mensajeros de Dios. Otras pruebas tratan sobre los impuestos y la vida después de la muerte. Luego Jesús plantea su propia pregunta sobre la posición superior del rey prometido. Termina advirtiendo a sus seguidores contra maestros que buscan el honor público mientras dañan a personas poco protegidas.

En este capítulo

Verdad central

Jesús pone al descubierto a líderes que resisten los derechos de Dios, mientras defiende la verdad sobre los deberes terrenales, la vida resucitada y el rey prometido.

Lucas 20: Las preguntas revelan la resistencia de los líderes
Escena del capítuloLucas 20

Las Escrituras junto al resumen

Lucas · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 47

Lucas 20:1-8

Una pregunta que no quieren responder

Los principales sacerdotes, los escribas que enseñan la ley de Dios y los ancianos se acercan a Jesús mientras anuncia buenas noticias. Preguntan quién le dio autoridad. Él les pregunta primero por el bautismo de Juan, el predicador que llamaba a abandonar el pecado. ¿Venía de Dios o de una decisión humana? Los dirigentes sopesan en privado las consecuencias. Si dicen que venía de Dios, queda al descubierto su negativa a creer a Juan. Si lo llaman humano, temen que la multitud los apedree, pues considera a Juan un profeta. Afirman que no lo saben. Jesús entonces se niega a responder a su desafío. Sus cálculos les impiden responder con honradez a la pregunta que tienen delante.

En la vida diaria

El capataz de una obra pregunta a un crítico si la norma de seguridad acordada se aplica a todas las cuadrillas. El crítico sabe que su queja depende de excusar a su propio equipo, por lo que evita responder y repite su exigencia. El capataz deja la exigencia sin respuesta. Jesús pregunta por el reconocimiento del mensajero de Dios, no por la coherencia ante una norma de construcción.

Observe

Lucas 20:5 Los dirigentes discuten qué dejará al descubierto cada respuesta, no si es cierta. La incertidumbre que expresan oculta su decisión de no afrontar la pregunta.

Lucas 20:1-8

Santa Biblia Reina Valera 1909

1Y ACONTECIÓ un día, que enseñando él al pueblo en el templo, y anunciando el evangelio, llegáronse los príncipes de los sacerdotes y los escribas, con los ancianos;

2Y le hablaron, diciendo: Dinos: ¿con qué potestad haces estas cosas? ¿ó quién es el que te ha dado esta potestad?

3Respondiendo entonces Jesús, les dijo: Os preguntaré yo también una palabra; respondedme:

4El bautismo de Juan, ¿era del cielo, ó de los hombres?

5Mas ellos pensaban dentro de sí, diciendo: Si dijéremos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?

6Y si dijéremos, de los hombres, todo el pueblo nos apedreará: porque están ciertos que Juan era profeta.

7Y respondieron que no sabían de dónde.

8Entonces Jesús les dijo: Ni yo os digo con qué potestad hago estas cosas.

Lucas 20:9-19

Los arrendatarios rechazan todo derecho sobre la viña

Jesús habla a la gente de un propietario que alquila una viña. Tres siervos enviados a recoger su parte son golpeados, humillados o heridos. Luego envía a su hijo amado, con la esperanza de que lo respeten. Los arrendatarios lo matan fuera de la viña para apoderarse de su herencia. Jesús dice que el dueño los destruirá y dará la tierra a otros. Los oyentes reaccionan con horror, pero él recuerda lo que dice la Escritura sobre una piedra rechazada que llega a ser la principal. Esa piedra también causa la ruina de quienes la resisten. Los dirigentes religiosos saben que el relato va contra ellos y quieren arrestar a Jesús, pero el miedo a la multitud los frena.

En la vida diaria

Una defensora que está de duelo presenta una serie de peticiones ignoradas en una revisión pública. Cada petición daba a quienes mandaban otra oportunidad de respetar a las personas dañadas por sus decisiones. Su negativa repetida hace que la pérdida final forme parte de un patrón. Jesús describe mensajeros asesinados y al Hijo de Dios, con un juicio divino, no con las conclusiones de una revisión humana.

Observe

Lucas 20:19 Los líderes se reconocen en el relato y responden buscando arrestarlo. Su reacción prolonga el rechazo que han mostrado los arrendatarios de la viña.

Lucas 20:9-19

Santa Biblia Reina Valera 1909

9Y comenzó á decir al pueblo esta parábola: Un hombre plantó una viña, y arrendóla á labradores, y se ausentó por mucho tiempo.

10Y al tiempo, envió un siervo á los labradores, para que le diesen del fruto de la viña; mas los labradores le hirieron, y enviaron vacío.

11Y volvió á enviar otro siervo; mas ellos á éste también, herido y afrentado, le enviaron vacío.

12Y volvió á enviar al tercer siervo; mas ellos también á éste echaron herido.

13Entonces el señor de la viña dijo: ¿Qué haré? Enviaré mi hijo amado: quizás cuando á éste vieren, tendrán respeto.

14Mas los labradores, viéndole, pensaron entre sí, diciendo: Este es el heredero; venid, matémosle para que la heredad sea nuestra.

15Y echáronle fuera de la viña, y le mataron. ¿Qué pues, les hará el señor de la viña?

16Vendrá, y destruirá á estos labradores, y dará su viña á otros. Y como ellos lo oyeron, dijeron: ¡Dios nos libre!

17Mas él mirándolos, dice: ¿Qué pues es lo que está escrito: La piedra que condenaron los edificadores, ésta fué por cabeza de esquina?

18Cualquiera que cayere sobre aquella piedra, será quebrantado; mas sobre el que la piedra cayere, le desmenuzará.

19Y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas echarle mano en aquella hora, porque entendieron que contra ellos había dicho esta parábola: mas temieron al pueblo.

Lucas 20:20-26

Una moneda no resuelve los derechos de Dios

Los dirigentes envían espías que fingen ser sinceros. Esperan que Jesús diga algo que permita llevarlo ante el gobernador. Tras alabar su imparcialidad, preguntan si es lícito pagar impuestos a César, el emperador romano. Jesús ve su engaño y pide una moneda. La imagen y la inscripción identifican a César. Les dice que entreguen al emperador lo que le corresponde y a Dios lo que es de Dios. La respuesta evita la trampa sin hacer absoluto el derecho del emperador. Delante del pueblo no encuentran palabras que puedan usar contra él. El asombro y el silencio sustituyen la acusación que querían obtener.

La moneda responde a parte de un reclamo mayor
Escena del capítuloLucas 20
Galilea y Judea
Galilea y Judea

En la vida diaria

Una mujer que alquiló una bicicleta devuelve al negocio el casco y la bicicleta marcados, pero rechaza que el dueño decida dónde pasará sus próximas vacaciones. Un derecho válido no da derecho a todo. La etiqueta identifica lo que pertenece al propietario. Jesús distingue los deberes hacia un emperador y hacia Dios, no solo los límites de un alquiler.

Observe

Lucas 20:25 Los derechos de Dios entran en una respuesta a una pregunta sobre el emperador. Jesús no permite que la elección política planteada por los espías defina todas las obligaciones.

Lucas 20:20-26

Santa Biblia Reina Valera 1909

20Y acechándole enviaron espías que se simulasen justos, para sorprenderle en palabras, para que le entregasen al principado y á la potestad del presidente.

21Los cuales le preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y enseñas bien, y que no tienes respeto á persona; antes enseñas el camino de Dios con verdad.

22¿Nos es lícito dar tributo á César, ó no?

23Mas él, entendiendo la astucia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis?

24Mostradme la moneda. ¿De quién tiene la imagen y la inscripción? Y respondiendo dijeron: De César.

25Entonces les dijo: Pues dad á César lo que es de César; y lo que es de Dios, á Dios.

26Y no pudieron reprender sus palabras delante del pueblo: antes maravillados de su respuesta, callaron.

Lucas 20:27-40

La vida resucitada no está sujeta a la muerte

Los saduceos, un grupo que niega la resurrección, preguntan por una viuda casada sucesivamente con siete hermanos que mueren sin hijos. Citan a Moisés, el dador de la ley, cuya norma preservaba la descendencia de un hombre muerto. ¿De quién será esposa después de resucitar? Jesús dice que las personas de esa era no se casan ni mueren. Como los ángeles, viven como hijos de Dios en la resurrección. El propio Moisés habló de Dios como el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, los antepasados del pueblo. Ellos viven para él; es Dios de vivos. El problema que plantean supone que las disposiciones de una vida sujeta a la muerte seguirán sin cambios. Algunos escribas aprueban la respuesta de Jesús, y quienes lo desafían dejan de hacerle preguntas.

La resurrección no es la vida ordinaria con un registro matrimonial imposible
Escena del capítuloLucas 20

En la vida diaria

Un diseñador de barcos jubilado estudia los planos de un observatorio fijo y sigue preguntando cómo se mantendrá a flote. La ingeniera explica que un edificio sobre roca no enfrenta las mismas condiciones que una embarcación en el mar. La antigua pregunta ya no encaja. Jesús habla de una vida sin muerte que Dios da, no de dos clases de construcción humana.

Observe

Lucas 20:36 Jesús vincula la ausencia de matrimonio con la ausencia de muerte en esa era. Su respuesta describe un orden de vida distinto, en vez de reorganizar los siete matrimonios.

Lucas 20:27-40

Santa Biblia Reina Valera 1909

27Y llegándose unos de los Saduceos, los cuales niegan haber resurrección, le preguntaron,

28Diciendo: Maestro, Moisés nos escribió: Si el hermano de alguno muriere teniendo mujer, y muriere sin hijos, que su hermano tome la mujer, y levante simiente á su hermano.

29Fueron, pues, siete hermanos: y el primero tomó mujer, y murió sin hijos.

30Y la tomó el segundo, el cual también murió sin hijos.

31Y la tomó el tercero: asimismo también todos siete: y murieron sin dejar prole.

32Y á la postre de todos murió también la mujer.

33En la resurrección, pues, ¿mujer de cuál de ellos será? porque los siete la tuvieron por mujer.

34Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Los hijos de este siglo se casan, y son dados en casamiento:

35Mas los que fueren tenidos por dignos de aquel siglo y de la resurrección de los muertos, ni se casan, ni son dados en casamiento:

36Porque no pueden ya más morir: porque son iguales á los ángeles, y son hijos de Dios, cuando son hijos de la resurrección.

37Y que los muertos hayan de resucitar, aun Moisés lo enseñó en el [pasaje de] la zarza, cuando llama al Señor: Dios de Abraham, y Dios de Isaac, y Dios de Jacob.

38Porque Dios no es [Dios] de muertos, mas de vivos: porque todos viven á él.

39Y respondiéndole unos de los escribas, dijeron: Maestro, bien has dicho.

40Y no osaron más preguntarle algo.

Lucas 20:41-47

El Señor de David y los líderes que buscan honor

Jesús pregunta cómo se puede describir al Cristo, el rey prometido por Dios, solo como hijo de David. David, el antiguo rey, lo llama Señor en los Salmos, cantos sagrados de adoración. Dios da a este Señor el lugar a su derecha hasta que sus enemigos se sometan. La descendencia familiar por sí sola no explica esa posición superior. Luego Jesús advierte a sus seguidores, delante de todos, sobre escribas que aman las ropas imponentes, los saludos públicos y los mejores asientos en el culto y los banquetes. Se apoderan de las casas de las viudas y usan largas oraciones como encubrimiento. Su honor visible oculta la explotación, y por eso recibirán un juicio más severo.

El Señor de David y los expertos que buscan los primeros asientos
Escena del capítuloLucas 20

En la vida diaria

El presidente de un gremio lleva su cadena ceremonial mientras una viuda espera afuera para recuperar herramientas que él tomó del taller de su difunto esposo. Los miembros admiran la insignia. No preguntan qué pérdida ajena sostiene su comodidad. La exhibición no justifica lo que tomó. Jesús advierte del juicio divino y pregunta por el Señor que es superior a David, no solo por el abuso de un cargo gremial.

Observe

Lucas 20:47 Las largas oraciones sirven para encubrir el despojo de las casas de las viudas. La exhibición religiosa agrava el mal porque ayuda a ocultar el daño bajo una apariencia de devoción.

Lucas 20:41-47

Santa Biblia Reina Valera 1909

41Y él les dijo: ¿Cómo dicen que el Cristo es hijo de David?

42Y el mismo David dice en el libro de los Salmos: Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra,

43Entre tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies.

44Así que David le llama Señor: ¿cómo pues es su hijo?

45Y oyéndole todo el pueblo, dijo á sus discípulos:

46Guardaos de los escribas, que quieren andar con ropas largas, y aman las salutaciones en las plazas, y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas;

47Que devoran las casas de las viudas, poniendo por pretexto la larga oración: éstos recibirán mayor condenación.

Detalles que vale la pena notar

47versículos en esta lectura
5movimientos principales
12preguntas en el texto bíblico

La imagen inicial

Lucas 20:1 comienza con “Y ACONTECIÓ un día, que enseñando él al pueblo en el templo, y anunciando el evangelio, llegáronse los príncipes de los sacerdotes y los escribas, con los…”

Dónde cambia el capítulo

Lucas 20:24 forma un giro natural: “Mostradme la moneda. ¿De quién tiene la imagen y la inscripción? Y respondiendo dijeron: De César.”

La nota final

Lucas 20:47 deja al lector con “Que devoran las casas de las viudas, poniendo por pretexto la larga oración: éstos recibirán mayor condenación.”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras Dios, dijo, ellos, porque, pues, hijos ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

potestad
Autoridad o poder reconocido para actuar en un asunto.
heredad
Bienes o tierras que una persona recibe como herencia.
prole
Los hijos o descendientes que tiene una persona.
diestra
Mano derecha; aquí señala un lugar de honor y autoridad.

Escucha y mira junto al pasaje

Todavía no hay un recurso multimedia exacto catalogado para este pasaje. El informe de conciliación conectará material nuevo cuando esté disponible.

Informar de un error en esta página

Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20