El panorama
Lleno del Espíritu Santo, el Espíritu de Dios, Jesús sale del Jordán, el río donde fue bautizado. Cuarenta días de hambre y pruebas preceden a su enseñanza pública en Galilea, la región del norte. En su pueblo lee una promesa de libertad y ayuda, y luego dice que se está cumpliendo. La acogida se vuelve hostil cuando habla de misericordia que alcanza a los extranjeros. En otros lugares sus palabras liberan a un hombre de un espíritu maligno y sanan a enfermos. Sigue adelante porque su tarea abarca más de un pueblo.
En este capítulo
- Jesús rechaza tres tentaciones Lucas 4:1-13
El Espíritu lleva a Jesús al desierto, donde el diablo, enemigo de Dios, lo tienta durante cuarenta días.
- Una promesa se cumple mientras escuchan Lucas 4:14-21
Jesús enseña por Galilea con el poder del Espíritu y recibe alabanzas.
- Su pueblo rechaza la misericordia hacia los extranjeros Lucas 4:22-30
La gente admira las palabras de Jesús, pero lo conoce como el hijo de José, el hombre de su pueblo.
- Un espíritu inmundo debe salir Lucas 4:31-37
Jesús enseña en Capernaum en sábado, y la gente se asombra de la fuerza de sus palabras.
- Las sanidades continúan y la misión sigue adelante Lucas 4:38-44
En casa de Simón, un hombre que lo recibe, Jesús encuentra a la suegra de Simón con fiebre alta.
Verdad central
Jesús se niega a usar su llamado para obtener poder en beneficio propio y trae el mensaje liberador de Dios pese al rechazo de sus vecinos.

Las Escrituras junto al resumen
Lucas · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 44Lucas 4:1-13
Jesús rechaza tres tentaciones
El Espíritu lleva a Jesús al desierto, donde el diablo, enemigo de Dios, lo tienta durante cuarenta días. Después de ayunar, Jesús tiene hambre. El diablo lo insta a convertir una piedra en pan y luego le ofrece los reinos del mundo a cambio de adoración. Por último, lo coloca en lo alto del templo de Jerusalem, la ciudad de adoración, y le dice que salte. Usa las Escrituras sobre la protección de los ángeles para apoyar su exigencia. Jesús responde a cada prueba con las Escrituras: la vida depende de la palabra de Dios, solo Dios merece adoración y no se debe poner a prueba a Dios. El diablo se va por un tiempo. Jesús rechaza atajos que apartarían su condición de Hijo de la confianza.

En la vida diaria
Una aprendiz de guía de montaña rechaza la exigencia de un patrocinador de dar un salto temerario para probar que la cuerda de seguridad funciona. Ya ha rechazado dinero extra ligado a afirmaciones falsas sobre su capacidad. Una promesa de apoyo no da permiso para crear peligro. Jesús rechaza las pruebas del diablo sobre su condición de Hijo de Dios, no solo una maniobra publicitaria peligrosa.
Observe
Lucas 4:13 El diablo se va por un tiempo, sin que se diga que desaparece para siempre. Esta victoria no significa que el camino de Jesús carezca de otras presiones.
Lucas 4:1-13
Santa Biblia Reina Valera 19091Y JESÚS, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fué llevado por el Espíritu al desierto
2Por cuarenta días, y era tentado del diablo. Y no comió cosa en aquellos días: los cuales pasados, tuvo hambre.
3Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di á esta piedra que se haga pan.
4Y Jesús respondiéndole, dijo: Escrito está: Que no con pan solo vivirá el hombre, mas con toda palabra de Dios.
5Y le llevó el diablo á un alto monte, y le mostró en un momento de tiempo todos los reinos de la tierra.
6Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque á mí es entregada, y á quien quiero la doy:
7Pues si tú adorares delante de mí, serán todos tuyos.
8Y respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: A tu Señor Dios adorarás, y á él solo servirás.
9Y le llevó á Jerusalem, y púsole sobre las almenas del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo:
10Porque escrito está: Que á sus ángeles mandará de ti, que te guarden;
11Y en las manos te llevarán, porque no dañes tu pie en piedra.
12Y respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios.
13Y acabada toda tentación, el diablo se fué de él por un tiempo.
Lucas 4:14-21
Una promesa se cumple mientras escuchan
Jesús enseña por Galilea con el poder del Espíritu y recibe alabanzas. En Nazaret, su pueblo, va a la sinagoga, un lugar de adoración y lectura de las Escrituras, en sábado, el día santo de descanso. Lee del libro de Isaías, un profeta anterior. Las palabras describen al Espíritu de Dios designando a alguien para dar buenas noticias a los pobres, sanar corazones quebrantados, liberar cautivos y dar vista a los ciegos. También anuncian el tiempo del favor de Dios. Jesús devuelve el rollo, se sienta y dice a quienes lo miran que esa Escritura se cumple mientras lo oyen. La promesa ya no es solo algo que se lee sobre un futuro lejano.
En la vida diaria
Una enfermera de salud pública lee el aviso de un servicio de visitas prometido desde hace mucho. Dice a los vecinos que esperan que las primeras citas comienzan con ella ese mismo día. Las palabras escritas se refieren ahora a alguien presente y dispuesto a actuar. Jesús afirma el cumplimiento de la promesa profética de Dios, no el inicio de un servicio de salud planeado.
Observe
Lucas 4:21 Jesús sitúa el cumplimiento en ese mismo día. Quienes escuchan deben responder a una afirmación sobre la persona que tienen delante, no solo admirar palabras antiguas.
Lucas 4:14-21
Santa Biblia Reina Valera 190914Y Jesús volvió en virtud del Espíritu á Galilea, y salió la fama de él por toda la tierra de alrededor.
15Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado de todos.
16Y vino á Nazaret, donde había sido criado; y entró, conforme á su costumbre, el día del sábado en la sinagoga, y se levantó á leer.
17Y fuéle dado el libro del profeta Isaías; y como abrió el libro, halló el lugar donde estaba escrito:
18El Espíritu del Señor es sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas á los pobres: me ha enviado para sanar á los quebrantados de corazón; para pregonar á los cautivos libertad, y á los ciegos vista; para poner en libertad á los quebrantados:
19Para predicar el año agradable del Señor.
20Y rollando el libro, lo dió al ministro, y sentóse: y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.
21Y comenzó á decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura en vuestros oídos.
Lucas 4:22-30
Su pueblo rechaza la misericordia hacia los extranjeros
La gente admira las palabras de Jesús, pero lo conoce como el hijo de José, el hombre de su pueblo. Jesús espera que le pidan obras como las que han oído de Capernaum, un pueblo cercano. Dice que los profetas suelen no ser bien recibidos en su tierra. Recuerda a Elías, un profeta enviado durante una hambruna a una viuda de Sarepta, un pueblo de la región costera de Sidón. También nombra a Eliseo, otro profeta por medio del cual Naamán, un hombre de la Siria, fue sanado de lepra. La ayuda de Dios alcanzó a extranjeros aunque había necesidad en Israel, su propio pueblo. La multitud se enfurece, lleva a Jesús hasta un precipicio e intenta arrojarlo. Él pasa entre ellos y se va.

En la vida diaria
Una donante de ayuda para inundaciones oye que el socorro de su pueblo también ha llegado a familias de otro distrito. Había acogido bien la petición hasta saber que la ayuda no estaba reservada para sus vecinos. Su enojo revela que considera la misericordia propiedad suya. Los vecinos de Jesús intentan matar a un profeta, no solo discutir el alcance de la ayuda donada.
Observe
Lucas 4:28 Su enojo sigue a los ejemplos de ayuda que alcanza a extranjeros. Conocer a Jesús no le da a su pueblo derecho a controlar la misericordia de Dios.
Lucas 4:22-30
Santa Biblia Reina Valera 190922Y todos le daban testimonio, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José?
23Y les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate á ti mismo: de tantas cosas que hemos oído haber sido hechas en Capernaum, haz también aquí en tu tierra.
24Y dijo: De cierto os digo, que ningún profeta es acepto en su tierra.
25Mas en verdad os digo, [que] muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fué cerrado por tres años y seis meses, que hubo una grande hambre en toda la tierra;
26Pero á ninguna de ellas fué enviado Elías, sino á Sarepta de Sidón, á una mujer viuda.
27Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; mas ninguno de ellos fué limpio, sino Naamán el Siro.
28Entonces todos en la sinagoga fueron llenos de ira, oyendo estas cosas;
29Y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual la ciudad de ellos estaba edificada, para despeñarle.
30Mas él, pasando por medio de ellos, se fué.
Lucas 4:31-37
Un espíritu inmundo debe salir
Jesús enseña en Capernaum en sábado, y la gente se asombra de la fuerza de sus palabras. En la sinagoga hay un hombre con un demonio inmundo. Este grita, llama a Jesús el Santo de Dios y teme ser destruido. Jesús le ordena callar y salir. El espíritu derriba al hombre ante la multitud, pero sale sin hacerle daño. La gente pregunta qué clase de palabra tiene tanta autoridad sobre los espíritus. Las noticias se extienden por la zona. El anuncio de libertad en la lectura anterior de Jesús tiene ahora una expresión concreta: algo que mantenía cautivo a un hombre debe obedecer y soltarlo.
En la vida diaria
La responsable de seguridad del puerto da una orden clara que detiene una operación de carga peligrosa. Los equipos que habían ignorado advertencias dejan sus herramientas porque ella tiene autoridad para parar el trabajo. El cambio se ve enseguida. Jesús habla directamente a un espíritu maligno y libera a un hombre, no a trabajadores que obedecen una autoridad oficial.
Observe
Lucas 4:35 El último acto del espíritu derriba al hombre, pero Lucas afirma que no sufre daño. Esa demostración no vence la orden de Jesús ni estropea el rescate.
Lucas 4:31-37
Santa Biblia Reina Valera 190931Y descendió á Capernaum, ciudad de Galilea. Y los enseñaba en los sábados.
32Y se maravillaban de su doctrina, porque su palabra era con potestad.
33Y estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de un demonio inmundo, el cual exclamó á gran voz,
34Diciendo: Déjanos, ¿qué tenemos contigo, Jesús Nazareno? ¿has venido á destruirnos? Yo te conozco quién eres, el Santo de Dios.
35Y Jesús le increpó, diciendo: Enmudece, y sal de él. Entonces el demonio, derribándole en medio, salió de él, y no le hizo daño alguno.
36Y hubo espanto en todos, y hablaban unos á otros, diciendo: ¿Qué palabra es ésta, que con autoridad y potencia manda á los espíritus inmundos, y salen?
37Y la fama de él se divulgaba de todas partes por todos los lugares de la comarca.
Lucas 4:38-44
Las sanidades continúan y la misión sigue adelante
En casa de Simón, un hombre que lo recibe, Jesús encuentra a la suegra de Simón con fiebre alta. Reprende a la fiebre y ella se levanta, ya lo bastante sana para servir. Al atardecer la gente trae a personas con muchas enfermedades. Él pone las manos sobre cada una y las sana. También salen demonios que gritan que es el Hijo de Dios, pero él los hace callar. Al amanecer va a un lugar solitario. La multitud lo encuentra y trata de retenerlo allí. Jesús dice que debe anunciar el reino de Dios en otros pueblos porque para eso fue enviado. Sigue enseñando en las sinagogas de la región.

En la vida diaria
Una voluntaria regional de atención dental termina un largo día de consultas y revisa la ruta hacia otro poblado aislado. Los vecinos le piden que se quede, pero otros más lejanos llevan tiempo esperando una visita. Ella tiene presente la necesidad más amplia. La misión de Jesús anuncia el reino de Dios y sana mediante órdenes, no mediante un horario limitado de atención dental voluntaria.
Observe
Lucas 4:40 Jesús pone las manos sobre cada enfermo que le traen. El relato describe un cuidado individual dentro de una gran multitud, sin tratar a las personas como una masa sin nombre.
Lucas 4:38-44
Santa Biblia Reina Valera 190938Y levantándose Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón: y la suegra de Simón estaba con una grande fiebre; y le rogaron por ella.
39E inclinándose hacia ella, riñó á la fiebre; y la fiebre la dejó; y ella levantándose luego, les servía.
40Y poniéndose el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades, los traían á él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba.
41Y salían también demonios de muchos, dando voces, y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Mas riñéndolos no les dejaba hablar; porque sabían que él era el Cristo.
42Y siendo ya de día salió, y se fué á un lugar desierto: y las gentes le buscaban, y vinieron hasta él; y le detenían para que no se apartase de ellos.
43Mas él les dijo: Que también á otras ciudades es necesario que anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto soy enviado.
44Y predicaba en las sinagogas de Galilea.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Lucas 4:1 comienza con “Y JESÚS, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fué llevado por el Espíritu al desierto”
Dónde cambia el capítulo
Lucas 4:22 forma un giro natural: “Y todos le daban testimonio, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José?”
La nota final
Lucas 4:44 deja al lector con “Y predicaba en las sinagogas de Galilea.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras dijo, todos, Dios, para, ellos, porque ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- almenas
- Partes elevadas de una construcción, aquí en lo alto del templo.
- sinagoga
- Lugar de reunión para adorar a Dios y escuchar las Escrituras.
- ministro
- Aquí, el ayudante que recibe el rollo después de la lectura.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



