El panorama
El Libro de Sofonías pasa del orgullo expuesto de Nínive a una ciudad opresora que se revela gradualmente como Jerusalén, y el movimiento elimina toda distancia cómoda entre el juicio extranjero y la corrupción de Judá. Príncipes, jueces, profetas y sacerdotes ocupan oficios de confianza mientras actúan como depredadores o violan lo que debían guardar. El contraste más agudo llega cada mañana: el SEÑOR saca a luz su juicio, mientras los injustos se levantan temprano para corromper sus obras. Desde ese fracaso el capítulo avanza hacia un pueblo transformado. Se quita la confianza orgullosa en el monte santo, el hablar veraz reemplaza al engaño, y un remanente afligido puede apacentar y acostarse sin miedo. La presencia del SEÑOR pasa de ser el hecho que intensifica la culpa de Jerusalén a ser el hecho que establece su seguridad. La ciudad canta, y luego se pinta al SEÑOR regocijándose sobre ella con cánticos. El cierre reúne a los afligidos, cojos y expulsados.
Verdad central
Los líderes de Jerusalén corrompen la responsabilidad pública y sagrada mientras el Señor permanece justo en medio de ella, y la negativa de la ciudad a recibir corrección lleva al anuncio de una reunión para juicio. El Señor promete purificar a los pueblos para una adoración unida y dejar en Israel un remanente humilde y confiado cuya conducta veraz acompaña el descanso sin temor. El Señor llama a Jerusalén a cantar porque quita el juicio, habita entre su pueblo como su rey salvador, se alegra por él y reúne a los afligidos y dispersos para restaurarles el honor.

Las notas de estudio tienen su propia página
El análisis de cada movimiento, las palabras para rastrear, las notas versículo por versículo y los puntos donde los lectores difieren están escritos para quien estudia solo. Están en la página Reflexión Personal Profunda de este capítulo. Esta página es la lección.
Guía docente específica del capítulo
Estos puntos nacen del capítulo mismo. Ayudan a unir el mapa narrativo del Nivel 1, el análisis del Nivel 2 y el texto bíblico en una sola lección.
Comienza con la primera imagen del capítulo
Sofonías 3:1: “¡AY de la ciudad ensuciada y contaminada [y] opresora!”
Detente en el punto de cambio
Sofonías 3:10: “De esa parte de los ríos de Etiopía, mis suplicantes, la hija de mis esparcidos, me traerán ofrenda.”
Mantén visible este recorrido de palabras
Jehov, medio, aquel, para, tiempo, ellos
Qué explicar, y en qué orden
Enseña el pasaje en este orden. Cada paso nombra los versículos en que se apoya, para que cada punto se muestre en el texto antes de aplicarlo.
Sofonías 3:1–8
Sofonías 3:1-2
Ay de la ciudad opresora
Lee 3:1 después de 2:15. El oyente espera otra ciudad extranjera y solo poco a poco se da cuenta de que es Jerusalén: ensuciada, contaminada, opresora. Explica ensuciada como rebelde y contaminada como profanada. Luego lee las cuatro negativas del versículo 2 y escríbelas en la pizarra. Señala que la última línea dice «su Dios»: la ciudad todavía le pertenece. Enséñalo primero porque el giro repentino de las naciones a Jerusalén es la sacudida del capítulo, y las cuatro negativas son la acusación de la que depende todo lo demás.
Sofonías 3:3-4
Leones, lobos, profetas y sacerdotes
Toma los cuatro grupos por turno: príncipes, jueces, profetas, sacerdotes. Para cada uno, pregunta qué debía hacer el cargo y luego lee lo que hace. Los príncipes son «leones bramadores»; los jueces, «lobos de tarde» que no dejan hueso para la mañana; los profetas, «livianos, hombres prevaricadores»; los sacerdotes «contaminaron el santuario» y «falsearon la ley». Compara Miqueas 3:9-11 y Ezequiel 22:25-28, que hacen la misma acusación contra la misma ciudad. Enseña este paso para mostrar que la corrupción ha alcanzado todos los niveles de la confianza pública y sagrada.
Sofonías 3:5
Jehová justo en medio de ella
Ahora lee despacio el contraste: «Jehová justo en medio de ella». En medio de ella es el mismo lugar donde rugen los leones. No hace iniquidad, y «de mañana sacará á luz su juicio, nunca falta». Explica que juicio aquí es justicia, sacada a la vista como la luz de cada amanecer. Luego lee la última frase: «mas el perverso no tiene vergüenza». Enseña este paso en el centro para que el grupo vea que la presencia de Dios no es la causa de la corrupción de la ciudad sino la luz que la descubre.
Sofonías 3:6-7
Advertencias que no se recibieron
Lee 3:6, donde Jehová señala naciones que él taló, con sus castillos, calles y ciudades vacías. Luego 3:7: «Dije: Ciertamente me temerás, recibirás corrección». Dios esperaba que la ciudad aprendiera de lo que veía. En cambio «se levantaron de mañana, y corrompieron todas sus obras». Pon ese madrugar junto al de mañana de 3:5. Enseña este paso para mostrar lo deliberada que fue la negativa: la ciudad tenía ejemplos, advertencias y la presencia misma de Dios, y madrugaba para hacer el mal.
Sofonías 3:8
Esperadme
Lee todo 3:8 antes de decir nada sobre él. Al «Por tanto, esperadme» le siguen el día en que Jehová se levanta «al despojo», su determinación de reunir gentes y reinos y derramar su enojo, y el fuego de su celo sobre toda la tierra. Los lectores difieren sobre si los fieles dentro de la ciudad son los que deben esperar; el versículo no lo dice. Enséñalo al final para que el grupo sienta el peso del juicio y esté listo para el giro de 3:9, donde la misma reunión conduce a un labio limpio.
Sofonías 3:9–13
Sofonías 3:8-9
Por entonces
Empieza con 3:8 y luego lee «Por entonces volveré yo á los pueblos el labio limpio». Por entonces los une: la misma reunión de naciones que trajo juicio se convierte en el momento de un don nuevo. Explica volver como cambiar y labio como lenguaje o habla. Señala quién actúa primero: yo. Muchos lectores oyen aquí la reversión de Babel en Génesis 11:1-9 y un anticipo en Hechos 2:5-11; preséntalas como conexiones posibles que el versículo mismo no nombra. Enséñalo primero para que el grupo vea que la restauración en Sofonías empieza con la acción de Dios.
Sofonías 3:9
De un consentimiento
Quédate en el propósito del don: «para que todos invoquen el nombre de Jehová, para que de un consentimiento le sirvan». Explica que consentimiento traduce una palabra que significa hombro: la imagen es la de un equipo que lleva una sola carga. Contrasta esto con 1:5, donde Judá juraba por Jehová y «por su rey», y con 3:4, donde los profetas eran prevaricadores. El labio limpio es habla apta para la oración y fiel a Dios. Enséñalo en segundo lugar para que la unidad se entienda como adoración compartida, no como cultura uniforme ni como una sola lengua humana.
Sofonías 3:10
Más allá de los ríos de Etiopía
Señala en el mapa a Cus, al sur de Egipto, más allá del Nilo y sus brazos. Lee 3:10. En 2:12 los de Etiopía estaban bajo la espada; ahora, desde más allá de sus ríos, vienen «mis suplicantes, la hija de mis esparcidos». Explica suplicantes como los que oran y esparcidos como los dispersados. Los lectores difieren sobre si son israelitas exiliados o convertidos de las naciones; enseña las dos posibilidades y deja que el texto hable. Enséñalo aquí porque amplía la promesa de 2:11 en un cuadro de adoración que llega desde el borde del mundo.
Sofonías 3:11
Nunca más ensoberbecida
Lee 3:11. A la ciudad se le dice «no serás avergonzada por ninguna de tus obras», no porque fueran buenas, sino porque Dios se ha ocupado de ellas. Luego él quitará «de en medio de ti los que se alegran en tu soberbia». Explica ensoberbecerse como enorgullecerse con arrogancia, y el monte de su santidad como Sión. El orgullo de Jerusalén por el templo había convivido con sacerdotes contaminados y profetas prevaricadores. Enseña este paso para mostrar que la restauración es también una purificación: se quita a los soberbios para que queden los humildes.
Sofonías 3:12-13
Un pueblo humilde y pobre
Lee 3:12-13 despacio. «Y dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre». Humilde y pobre describen a los sencillos, los que no tienen de qué jactarse. Ellos «esperarán en el nombre de Jehová». Luego no harán iniquidad ni dirán mentira, y «serán apacentados y dormirán, y no habrá quien los espante». Compara 2:3 y 3:3. Enséñalo al final: los humildes a quienes se mandó buscar se han vuelto el remanente que espera en Dios, y el rebaño que antes devoraban los lobos ahora descansa en paz.
Sofonías 3:14–20
Sofonías 3:14
Canta, hija de Sión
Lee 3:14 y deja que caigan sus cuatro mandatos: canta, da voces de júbilo, gózate, regocíjate. Explica hija de Sión e hija de Jerusalén como nombres de toda la comunidad, vista como una hija amada. Luego recuerda al grupo dónde empezó este libro: un día de tiniebla y de ira (1:15). Enséñalo primero, pero no lo dejes solo. La alegría en Sofonías no es un estado de ánimo que hay que fabricar; es la respuesta a lo que los versículos siguientes dicen que Dios ha hecho. Lee 3:15 inmediatamente después.
Sofonías 3:15
El Rey en medio de ti
Recorre las razones una por una. «Jehová ha apartado tus juicios», las sentencias contra ellos quedan quitadas. Luego «ha echado fuera tus enemigos», y «Jehová es Rey de Israel en medio de ti». Compara 3:5, donde Jehová justo estaba en medio de una ciudad corrupta; ahora está en medio de una ciudad perdonada. Las palabras «nunca más verás mal» significan que el desastre no volverá. Enséñalo en segundo lugar para que cada palabra de alegría de 3:14 quede anclada en un acto de Dios que el texto declara.
Sofonías 3:16-17
Se regocijará sobre ti con cantar
Lee 3:16, No temas, no se debiliten tus manos, y explica las manos debilitadas como manos que cuelgan sin fuerza por el desánimo, como en Isaías 35:3. Luego lee 3:17 despacio. «Jehová en medio de ti, poderoso, él salvará». Siguen tres imágenes del deleite de Dios: gozarse con alegría, callar de amor, regocijarse con cantar. Nuestra Biblia traduce literalmente callará de amor, que muchos entienden como un amor demasiado hondo para las palabras; di que el sentido se discute. Enséñalo como la cumbre del libro.
Sofonías 3:18-19
La coja y la descarriada
Lee 3:18 y admite que el hebreo es difícil; nuestra Biblia habla de «los fastidiados por causa del [largo] tiempo», y otras versiones, de los que se dolían por estar lejos de las fiestas. Luego lee 3:19: Jehová se ocupará de todos los opresores, salvará a «la coja», recogerá a «la descarriada» y les dará alabanza y renombre donde fueron avergonzados. Lee Miqueas 4:6-7 al lado. Enseña este paso para mostrar a quién reúne Dios primero: a los afligidos, los cojos y los dispersos, no a los fuertes.
Sofonías 3:20
Delante de vuestros ojos
Lee el último versículo. «En aquel tiempo yo os traeré». Cuenten los yo de 3:18-20: reuniré, apremiaré, salvaré, recogeré, pondré por alabanza, os traeré, os reuniré, os daré renombre, tornaré vuestros cautivos. Jehová lo hace todo. Las palabras «delante de vuestros ojos» significan que lo verán suceder. Cierra el libro poniendo 3:20 junto a 1:2: el Dios que dijo destruiré del todo termina diciendo yo os traeré. Enséñalo al final para que el grupo se lleve la forma completa del libro, juicio y luego restauración por el mismo Dios.
Dónde se atascan los participantes
Las lecturas equivocadas que este pasaje suele provocar, y cómo responder a cada una desde el texto.
Sofonías 3:1–8
«Si Dios está en medio de la ciudad, debe aprobar lo que hacen sus líderes.»
El versículo 5 dice lo contrario: «Jehová justo en medio de ella, no hará iniquidad». Su presencia saca «á luz su juicio» cada mañana. La corrupción de los líderes en 3:3-4 sucede a pesar de él y bajo su mirada. Ezequiel 22:26 dice que los sacerdotes violaron su ley y profanaron sus santuarios. La presencia de Dios en medio de un pueblo nunca es señal de que todo lo que se hace en su nombre esté aprobado.
«Los profetas y los sacerdotes son personas santas, así que no pueden ser el problema.»
El versículo 4 los nombra: «Sus profetas, livianos, hombres prevaricadores: sus sacerdotes contaminaron el santuario». Miqueas 3:11 dice lo mismo de los sacerdotes y profetas de Jerusalén en una generación anterior, que enseñaban y adivinaban por dinero. El cargo es una responsabilidad, no una garantía. Enseña al grupo a juzgar a los líderes por lo que hacen con su cargo, como hace Sofonías, sin volverse desconfiado de todo líder.
«Esperadme en 3:8 quiere decir quedarse tranquilo; no pasará nada malo.»
El resto del versículo describe el día en que Jehová se levanta «al despojo» y derrama «todo el furor de mi ira». Esperar en Jehová es confiar en que él actuará y aguardar su justicia, como en Salmos 37:34. No es una promesa de comodidad, y no significa ignorar el mal. Lee 3:8 entero, y luego 3:9, que vuelve la reunión de las naciones hacia la adoración.
«Jerusalén fue juzgada porque uno o dos funcionarios se desviaron.»
El sujeto de cada frase de 3:2 es la ciudad: «No escuchó», «ni recibió», «no se confió», «no se acercó». Luego se nombra a cada grupo de líderes en 3:3-4, y 3:7 dice que «se levantaron de mañana, y corrompieron todas sus obras». La falla está extendida por la ciudad y sus instituciones. Sofonías la llama la ciudad «opresora» (3:1).
Sofonías 3:9–13
«Un labio limpio significa que todos hablarán el mismo idioma.»
El versículo explica su propio propósito: «para que todos invoquen el nombre de Jehová, para que de un consentimiento le sirvan» (3:9). La limpieza trata de un habla apta para la adoración, purificada de los juramentos falsos y de la prevaricación de 1:5 y 3:4. De un consentimiento significa hombro con hombro en el servicio. Apocalipsis 7:9 pinta adoradores de toda lengua juntos. El versículo no exige que desaparezcan las culturas ni los idiomas.
«Los pobres son justos automáticamente.»
El remanente de 3:12 es «un pueblo humilde y pobre», pero las palabras siguientes son «los cuales esperarán en el nombre de Jehová», y 3:13 dice que no harán iniquidad ni dirán mentira. Humilde y pobre describe su pequeñez y su dependencia, que no deja lugar a la soberbia de 3:11. Lo que los distingue es la humildad y la confianza. No idealices la pobreza, y no pidas a los alumnos que digan cuál es su situación económica.
«Dios ha rechazado el monte santo de Jerusalén.»
El versículo 11 dice que la ciudad «nunca más te ensoberbecerás del monte de mi santidad». El Señor todavía lo llama el monte de mi santidad. Lo que quita son «los que se alegran en tu soberbia». La falta nunca fue el lugar, sino la arrogancia de quienes lo usaban como escudo mientras despreciaban la palabra de Dios (3:4). El pueblo restaurado conserva el monte y pierde el orgullo.
«No habrá quien los espante quiere decir que el pueblo de Dios nunca enfrentará peligro ahora.»
La promesa de 3:13 pertenece a la restauración que sigue al juicio y la purificación de Dios (3:8-12). Responde a los líderes depredadores de 3:3 con la imagen de un rebaño seguro. Los creyentes todavía viven en un mundo con peligros, como el propio libro de Sofonías supone en 2:3. Enseña la promesa como el propósito seguro de Dios para su pueblo, sin presionar a nadie para que se sienta seguro cuando no lo está.
Sofonías 3:14–20
«Los cristianos deberían sentirse siempre alegres; la tristeza muestra poca fe.»
El mandato de cantar en 3:14 se apoya en las razones de 3:15-17, y 3:18 habla de gente afligida a la que Dios no reprende sino que reúne. La alegría de Sofonías sigue a la acción de Dios. El lamento y la tristeza también tienen lugar en la Escritura, como en Salmos 42. Invita a la alegría señalando sus razones, y nunca presiones a nadie para que parezca contento.
«Dios tolera a su pueblo, pero en realidad no se deleita en él.»
El versículo 17 dice que «gozaráse sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cantar». Son palabras de un Dios que se deleita. La misma imagen aparece en Isaías 62:4-5, donde Dios se goza en su pueblo como el esposo con la esposa. El Dios que juzgó en el capítulo 1 es el Dios que canta en el capítulo 3. Deja que el grupo oiga su deleite sin quitarle fuerza con explicaciones.
«La coja es una imagen de los pecadores; cojear significa que algo anda mal contigo.»
En 3:19 la coja y la descarriada son las que Dios salva y recoge, no las que condena. La imagen es la de un rebaño disperso, las ovejas débiles y heridas, como en Miqueas 4:6-7 y Ezequiel 34:16. El punto es que Dios reúne a los que menos pueden venir por sí mismos. Nunca uses este versículo para sugerir que la discapacidad es un defecto moral.
«Estas promesas significan que todos nuestros problemas terminarán ya.»
Sofonías habla de «aquel tiempo» (3:16, 3:19-20), la restauración que Dios traerá para su pueblo. Los cristianos han leído estas promesas de distintas maneras: unos en el regreso de Judá del destierro, otros en Cristo y otros en la renovación final de todas las cosas. Ninguna de estas lecturas promete que toda enfermedad o pérdida presente termine de inmediato. Enseña la promesa como segura en manos de Dios y deja con él su tiempo.
Objetivos de aprendizaje
- Identificar las cuatro negativas de la ciudad en el versículo 2.
- Relacionar cada grupo de líderes con su fracaso.
- Contrastar a los funcionarios depredadores con el Señor justo.
- Explicar los dos patrones de actividad matutina.
- Seguir la respuesta de la ciudad a las advertencias mediante otras naciones.
- Interpretar el mandato de esperar dentro del juicio del versículo 8.
- Identificar las acciones con las que Dios inicia el cambio en el pasaje.
- Relacionar el lenguaje purificado con la adoración y las palabras veraces.
- Describir a los adoradores más allá de los ríos de Etiopía.
- Explicar por qué el monte santo no puede justificar el orgullo.
- Distinguir la humildad del remanente del mérito moral supuestamente ganado por la pobreza.
- Relacionar las imágenes finales del rebaño con la seguridad prometida.
- Identificar las razones por las que se llama a Jerusalén a cantar.
- Distinguir a quienes cantan: la comunidad humana y Dios.
- Explicar la instrucción acerca de las manos debilitadas.
- Identificar a las personas a quienes se promete reunión y rescate.
- Seguir la reversión de la vergüenza al honor.
- Expresar la promesa sin garantizar alivio inmediato hoy.
Preparación del docente
- Identificar la ciudad anónima mediante 1:4 y 3:14–16; explicar por qué el resto del libro la identifica como Jerusalén.
- Aclarar que «ligeros» en 3:4 significa imprudentes o frívolos, no luminosos; distinguir el oficio de profeta de una conducta confiable.
- Explicar las imágenes del león y el lobo como poder depredador; no convertir los detalles inciertos de 3:3 en una lección de zoología.
- Marcar «cada mañana» en 3:5 y «madrugaron» en 3:7; prepararse para dejar que el contraste enseñe.
- Planear ejemplos institucionales ficticios; no pedir a los alumnos que nombren líderes abusivos ni revelen experiencias.
- Leer 3:8 antes de 3:9; no separar la restauración del anuncio de juicio que la precede.
- Situar la Etiopía de la Reina Valera dentro de la antigua Cus, dejando fuera de la promesa las fronteras nacionales modernas.
- Marcar las acciones del hablante en 3:9, 11–12 junto a la adoración y la conducta del pueblo en 3:9–13.
- Explicar «de común acuerdo» como servicio unido; no equipararlo automáticamente con lenguas humanas idénticas.
- Prepararse para comentar «afligidos y pobres» sin idealizar la privación ni exigir a los alumnos que identifiquen su situación económica.
- Leer 3:1–8 antes de 3:14–20; recordar la corrupción anterior de la ciudad al comentar la magnitud de la restauración.
- Explicar hija de Sion e hija de Jerusalén como personificaciones de la comunidad, no como referencias a niñas individuales.
- Conservar la expresión de la Reina Valera «callará de amor» en 3:17; distinguir la explicación de la sustitución por otra traducción.
- Explicar «la que cojea» en 3:19 como la persona con dificultad para caminar; no convertir la discapacidad en un defecto moral.
- Prepararse para leer lentamente 3:18; el dolor se refiere a la asamblea solemne, pero el versículo no explica la ausencia de cada persona.
Comprobación de evidencia e interpretación
Explícito
Enumerar las negativas de 3:2: la ciudad no obedeció, no recibió corrección, no confió en el Señor ni se acercó a Dios. Usar juntos 3:9 y 3:13: el lenguaje purificado sirve para invocar al Señor, mientras las bocas del remanente están libres de mentiras y engaño. Fundamentar el llamado a cantar en 3:14–17: los juicios quitados, el enemigo expulsado, el Señor presente como rey, su poder salvador y su alegría.
Respaldado por las Escrituras
Leer 3:3–4 junto con Miqueas 3:9–11; ambos pasajes acusan al liderazgo público y religioso en lugar de tratar el oficio religioso como inmunidad. Leer 3:12 junto con 2:3; la humildad y la búsqueda del Señor en el llamado anterior corresponden a la confianza del remanente en la promesa final. Comparar 3:19 con Miqueas 4:6–7; ambos nombran explícitamente a quienes cojean y están dispersos como destinatarios de la reunión bajo el gobierno del Señor.
Inferencia sólida
Inferir un contraste deliberado entre la justicia matutina infalible del Señor en 3:5 y la búsqueda temprana de corrupción por parte del pueblo en 3:7. Inferir que la adoración común, y no la superioridad de un acento, es central en 3:9; el versículo explica el lenguaje purificado mediante invocar y servir juntos. Inferir de 3:19–20 que la restauración no depende de que los dispersos se vuelvan impresionantes o fuertes; el Señor promete repetidamente actuar por ellos.
Lectura posible o tradicional
Considerar que el mandato de esperar en 3:8 se dirige a oyentes fieles dentro del público más amplio; el versículo no nombra explícitamente un subgrupo separado. Presentar una lectura de reversión de Babel como una posible conexión canónica entre 3:9 y Génesis 11:1–9, no como una identificación explícita proporcionada por Sofonías. Explicar «callará de amor» en 3:17 como una expresión tradicionalmente entendida como deleite o satisfacción estable, un amor que descansa en silencio; conservar la redacción de la Reina Valera y reconocer la dificultad interpretativa.
Límite
No leer la espera de 3:8 como aprobación del abuso institucional ni extraer un calendario completo de los últimos tiempos del lenguaje de reunión. No convertir 3:12 en una afirmación de que la pobreza produce justicia automáticamente ni de que 3:13 garantiza a los creyentes actuales seguridad física ininterrumpida. No convertir 3:14–20 en una garantía de que toda enfermedad, desplazamiento o pérdida presente terminará de inmediato, ni identificar un programa político moderno como su cumplimiento.
Diálogo con orientación de respuesta
1. ¿Cómo profundizan las cuatro negativas del versículo 2 la acusación contra la ciudad?
Qué contiene una buena respuesta
El versículo 2 enumera cuatro negativas: «No escuchó la voz, ni recibió la disciplina: no se confió en Jehová, no se acercó á su Dios». Las dos primeras tratan de oír y dejarse corregir; las dos últimas, de confianza y cercanía. La ciudad ha cerrado todas las puertas por las que Dios podría alcanzarla. Una buena respuesta mantiene separadas las cuatro y ve que el problema es una relación entera rechazada, no una mala decisión. Una débil culpa a un puñado de funcionarios y no ve que la ciudad misma es el sujeto de cada frase.
Mostrar orientación para el docente
Seguir la desobediencia, el rechazo de la corrección, la desconfianza y la distancia de Dios. Corregir la afirmación de que el problema son solamente unos pocos funcionarios malos.
2. ¿Por qué comparar a los príncipes con leones y a los jueces con lobos nocturnos?
Qué contiene una buena respuesta
Porque los que debían proteger se han vuelto depredadores. «Sus príncipes en medio de ella son leones bramadores: sus jueces, lobos de tarde que no dejan hueso para la mañana». Los lobos de tarde cazan al anochecer y no dejan nada para el amanecer. Los príncipes debían guardar al débil y los jueces hacer justicia, pero devoran. Una buena respuesta ve el contraste entre el cargo y la conducta, y que en medio de ella significa que el peligro está dentro de la ciudad. Una débil convierte el versículo en una lección sobre leones y lobos o imagina un ataque literal.
Mostrar orientación para el docente
Usar 3:3 para identificar conducta depredadora donde deberían actuar la protección y la justicia. Mantener el enfoque en la responsabilidad abusada, no en el comportamiento literal de los animales.
3. ¿Qué dañan los profetas y sacerdotes en el versículo 4?
Qué contiene una buena respuesta
Dañan la palabra, el santuario y la ley. «Sus profetas, livianos, hombres prevaricadores: sus sacerdotes contaminaron el santuario, falsearon la ley». Livianos quiere decir irresponsables o frívolos. Los profetas debían llevar fielmente la palabra de Dios, y los sacerdotes guardar santo el templo y enseñar la ley. Una buena respuesta nombra cada falla frente a cada vocación. Una débil supone que el cargo religioso hace confiable a una persona, o trata el versículo como un ataque a profetas y sacerdotes en cuanto tales.
Mostrar orientación para el docente
Nombrar la traición, el santuario contaminado y la violencia contra la ley. El lenguaje y el oficio religiosos no vuelven inofensivas estas acciones.
4. ¿Quién permanece justo en medio de esta ciudad corrupta?
Qué contiene una buena respuesta
Jehová mismo. «Jehová justo en medio de ella, no hará iniquidad: de mañana sacará á luz su juicio, nunca falta». En medio de ella, el mismo lugar donde rondan los leones y los lobos, Dios sigue siendo justo. Una buena respuesta ve que la corrupción de la ciudad no toca el carácter de Dios, y que él sigue sacando la justicia a la luz día tras día. También nota el final del versículo: «mas el perverso no tiene vergüenza». Una débil culpa a Dios de lo que hicieron los líderes puestos por él.
Mostrar orientación para el docente
Leer 3:5 cuidadosamente: el Señor no hace iniquidad y no falla. No culpar al carácter de Dios por la conducta de quienes afirman tener autoridad sagrada.
5. ¿Cómo exponen las dos descripciones matutinas la respuesta de la ciudad?
Qué contiene una buena respuesta
De mañana Jehová saca a luz su juicio (3:5). El pueblo, advertido por la ruina de otras naciones en 3:6, «se levantaron de mañana, y corrompieron todas sus obras» (3:7). Dios había dicho «Ciertamente me temerás, recibirás corrección». Los dos madrugan: uno para hacer justicia, el otro para hacer el mal. Una buena respuesta pone las dos mañanas lado a lado y ve lo deliberada que se ha vuelto la negativa de la ciudad. Una débil pasa por alto el contraste, o lee 3:6 como crueldad y no como una advertencia que la ciudad se negó a atender.
Mostrar orientación para el docente
Comparar 3:5 con 3:7: la justicia divina se encuentra con una corrupción humana renovada. En 3:6–7 ni siquiera las naciones arruinadas han provocado la corrección esperada.
6. ¿Qué acontecimiento sigue a la instrucción de esperar en el Señor?
Qué contiene una buena respuesta
Una reunión para juicio. El versículo 8 dice «Por tanto, esperadme, dice Jehová, al día que me levantaré al despojo: porque mi determinación es reunir las gentes, juntar los reinos, para derramar sobre ellos mi enojo». Termina con «del fuego de mi celo será consumida toda la tierra». Una buena respuesta lee el versículo completo y nota que la espera es esperar que Dios actúe, y que 3:9 gira enseguida hacia una promesa. Una débil cita «esperadme» como un lema suave y deja fuera lo que el versículo dice que viene.
Mostrar orientación para el docente
Leer el resto de 3:8: levantarse, reunir naciones y derramar juicio. Rechazar un lema consolador que omita lo que el versículo realmente anuncia.
7. ¿Quién inicia el cambio de habla y servicio en el versículo 9?
Qué contiene una buena respuesta
Jehová mismo. El versículo 9 empieza «Por entonces volveré yo á los pueblos el labio limpio», y solo después actúa el pueblo: «para que todos invoquen el nombre de Jehová, para que de un consentimiento le sirvan». Volver aquí significa cambiar o dar. Una buena respuesta ve que la renovación del habla y de la adoración empieza con un don de Dios, como muestran también los yo de 3:11-12. Una débil trata el pasaje como un programa humano de superación, como si la gente limpiara su propio lenguaje y luego Dios lo aprobara.
Mostrar orientación para el docente
Identificar el «yo» del Señor antes de que el pueblo invoque y sirva. Corregir una respuesta que convierta la adoración restaurada en una mera campaña exitosa de mejoramiento humano.
8. ¿Para qué dice la promesa que sirve el lenguaje purificado?
Qué contiene una buena respuesta
Para la adoración. El labio limpio se da «para que todos invoquen el nombre de Jehová, para que de un consentimiento le sirvan». Limpio es lo contrario de los labios que juraban «por su rey» en 1:5. Un consentimiento es literalmente un hombro, como bueyes que tiran juntos bajo un mismo yugo. Una buena respuesta ve que la unidad aquí es servicio compartido, no un solo acento. Una débil imagina el fin de todos los idiomas o usa el versículo para poner el habla de una cultura por encima de otra.
Mostrar orientación para el docente
Usar 3:9: invocar al Señor y servir de común acuerdo. Un mismo acuerdo no necesariamente significa un mismo acento; evitar convertir la unidad en uniformidad cultural impuesta.
9. ¿Hasta dónde se extiende la imagen de adoración en el versículo 10?
Qué contiene una buena respuesta
Hasta el extremo sur. El versículo 10: «De esa parte de los ríos de Etiopía, mis suplicantes, la hija de mis esparcidos, me traerán ofrenda». Etiopía es aquí la antigua Cus, al sur de Egipto, que 2:12 había puesto bajo la espada. Los suplicantes son los que oran. Los esparcidos pueden ser israelitas dispersos o gente de las naciones; el versículo no lo decide. Una buena respuesta ve que el borde del mundo conocido se vuelve lugar de adoración. Una débil inventa rutas o el contenido de la ofrenda.
Mostrar orientación para el docente
Identificar a los adoradores más allá de los ríos de Etiopía y a los dispersos que traen una ofrenda. No inventar la ruta precisa ni el contenido de la ofrenda.
10. ¿Por qué ya no puede convertirse el monte santo en motivo de altivez?
Qué contiene una buena respuesta
Porque Dios quita a los soberbios. El versículo 11 dice «quitaré de en medio de ti los que se alegran en tu soberbia, y nunca más te ensoberbecerás del monte de mi santidad». El monte de su santidad es Sión, el monte del templo. Jerusalén se había jactado de su privilegio mientras despreciaba la palabra de Dios (3:1-4). Una buena respuesta ve que aquello de lo que la ciudad se enorgullecía se vuelve motivo de humildad. Una débil cree que se rechaza el lugar santo, y no la soberbia que se escondía detrás de él.
Mostrar orientación para el docente
Leer 3:11: el Señor quita a quienes se alegran en el orgullo. La asociación con lo sagrado no puede proteger precisamente la arrogancia que el Señor elimina.
11. ¿Qué caracteriza al pueblo que queda en los versículos 12–13?
Qué contiene una buena respuesta
El versículo 12: «un pueblo humilde y pobre, los cuales esperarán en el nombre de Jehová». El versículo 13: «no hará iniquidad, ni dirá mentira, ni en boca de ellos se hallará lengua engañosa». Las señales son humildad, dependencia, confianza y una vida veraz. Una buena respuesta reúne todo esto y lo une con los humildes de 2:3. Una débil aísla humilde y pobre y convierte la pobreza misma en justicia, sin atender a la confianza y la veracidad que el texto nombra.
Mostrar orientación para el docente
Reunir humildad, aflicción, confianza, palabras veraces y rechazo de la iniquidad. No aislar la pobreza de la conducta y la dependencia que realmente se mencionan.
12. ¿Por qué terminar con alimentarse y acostarse sin temor?
Qué contiene una buena respuesta
Porque responde a los leones y a los lobos. En 3:3 los príncipes bramaban y los jueces devoraban; en 3:13 «ellos serán apacentados y dormirán, y no habrá quien los espante». El pueblo aparece como un rebaño, por fin a salvo de los depredadores. Una buena respuesta hace el contraste y ve el descanso como don de Dios a un pueblo humilde. Una débil convierte el versículo en la exigencia de que la gente asustada se sienta segura ya, o promete librarse de todo peligro en esta vida.
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Comparar 3:13 con los líderes depredadores de 3:3. Tratar el descanso del rebaño como seguridad prometida, no como un mandato para que las personas vulnerables finjan sentirse seguras.
13. ¿Qué razones para cantar siguen al mandato del versículo 14?
Qué contiene una buena respuesta
El versículo 14 manda la alegría: «Canta, oh hija de Sión: da voces de júbilo, oh Israel; gózate y regocíjate de todo corazón». Las razones siguen enseguida: «Jehová ha apartado tus juicios, ha echado fuera tus enemigos: Jehová es Rey de Israel en medio de ti; nunca más verás mal». Luego 3:17 añade que es poderoso, que salvará y que se goza sobre ellos. Una buena respuesta nombra estas razones en orden. Una débil se queda en el mandato y habla de sentirse feliz, como si la alegría no necesitara fundamento.
Mostrar orientación para el docente
Leer 3:15–17 antes de aceptar respuestas generales sobre la felicidad. Nombrar el juicio quitado, la oposición derrotada, el rey presente, la salvación y el deleite divino.
14. ¿Quién canta en el versículo 14 y quién canta en el versículo 17?
Qué contiene una buena respuesta
En 3:14 canta el pueblo: hija de Sión, Israel, hija de Jerusalén. En 3:17 canta Jehová: «gozaráse sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cantar». El Dios cuyo día era tiniebla en 1:15 ahora canta sobre su pueblo. Una buena respuesta deja que el grupo note la inversión y se quede con ella: al pueblo se le dice que cante porque Dios mismo canta sobre él. Una débil pasa deprisa por el segundo cantor, o supone que el versículo 17 sigue describiendo al pueblo.
Mostrar orientación para el docente
Dejar que los alumnos observen por sí mismos el cambio: la comunidad canta y el Señor se alegra por su pueblo con cánticos. No pasar apresuradamente por esa inversión extraordinaria.
15. ¿Cómo responde la presencia del Señor al temor y a las manos debilitadas?
Qué contiene una buena respuesta
Estando presente. «En aquel tiempo se dirá á Jerusalem: No temas: Sión, no se debiliten tus manos». Las manos debilitadas son manos que caen por desánimo o cansancio. La razón sigue: «Jehová en medio de ti, poderoso, él salvará». Una buena respuesta ve que el ánimo descansa en la presencia y el poder de Dios, no en la fuerza del pueblo. Una débil trata las manos cansadas como señal de poca fe, o convierte el versículo en una arenga sin su razón.
Mostrar orientación para el docente
Relacionar 3:15–17: el poderoso rey salvador está en medio de ellos. Explicar el ánimo sin tratar el agotamiento o la angustia como prueba de falta de fe.
16. ¿Quiénes son reunidos cuando la asamblea solemne se ha convertido en motivo de dolor?
Qué contiene una buena respuesta
Los que sufren lejos de la casa de Dios. Nuestra Biblia dice «Reuniré á los fastidiados por causa del [largo] tiempo; tuyos fueron; [para quienes] el oprobio de ella era una carga». El hebreo de este versículo es muy difícil, y muchos lo traducen como los afligidos por estar lejos de las fiestas solemnes; el oprobio sería la vergüenza de esa ausencia, probablemente en el destierro. Una buena respuesta nota que Dios reúne a los que se dolían, y admite que no se dan detalles de su situación. Una débil inventa una escena de fiesta que el texto no describe.
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Usar 3:18 para identificar a los afligidos y la carga del oprobio. Admitir la incertidumbre acerca de sus circunstancias en lugar de construir una escena festiva no registrada.
17. ¿Quiénes reciben atención especial en el rescate prometido?
Qué contiene una buena respuesta
Los débiles y los dispersos. El versículo 19 dice «yo apremiaré á todos tus opresores; y salvaré la coja, y recogeré la descarriada». La coja y la descarriada son ovejas de un rebaño herido y esparcido, como en Miqueas 4:6-7, donde se reúne a la que cojea y a la descarriada. Una buena respuesta ve que la reunión de Dios empieza por quienes menos pueden venir por sí mismos. Una débil imagina que solo los fuertes y respetados son restaurados, o trata la cojera como imagen del pecado.
Mostrar orientación para el docente
Usar 3:19: los afligidos, quienes cojean y los expulsados. Corregir la idea de que solamente los que ya son fuertes o socialmente respetados pertenecen a esta reunión.
18. ¿Qué cambia entre la vergüenza del versículo 19 y la promesa final?
Qué contiene una buena respuesta
La vergüenza se vuelve honra. El versículo 19 termina con «pondrélos por alabanza y por renombre en todo país de confusión». Confusión aquí es vergüenza. El versículo 20 añade «En aquel tiempo yo os traeré» y «os daré por renombre y por alabanza entre todos los pueblos de la tierra, cuando tornaré vuestros cautivos delante de vuestros ojos». El libro que empezó con «Destruiré del todo» (1:2) termina con yo os traeré. Una buena respuesta sigue esta inversión y ve que la hace Dios mismo. Una débil la reduce a sentirse mejor con uno mismo.
Mostrar orientación para el docente
Seguir la reunión, la alabanza, el honor entre los pueblos y la reversión del cautiverio en 3:19–20. El Señor promete restauración visible, no solamente consejos para mejorar la autoestima.
Aplicación responsable
Corazón y hábitos
Pedir a los alumnos que distingan recibir una advertencia de simplemente oírla, usando la respuesta de la ciudad en 3:2, 6–7.
Relaciones y comunidad
Pedir a los grupos que diseñen una respuesta a la mala conducta en una organización benéfica ficticia donde funcionarios respetados resisten el escrutinio; proteger a quienes denuncian sin pedir experiencias personales.
Evaluar la autoridad por su trabajo
Comparar lo que un juez o sacerdote debería proteger con lo que estos líderes dañan; redactar criterios que evalúen la conducta y no los títulos.
Pertenecer sin superioridad
Pedir a los alumnos que distingan el vínculo agradecido con un lugar de adoración de la afirmación de que ese lugar vuelve moralmente intocables a sus miembros.
Honrar a quienes antes fueron excluidos
Comentar cómo una congregación ficticia podría dar dignidad práctica a personas pasadas por alto, en lugar de convertirlas en espectáculos de caridad.
Planes de sesión
Dos duraciones de la misma lección. La breve conserva la lectura, el diálogo central y una respuesta; la larga da su propio tiempo a las confusiones y a la aplicación.
Sofonías 3:1–8
45 minutos
Qué ciudad
Lee 2:15 y luego 3:1-8. Pregunta al grupo en qué momento se dieron cuenta de que la ciudad era Jerusalén.
Cuatro negativas
Escribe en la pizarra las cuatro negativas de 3:2. Haz la pregunta uno y toma la confusión cuatro.
Los líderes
Lee 3:3-4. Haz las preguntas dos y tres y toma la confusión dos.
Dos mañanas
Lee 3:5-7. Haz las preguntas cuatro y cinco, poniendo el de mañana de 3:5 junto al madrugar de 3:7, y toma la confusión uno.
Esperar
Lee 3:8 completo, haz la pregunta seis y toma la confusión tres. Reparte la hoja y lean juntos el versículo clave.
90 minutos
De las naciones a Jerusalén
Lee 2:13-15 y luego 3:1. Enseña el primer paso de la exposición y señala la sacudida del giro.
Cuatro negativas
Lee 3:2. Haz la pregunta uno y toma la confusión cuatro.
Cada cargo
Lee 3:3-4 con Miqueas 3:9-11 y Ezequiel 22:25-28. Haz las preguntas dos y tres y toma la confusión dos.
Jehová justo
Lee 3:5. Haz la pregunta cuatro y toma la confusión uno.
Madrugaron
Lee 3:6-7. Haz la pregunta cinco y dibuja las dos mañanas en dos columnas.
Todo 3:8
Lee 3:8 y luego 3:9. Haz la pregunta seis y responde la confusión tres con Salmos 37:34.
La autoridad juzgada por su obra
En grupos pequeños, toma la tercera aplicación: comparar lo que un juez o un sacerdote debe proteger con lo que estos líderes dañan, y redactar criterios que juzguen la conducta y no los títulos.
Hoja y oración
Lean juntos el versículo clave, señala la frase para llevar a casa y oren por quienes ocupan cargos públicos y sagrados.
Sofonías 3:9–13
45 minutos
El giro
Lee 3:8 y luego 3:9-13 en voz alta. Pregunta al grupo dónde cambia el tono y por qué.
El labio limpio
Haz las preguntas uno y dos. Responde la confusión uno desde la frase de propósito de 3:9.
Más allá de los ríos
Muestra Cus en el mapa y haz la pregunta tres.
La soberbia quitada
Lee 3:11-12. Haz las preguntas cuatro y cinco y toma las confusiones dos y tres.
El rebaño seguro
Lee 3:13 con 3:3. Haz la pregunta seis y toca la confusión cuatro. Reparte la hoja y lean juntos el versículo clave.
90 minutos
Del juicio al don
Lee rápidamente 3:1-8 y luego 3:9. Enseña el primer paso de la exposición.
Invocar el nombre
Lee 3:9 con 1:5. Enseña el segundo paso de la exposición y haz las preguntas uno y dos.
Babel y Pentecostés
Lee Génesis 11:1-9 y Hechos 2:5-11, presentando ambos como conexiones posibles, y toma la confusión uno.
Cus
Lee 3:10 con 2:12. Haz la pregunta tres.
Los soberbios y los humildes
Lee 3:11-12 con 2:3. Haz las preguntas cuatro y cinco y toma las confusiones dos y tres.
Nadie que espante
Lee 3:13 con 3:3. Haz la pregunta seis y toma la confusión cuatro.
Habla y adoración
En grupos pequeños, toma la primera aplicación: describir cómo el habla diaria de una comunidad ficticia puede apoyar o contradecir sus oraciones públicas.
Hoja y oración
Lean juntos el versículo clave, señala la frase para llevar a casa y oren de un consentimiento por labios veraces.
Sofonías 3:14–20
45 minutos
La invitación y sus razones
Lean juntos 3:14-17 en voz alta. No pidas a nadie que cante. Haz la pregunta uno.
Dos cantores
Haz la pregunta dos y deja que el grupo encuentre al segundo cantor. Toma la confusión dos.
Manos debilitadas
Lee 3:16 y haz la pregunta tres. Responde con delicadeza la confusión uno.
Los que son reunidos
Lee 3:18-19. Haz las preguntas cuatro y cinco y toma la confusión tres.
De la vergüenza a la honra
Lee 3:20 y haz la pregunta seis. Toca la confusión cuatro. Reparte la hoja y lean juntos el versículo clave.
90 minutos
Dónde empezó el libro
Lee en voz alta 1:2 y 1:15, y luego 3:14. Pregunta al grupo qué ha cambiado.
Canta, y por qué
Lee 3:14-15. Enseña los pasos uno y dos de la exposición y haz la pregunta uno.
El Dios que canta
Lee 3:16-17 con Isaías 62:4-5. Haz las preguntas dos y tres y toma las confusiones uno y dos.
Los afligidos y la coja
Lee 3:18-19 con Miqueas 4:6-7. Haz las preguntas cuatro y cinco y toma la confusión tres.
Traídos a casa
Lee 3:20 y cuenten juntos los yo de 3:18-20. Haz la pregunta seis.
Cuándo será
Toma la confusión cuatro y explica las distintas maneras en que los cristianos han leído el tiempo, sin escoger entre ellas.
Honrar a los olvidados
En grupos pequeños, toma la tercera aplicación: planear cómo una congregación ficticia podría dar dignidad práctica a personas olvidadas sin convertirlas en espectáculo.
Hoja y oración
Lean juntos el versículo clave, señala la frase para llevar a casa y den gracias por el Dios que se goza sobre su pueblo.
Adaptar la lección
Sofonías 3:1–8
Niños
Cuenta a los niños de una aldea inventada donde los que ayudaban dejaron de ayudar: un pastor que se quedaba con las ovejas y un juez que aceptaba sobornos. Pregunta cómo se sentirían los aldeanos. Luego lee 3:5 y di que Dios seguía siendo bueno y justo, cada mañana. No representes leones ni lobos. Termina nombrando a personas que ayudan bien, y den gracias a Dios por ellas.
Jóvenes
Los jóvenes notan cuando los líderes dicen una cosa y hacen otra. Lee 3:3-4 y pregunta qué debía hacer cada cargo. Luego lee 3:5 y conversen sobre cómo la justicia de Dios descubre en vez de encubrir. Mantén los ejemplos inventados; no los invites a nombrar maestros, pastores o familiares. Conversen sobre cómo se ve para ellos recibir corrección, como en 3:2.
Adultos
Los adultos pensarán en fallas de iglesias y de la vida pública. Permítelo, pero mantenlo en el texto y en patrones generales. Dedica tiempo a 3:5: Dios no es cómplice. Conversen sobre cómo las instituciones pueden aprender a recibir corrección en vez de resistirla. Presta atención a quien haya sido dañado por un líder, y nunca sugieras que esperar en Dios significa callar ante el abuso.
Uno a uno
Lean juntos 3:1-8 y pregunta cuál de las cuatro negativas de 3:2 reconoce la persona en sí misma. Si ha sido herida por alguien con autoridad, quédate en 3:5: Jehová justo ve, y nunca falta. Si ella ejerce autoridad, pregunta con delicadeza si recibe corrección. Oren juntos por honestidad y valor.
Sofonías 3:9–13
Niños
Prepara dos juegos de tarjetas: palabras verdaderas, amables y útiles, y mentiras y jactancias. Pide a los niños que las separen. Lee 3:9 y 3:13 y explica que Dios limpia las palabras de la gente para que puedan orar juntos y decir la verdad. Muestra un dibujo de ovejas descansando seguras. Nunca te burles de un acento o de un idioma al hablar de un consentimiento.
Jóvenes
Pregunta cómo un grupo puede presionar a todos a hablar o actuar igual. Luego lee 3:9 y muestra que de un consentimiento significa tirar juntos en la adoración, no perder quién eres. Dedica tiempo a 3:13 y al vínculo entre el habla honesta y la confianza en Dios. Mantén los ejemplos inventados y no dejes que la conversación clasifique idiomas o culturas.
Adultos
Los adultos pueden explorar 3:11 y el orgullo religioso: cómo un lugar o una tradición privilegiada puede volverse motivo de arrogancia. Trata 3:12 con cuidado, sin idealizar la pobreza ni ignorarla. Presenta las conexiones con Babel y Pentecostés como posibilidades. Mantén en el centro la iniciativa de Dios: volveré, quitaré, dejaré.
Uno a uno
Lean juntos 3:9-13 y pregunta a la persona qué frase anhela más: el labio limpio, nunca más ensoberbecida, esperar en el nombre de Jehová o no habrá quien los espante. Si se siente pequeña o pobre de espíritu, deja que 3:12 le muestre que Dios guarda a esa clase de personas. Oren juntos, quizá pidiendo a Dios que limpie sus palabras.
Sofonías 3:14–20
Niños
Pregunta a los niños quién canta en 3:14, luego lee 3:17 y pregunta quién canta allí. Déjalos asombrarse de que Dios cante sobre su pueblo. Muestra el dibujo de un pastor que lleva una oveja coja para 3:19. Invítalos a cantar si quieren, y ofrece dibujar o decir una frase a quienes no. Mantén el centro en el deleite y la bienvenida de Dios.
Jóvenes
Los jóvenes sienten a menudo que tienen que aparentar felicidad. Lee 3:14-17 en orden y muestra que la alegría tiene razones. Dedica tiempo a 3:17: Dios se goza sobre su pueblo. Luego lee 3:19 y conversen sobre quién queda fuera en su mundo, en términos generales, y cómo una iglesia podría recibirlos. No pidas a nadie que señale quién está solo o avergonzado.
Adultos
Los adultos pueden cargar un dolor al que la promesa todavía no ha llegado. Reconoce que 3:18 incluye a los afligidos. Dedica tiempo a 3:17 y a la inversión de 1:2 a 3:20. Explica las distintas lecturas del tiempo sin resolverlas. Conversen sobre cómo una congregación puede hacer lugar a quienes tienen movilidad limitada o han sido desplazados.
Uno a uno
Lean juntos 3:14-20 y pregunta qué promesa necesita oír más la persona. Si está desanimada, quédate en 3:16-17: no temas, Dios está en medio, se goza sobre ti. Si se siente excluida, lee 3:19. No la presiones a sentir alegría ahora. Oren juntos, dando gracias a Dios porque canta sobre su pueblo.
Laboratorio de canciones y videos
Usa los medios después de leer el pasaje. Una canción o un video puede interpretar, resumir o dramatizar el texto, por lo que debe compararse con las Escrituras.
- Antes: lee el pasaje exacto y nombra su movimiento central.
- Durante: observa qué palabras, personas, hechos o emociones destaca el artista.
- Después: identifica qué aclara el medio, qué omite y qué debe comprobarse en el texto.
Hoja para llevar
Una página para que los participantes se la lleven. El botón de imprimir imprime solo esta sección.
Sofonías 3:1–8
El pasaje en breve
Ahora Sofonías se vuelve hacia la misma Jerusalén. La ciudad no quiso escuchar a Dios, no aceptó la corrección, no confió en él y no se acercó a él. Sus príncipes eran como leones, sus jueces como lobos de noche, sus profetas irresponsables y falsos, y sus sacerdotes contaminaron el templo y torcieron la ley de Dios. Pero el Señor seguía en la ciudad, justo y recto, sacando su justicia a la luz cada mañana. El pueblo vio caer a otras naciones, y aun así madrugaba para hacer el mal.
Un versículo para guardar
Jehová justo en medio de ella, no hará iniquidad: de mañana sacará á luz su juicio, nunca falta: mas el perverso no tiene vergüenza.
Sofonías 3:5 · Santa Biblia Reina Valera 1909
Preguntas para llevar
¿Qué cuatro cosas se negó a hacer la ciudad en 3:2?
¿Cómo fallaron en su trabajo los líderes de 3:3-4?
¿Qué hace el Señor cada mañana según 3:5?
Esta semana
Esta semana, cuando alguien te corrija con justicia, escucha y dale las gracias en vez de defenderte.
Sofonías 3:9–13
El pasaje en breve
Después del juicio, el Señor promete un nuevo comienzo. Dará a los pueblos un habla pura y limpia para que invoquen su nombre y lo sirvan juntos. Vendrán adoradores con ofrendas aun desde más allá de los ríos de Cus, lejos al sur. El Señor quitará de Jerusalén a los soberbios, para que nadie se jacte por causa de su monte santo. Dejará un pueblo humilde y sencillo que espera en su nombre, dice la verdad y no hace el mal, y descansará como un rebaño sin nadie que lo espante.
Un versículo para guardar
Y dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre, los cuales esperarán en el nombre de Jehová.
Sofonías 3:12 · Santa Biblia Reina Valera 1909
Preguntas para llevar
¿Qué dará el Señor a los pueblos en 3:9, y para qué?
¿A quiénes quitará el Señor en 3:11?
¿Cómo se describe en 3:12-13 al pueblo que queda?
Esta semana
Pide a Dios esta semana que limpie tus palabras, y proponte decir solo lo que es verdad.
Sofonías 3:14–20
El pasaje en breve
El libro de Sofonías termina con un canto. A Jerusalén se le dice que cante y se alegre de todo corazón, porque el Señor ha quitado su castigo y ha echado fuera a sus enemigos, y él mismo es Rey en medio de su pueblo. No tienen que temer ni dejar caer las manos. El Señor es poderoso para salvar, y se goza sobre su pueblo con cantos. Reunirá a los afligidos, salvará a la que cojea, traerá a casa a los dispersos y cambiará su vergüenza en honra entre todos los pueblos de la tierra.
Un versículo para guardar
Jehová en medio de ti, poderoso, él salvará; gozaráse sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cantar.
Sofonías 3:17 · Santa Biblia Reina Valera 1909
Preguntas para llevar
¿Qué razones para la alegría da 3:15?
¿Quién canta en 3:14, y quién canta en 3:17?
¿A quiénes reunirá y salvará el Señor en 3:19?
Esta semana
Lee 3:17 cada mañana esta semana y da gracias a Dios porque se goza sobre su pueblo.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



