El panorama
Lucas 16 vuelve una y otra vez a la riqueza hasta que el dinero se revela como mucho más que una cifra en un libro de cuentas. Un administrador a punto de perder su puesto actúa con decisión con el poco tiempo y autoridad que le quedan, y Jesús aísla la previsión del hombre sin bautizar su deshonestidad. Los dichos que siguen describen el dinero como "lo muy poco", "las riquezas de maldad" y algo que pertenece a otro, convirtiendo la posesión en administración antes de que pueda volverse dominio. La burla de los fariseos abre después una pregunta más amplia sobre la justificación propia, la aprobación pública y una ley que no se evapora cuando se proclama el reino. Por último, Lucas coloca la abundancia y la miseria a pocos pasos una de otra: un rico banquetea mientras Lázaro yace a su puerta. Después de la muerte, la distancia se vuelve un abismo infranqueable. Incluso entonces, el rico imagina a Lázaro enviado a hacer encargos. Su petición de un mensajero para sus hermanos se rechaza no porque ellos no tengan testimonio, sino porque ya tienen a Moisés y a los profetas. El capítulo cierra con la posibilidad inquietante de que una evidencia más espectacular no pueda reparar una negativa asentada a oír.
Verdad central
Lucas 16-17 confronta a los discípulos con la manera en que el dinero, la revelación, el perdón, la obediencia cotidiana, la gratitud y la preparación ponen al descubierto el corazón: la riqueza debe servir a la fidelidad en vez de gobernar, hay que escuchar a Moisés y a los profetas, se debe extender misericordia repetidamente y la gracia recibida debe responderse con adoración agradecida.

Las notas de estudio tienen su propia página
El análisis de cada movimiento, las palabras para rastrear, las notas versículo por versículo y los puntos donde los lectores difieren están escritos para quien estudia solo. Están en la página Reflexión Personal Profunda de este capítulo. Esta página es la lección.
Guía docente específica del capítulo
Estos puntos nacen del capítulo mismo. Ayudan a unir el mapa narrativo del Nivel 1, el análisis del Nivel 2 y el texto bíblico en una sola lección.
Comienza con la primera imagen del capítulo
Lucas 16:1: “Y DIJO también á sus discípulos: Había un hombre rico, el cual tenía un mayordomo, y éste fué acusado delante de él como disipador de sus bienes.”
Detente en el punto de cambio
Lucas 16:12: “Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro?”
Mantén visible este recorrido de palabras
DIJO, tambi, Abraham, porque, Dios, entonces
Qué explicar, y en qué orden
Enseña el pasaje en este orden. Cada paso nombra los versículos en que se apoya, para que cada punto se muestre en el texto antes de aplicarlo.
Lucas 16:1-13
El mayordomo sagaz
Esta parábola desconcierta a muchos lectores, así que enséñala con cuidado. Un mayordomo administraba los bienes y las cuentas de su señor. Acusado de disipar, usa sus últimas horas en el cargo para hacer amigos rebajando deudas. El señor alaba su astucia, no su moral. Luego Jesús saca tres lecciones: usad las riquezas de este mundo para haceros amigos para la eternidad, sed fieles en lo poco y en el dinero, y no podéis servir a Dios y a las riquezas. Enséñalo primero porque fija el tema de la unidad: el dinero revela y moldea el corazón, y los discípulos deben tenerlo como administradores, no como amos.
Lucas 16:14-18
Burladores, la ley y el corazón
Los fariseos avaros se burlan de Jesús, y él responde que Dios conoce los corazones y desprecia lo que la gente estima. Luego tres dichos breves: la ley y los profetas hasta Juan, el reino ahora anunciado; ni una tilde de la ley se frustrará; y el dicho sobre el divorcio y el nuevo casamiento. Explica la tilde como el trazo más pequeño de una letra. Enseña el dicho del divorcio como Jesús afirmando la seriedad del matrimonio, y trátalo pastoralmente; puede haber personas divorciadas y vueltas a casar, y las tradiciones aplican este versículo de manera distinta. Mantén breve el paso y dirígelo hacia la parábola siguiente.
Lucas 16:19-31
El rico y Lázaro
Describe el contraste: púrpura y lino fino, banquete cada día, y un mendigo llamado Lázaro a su puerta, con llagas que lamían los perros. Nota que el pobre tiene nombre y el rico no. Ambos mueren; Lázaro es llevado al seno de Abraham, imagen de un descanso honrado, y el rico está en tormentos. Enseña la gran sima y la petición por sus hermanos. Mantén el foco donde lo pone Jesús: las Escrituras bastaban, y la puerta era el lugar para obedecerlas. Menciona que es una parábola, así que no cada detalle es un mapa del más allá.
Lucas 17:1-6
Escándalos, reprensión y perdón
Jesús advierte que vendrán escándalos, causas de tropiezo, pero ay de quien los cause, sobre todo a «uno de estos pequeñitos». Explica la piedra de molino como algo peor que la muerte. Luego los mandatos de reprender y de perdonar sin límite. Enseña el clamor de los apóstoles pidiendo más fe, y la respuesta de Jesús: una fe diminuta en un Dios poderoso basta para arrancar un árbol. Explica que el sicómoro tenía raíces profundas. Pon este paso aquí porque pasa del dinero a las relaciones: el mismo corazón que sirve a Dios perdona a su hermano.
Lucas 17:7-10
Siervos inútiles
Describe a un siervo que vuelve de arar y luego prepara la cena de su señor. Nadie le daría las gracias por hacer su trabajo. Enseña la aplicación de 17:10 con suavidad pero con claridad: nuestra obediencia no hace que Dios nos deba nada. Luego muestra el equilibrio de 12:37, donde el señor sirve a los siervos cuando vuelve. El punto no es que Dios sea desagradecido, sino que los discípulos sirven sin llevar la cuenta. Esto prepara a la clase para los diez leprosos, donde la gratitud, y no el sentirse con derechos, es la respuesta correcta a la gracia.
Lucas 17:11-19
Uno vuelve a dar gracias
Jesús pasa entre Samaria y Galilea, y diez leprosos lo llaman desde lejos, como exigía la ley (Levítico 13:45-46). Los envía a los sacerdotes, el paso que confirmaría la sanidad, y quedan limpios por el camino. Enseña al que vuelve: alabanza en voz alta, rostro en tierra a los pies de Jesús, gracias. Luego el giro: es samaritano. Enseña las preguntas de Jesús como tristeza, no como enojo. Explica que «tu fe te ha salvado» va más allá de la piel limpia. El extranjero se va con más que los nueve.
Lucas 17:20-37
El reino entre vosotros y el día del Hijo del hombre
Los fariseos preguntan cuándo viene el reino. Jesús dice que no vendrá «con advertencia», con señales para señalar, porque «el reino de Dios entre vosotros está», presente en Jesús mismo. Luego a los discípulos les habla del día venidero del Hijo del hombre: repentino como el relámpago, después de su sufrimiento, inesperado como el diluvio y Sodoma. Enseña Acordaos de la mujer de Lot como advertencia para no volver la mirada a las posesiones. Las tradiciones leen de distintas maneras el tomado y el dejado de 17:34-36; enseña el llamado a estar listos y deja en paz las cronologías.
Dónde se atascan los participantes
Las lecturas equivocadas que este pasaje suele provocar, y cómo responder a cada una desde el texto.
«Jesús alabó al mayordomo por ser deshonesto.»
Quien lo alaba es «el señor», su amo en la parábola, y lo alaba «por haber hecho discretamente» (16:8), con sagacidad, mientras lo sigue llamando «mayordomo malo». La lección de Jesús es que «los hijos de este siglo» planifican su futuro con más astucia que «los hijos de luz» el suyo. Luego 16:10-12 exige fidelidad en el dinero. Enseña la parábola como un llamado a usar ahora los bienes con la eternidad en mente, no como aprobación del engaño.
«El rico fue al infierno por ser rico, y Lázaro al cielo por ser pobre.»
Abraham mismo era rico (Génesis 13:2), y Lázaro es llevado a su seno (16:22). La falla del rico fue ignorar a Lázaro a su propia puerta mientras Moisés y los profetas mandaban misericordia con el pobre (16:29). La parábola advierte que la riqueza puede cegarnos ante el prójimo y ante la palabra de Dios. Enséñalo como una pregunta que escudriña a cualquiera que vive cómodo, y mantenlo libre de programas políticos; se dirige al corazón.
«Perdonar significa fingir que no pasó nada y confiar otra vez enseguida.»
Jesús dice «repréndele; y si se arrepintiere, perdónale» (17:3). El mal se nombra, no se ignora. El perdón suelta la deuda y el deseo de venganza, y puede darse una y otra vez (17:4). La confianza y la seguridad pueden tardar en reconstruirse, y el perdón no exige que nadie se quede en peligro. Enséñalo con cuidado por los alumnos que han sido muy heridos, y nunca uses este pasaje para presionar a una víctima de abuso.
«Este pasaje nos dice exactamente cómo ocurrirán los últimos tiempos.»
Jesús dice que el reino «no vendrá con advertencia» (17:20) y advierte a los discípulos que no sigan a quienes dicen «Helo aquí, ó helo allí» (17:23). El día será repentino como el relámpago (17:24) e inesperado como el diluvio de Noé (17:27). Lectores de distintas tradiciones entienden de manera diferente los detalles de 17:34-37. Enseña el propósito del pasaje: estar listos, no calcular, y no apliques estos dichos a sucesos actuales ni a naciones.
Objetivos de aprendizaje
- Explicar qué elogia Jesús y qué no elogia en el relato del administrador injusto en Lucas 16:1-13.
- Seguir la enseñanza repetida del capítulo sobre el dinero, incluida la fidelidad en lo poco, el servicio a dos señores y la avaricia de los fariseos.
- Leer el relato del rico y Lázaro tal como lo presenta el pasaje, identificando la inversión de circunstancias, la separación definitiva y la suficiencia de Moisés y los profetas.
- Explicar las advertencias de Jesús sobre los tropiezos y su mandato repetido de reprender y perdonar al hermano arrepentido en Lucas 17:1-4.
- Interpretar las declaraciones sobre la semilla de mostaza y los siervos inútiles como correcciones de ideas distorsionadas sobre la fe y el mérito.
- Comparar a los diez leprosos limpiados con el único samaritano que regresa; luego relacionar las declaraciones finales del capítulo con la vigilancia ante la venida del Hijo del Hombre.
Preparación del docente
- Prepárense para explicar que el término de la Reina Valera «las riquezas» en 16:9, 11 y 13 designa el dinero o los bienes materiales.
- Lean Lucas 16:1-13 dos veces antes de la clase y separen la deshonestidad del administrador de la cualidad que Jesús destaca: actuar con prudencia ante una rendición de cuentas próxima.
- Traten el relato del rico y Lázaro como parábola, conforme al enfoque indicado en las instrucciones del usuario.
- Prepárense para explicar «tropiezos» en Lucas 17:1 como obstáculos u ocasiones de caer.
- Marquen la secuencia en Lucas 17:11-19: diez claman por misericordia, Jesús los envía a los sacerdotes, quedan limpios mientras van, uno regresa, ese es samaritano y Jesús distingue la limpieza de la respuesta llena de fe del que volvió.
Comprobación de evidencia e interpretación
Explícito
Lucas 16:10-13 enseña explícitamente que la fidelidad en lo poco se relaciona con la fidelidad en lo mucho, que una persona no puede servir a dos señores y que ningún siervo puede servir a Dios y a las riquezas.
Respaldado por las Escrituras
Lucas 16:29-31 coloca directamente la responsabilidad en escuchar a Moisés y a los profetas, y concluye que negarse a escucharlos no se remedia automáticamente aunque alguien resucite de entre los muertos.
Inferencia sólida
Puesto que el único leproso que regresa es identificado como samaritano después de que los diez han quedado limpios, el relato destaca claramente el reconocimiento agradecido de alguien considerado ajeno, en lugar de presentar la limpieza física por sí sola como la respuesta completa que Jesús busca.
Lectura posible o tradicional
Algunos intérpretes consideran el relato del rico y Lázaro un suceso histórico porque se menciona el nombre de Lázaro.
Límite
Lucas 16-17 no explica cada detalle del Hades, del seno de Abraham, de los ángeles que llevan a Lázaro ni del momento de la manifestación del Hijo del Hombre.
Diálogo con orientación de respuesta
1. ¿Qué intenta asegurar el administrador antes de perder su cargo en Lucas 16:1-7?
Qué contiene una buena respuesta
Está asegurando una acogida futura. Ante el despido, dice «Cavar, no puedo; mendigar, tengo vergüenza» (16:3), y decide: «Yo sé lo que haré para que cuando fuere quitado de la mayordomía, me reciban en sus casas» (16:4). Así que reduce deudas: el aceite de cien barriles a cincuenta, el trigo de cien coros a ochenta (16:6-7). Una respuesta sólida ve que su señor alaba su sagacidad, no su honradez: «alabó el señor al mayordomo malo por haber hecho discretamente» (16:8). El punto de Jesús está en 16:9: usar ahora el dinero con la eternidad a la vista. Una respuesta débil cree que Jesús aprueba el engaño.
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Reduce las deudas contraídas con su señor para que después los deudores lo reciban en sus casas.
2. ¿Entre quiénes dice Jesús que una persona debe elegir en 16:13?
Qué contiene una buena respuesta
«Ningún siervo puede servir á dos señores» (16:13): aborrecerá al uno y amará al otro, o se allegará al uno y menospreciará al otro. «No podéis servir á Dios y á las riquezas.» Una buena respuesta ve que el dinero no es neutral cuando gobierna; compite con Dios por la lealtad. Nota la reacción de 16:14: los fariseos, «los cuales eran avaros», se burlaban de él. Una respuesta débil dice que Jesús prohíbe tener dinero; prohíbe servirlo, y en 16:9-11 espera que los discípulos lo manejen con fidelidad.
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Entre Dios y las riquezas.
3. ¿Cuál es la falla decisiva al final de la parábola del rico y Lázaro?
Qué contiene una buena respuesta
El rico, en tormentos, pide a Abraham que envíe a Lázaro a advertir a sus cinco hermanos (16:27-28). Abraham responde: «A Moisés y á los profetas tienen: óiganlos» (16:29). Cuando insiste en que uno de los muertos los persuadiría, Abraham dice: «Si no oyen á Moisés y á los profetas, tampoco se persuadirán, si alguno se levantare de los muertos» (16:31). Una respuesta sólida ve que la falla no fue falta de información, sino negarse a escuchar las Escrituras, que ya mandaban cuidar al pobre de la puerta. Una respuesta débil se centra solo en los detalles del más allá.
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El rico pide una advertencia milagrosa para sus hermanos, pero Abraham señala a Moisés y a los profetas.
4. ¿Hasta dónde llega el mandato de Jesús de perdonar en 17:3-4?
Qué contiene una buena respuesta
Jesús dice: «si pecare contra ti tu hermano, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale» (17:3). Y «si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día se volviere á ti, diciendo, pésame, perdónale» (17:4). Una buena respuesta mantiene la reprensión y el perdón, y ve que el número siete en un día significa sin límite. Explica «pésame» como me arrepiento. La respuesta de los apóstoles, «Auméntanos la fe» (17:5), muestra lo difícil que es. Una respuesta débil omite la reprensión o convierte el perdón en fingir que no pasó nada.
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Si un hermano peca, repréndelo.
5. ¿Qué corrige la ilustración del siervo en 17:7-10?
Qué contiene una buena respuesta
Corrige la idea de que la obediencia gana crédito ante Dios. Un señor no da gracias a un siervo por hacer lo que se le mandó (17:9). «Así también vosotros, cuando hubiereis hecho todo lo que os es mandado, decid: Siervos inútiles somos, porque lo que debíamos hacer, hicimos» (17:10). Explica inútiles como sin mérito especial que reclamar. Una respuesta sólida lo relaciona con 17:6: ni siquiera la fe es una manera de poner a Dios en deuda con nosotros. Una respuesta débil oye a Dios como duro; el mismo Señor sirve a sus siervos en 12:37, así que la parábola trata de nuestro orgullo, no de la frialdad de Dios.
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Corrige la idea de que la obediencia cotidiana pone a Dios en deuda con nosotros.
6. ¿Por qué se detiene Jesús a preguntar: «¿Y los nueve dónde están?», después de que diez leprosos quedan limpios?
Qué contiene una buena respuesta
Porque solo uno de los diez vuelve. Los diez claman «Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros» (17:13), los diez quedan limpios mientras van a los sacerdotes (17:14), pero uno, «como se vió que estaba limpio, volvió, glorificando á Dios á gran voz» (17:15), y se derribó a sus pies «dándole gracias: y éste era Samaritano» (17:16). Jesús pregunta «¿Y los nueve dónde están?» (17:17) y lo llama «este extranjero» (17:18). Una buena respuesta ve que la gratitud completa la sanidad: «tu fe te ha salvado» (17:19). Una respuesta débil llama desobedientes a los nueve; hicieron lo que él dijo, pero no volvieron.
Mostrar orientación para el docente
Uno regresa, glorifica a Dios en voz alta, se postra a los pies de Jesús y da gracias, y es samaritano.
Aplicación responsable
Corazón y hábitos
Usen Lucas 16:10-13 y 17:10 para examinar dos pruebas discretas del carácter: la fidelidad en lo poco y la obediencia sin pretensiones de merecer recompensas.
Relaciones y comunidad
Lean Lucas 17:3-4 con atención.
No esperen una señal más grande
Coloquen Lucas 16:31 junto al relato de los diez leprosos.
Planes de sesión
Dos duraciones de la misma lección. La breve conserva la lectura, el diálogo central y una respuesta; la larga da su propio tiempo a las confusiones y a la aplicación.
45 minutos
El mayordomo sagaz
Lee 16:1-13. Haz las preguntas uno y dos y trata la confusión uno.
La puerta y la sima
Lee 16:19-31. Haz la pregunta tres y trata la confusión dos.
Perdonar siete veces
Lee 17:1-6. Haz la pregunta cuatro y trata la confusión tres.
Siervos inútiles
Lee 17:7-10 y haz la pregunta cinco.
El décimo leproso
Lee 17:11-19 y haz la pregunta seis.
Hoja para casa
Lean juntos el versículo clave, reparte la hoja y oren dando gracias por dones concretos.
90 minutos
Lo que dice el dinero
Pregunta al grupo qué diría su estado de cuenta sobre lo que aman. Luego lee 16:1-9 y haz la pregunta uno.
Dos señores
Lee 16:10-18. Haz la pregunta dos y trata la confusión uno. Trata 16:18 con brevedad y cuidado pastoral.
Lázaro a la puerta
Lee 16:19-31. Haz la pregunta tres y trata la confusión dos. Pregunta quién está echado a nuestra puerta.
Reprender y perdonar
Lee 17:1-6. Haz la pregunta cuatro y trata la confusión tres con cuidado.
Hacer lo que debíamos
Lee 17:7-10 y 12:37. Haz la pregunta cinco.
Y los nueve dónde están
Lee 17:11-19 y Levítico 13:45-46. Haz la pregunta seis.
El día que viene
Lee 17:20-37 y Génesis 19:26. Trata la confusión cuatro.
Hoja y oración
Lean juntos el versículo clave, señala la frase para llevar a casa y deja que cada alumno dé gracias a Dios en voz alta por una cosa.
Adaptar la lección
Niños
Representen a los diez leprosos: diez niños llaman a Jesús, se van, y uno se da vuelta para decir gracias. Cuenten juntos cuántos volvieron. Hagan tarjetas de agradecimiento para personas que los ayudan. Para el rico y Lázaro, di sencillamente que un hombre rico nunca compartió con un pobre que estaba a su puerta, y que Jesús quiere que veamos y ayudemos a quienes lo necesitan. Deja fuera las descripciones del tormento.
Jóvenes
Pregúntales qué harían si estuvieran a punto de perder su trabajo y les quedara un día para actuar. Lee la parábola del mayordomo y descubran qué alabó Jesús. Conversen sobre cómo se ve servir al dinero a su edad. Luego hablen de perdonar a un amigo que sigue hiriéndolos, siendo honestos en que la reprensión y el perdón importan, y en que perdonar no es lo mismo que quedarse en una situación insegura.
Adultos
Dedica tiempo a la parábola del mayordomo y sus enigmas, a 16:13 como prueba de lealtad, y al rico y Lázaro como espejo para creyentes acomodados. Trata 16:18 pastoralmente. Conversen sobre el perdón con honestidad ante heridas profundas. Muchos adultos rara vez dan gracias a Dios por las oraciones respondidas; deja que el décimo leproso los mueva. Mantén los dichos sobre el fin en la preparación y no en la especulación.
Uno a uno
Pregunta qué dicho de estos capítulos le resulta más difícil: el dinero, el perdón o la gratitud. Sigue su respuesta. Si le cuesta perdonar, escucha primero lo que le pasó antes de leer 17:3-4, y no la apresures. Si se siente desagradecida o insensible, lee 17:15-16 y pídele que nombre un buen regalo de Dios esta semana. Ora con ella.
Laboratorio de canciones y videos
Usa los medios después de leer el pasaje. Una canción o un video puede interpretar, resumir o dramatizar el texto, por lo que debe compararse con las Escrituras.
- Antes: lee el pasaje exacto y nombra su movimiento central.
- Durante: observa qué palabras, personas, hechos o emociones destaca el artista.
- Después: identifica qué aclara el medio, qué omite y qué debe comprobarse en el texto.
Hoja para llevar
Una página para que los participantes se la lleven. El botón de imprimir imprime solo esta sección.
Lucas 16–17
El pasaje en breve
Jesús contó de un mayordomo astuto que usó el dinero de su señor para hacerse amigos antes de perder su empleo, y enseñó que no podemos servir a Dios y a las riquezas. Contó de un rico que ignoró a un pobre llamado Lázaro a su puerta; después de morir sus lugares se invirtieron, y Abraham dijo que los hermanos del rico debían escuchar a Moisés y a los profetas. Jesús enseñó a sus discípulos a perdonar una y otra vez. Cuando sanó a diez leprosos, solo uno volvió a darle gracias, y era samaritano.
Un versículo para guardar
Ningún siervo puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se allegará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir á Dios y á las riquezas.
Lucas 16:13 · Santa Biblia Reina Valera 1909
Preguntas para llevar
¿A quién dijo Abraham que debían escuchar los hermanos del rico (16:29)?
¿Cuántas veces debemos perdonar a quien se arrepiente (17:4)?
¿Qué hizo el samaritano cuando vio que estaba sano (17:15-16)?
Esta semana
Escribe tres buenos regalos que Dios te ha dado esta semana, y dale gracias por cada uno en voz alta.
Escucha y mira junto al pasaje
Todavía no hay un recurso multimedia exacto catalogado para este pasaje. El informe de conciliación conectará material nuevo cuando esté disponible.


