Jericó cae y una familia es sacada

Josué 6

El panorama

Jericó está bien cerrada, pero Dios habla de la ciudad como ya entregada antes de que Israel comience su extraña procesión de siete días. Sacerdotes, trompetas, el arca, hombres armados, una retaguardia, silencio controlado y un grito a tiempo hacen la obediencia más visible que la ingeniería de asedio convencional. Antes de que caiga el muro, Josué define además qué significará la victoria. La ciudad está bajo anatema, la casa de Rahab queda protegida bajo el juramento anterior, y los metales preciosos pertenecen al tesoro de Jehová en vez de a soldados particulares. Cuando el muro se derrumba, el relato registra tanto la destrucción severa de Jericó como el rescate deliberado de Rahab y su familia. Los espías que una vez dependieron de ella la sacan ahora. La ciudad se quema, los metales reservados se depositan, y Josué pronuncia una maldición sobre quien reedifique Jericó. El capítulo cierra con la fama creciente de Josué, mientras la advertencia sobre los bienes del anatema apunta ya a problemas dentro del campamento de Israel.

Verdad central

Josué 6 presenta la caída de Jericó después de que Israel sigue la procesión de siete días que el SEÑOR prescribe con extraordinaria precisión, mientras la destrucción de la ciudad consagrada al exterminio, el rescate de Rahab y la maldición de Josué sobre su reconstrucción señalan tanto el juicio como la misericordia recordada.

Josué 6: Jericó cae y una familia es sacada
Escena del capítuloJosué 6

Las notas de estudio tienen su propia página

El análisis de cada movimiento, las palabras para rastrear, las notas versículo por versículo y los puntos donde los lectores difieren están escritos para quien estudia solo. Están en la página Reflexión Personal Profunda de este capítulo. Esta página es la lección.

Guía docente específica del capítulo

Estos puntos nacen del capítulo mismo. Ayudan a unir el mapa narrativo del Nivel 1, el análisis del Nivel 2 y el texto bíblico en una sola lección.

1

Comienza con la primera imagen del capítulo

Josué 6:1: “EMPERO Jericó estaba cerrada, bien cerrada, á causa de los hijos de Israel: nadie entraba, ni salía.”

2

Detente en el punto de cambio

Josué 6:14: “Así dieron otra vuelta á la ciudad el segundo día, y volviéronse al real: de esta manera hicieron por seis días.”

3

Mantén visible este recorrido de palabras

Jehov, ciudad, bocinas, arca, Josu, pueblo

Qué explicar, y en qué orden

Enseña el pasaje en este orden. Cada paso nombra los versículos en que se apoya, para que cada punto se muestre en el texto antes de aplicarlo.

  1. Josué 6:1-5

    Puertas cerradas y órdenes extrañas

    Empieza con la ciudad: «estaba cerrada, bien cerrada», y «nadie entraba, ni salía». Luego lee la promesa del Señor en el versículo 2 en pasado, «yo he entregado», antes de cualquier instrucción. Explica las instrucciones de los versículos 3 a 5: una vez al día durante seis días, siete veces el séptimo, cuernos de carnero, un toque largo, un grito. Enséñalo primero porque el orden importa: el resultado se anuncia antes que el método, así que la obediencia de Israel no es una manera de ganar la victoria sino de recibirla. El método también impide que alguien se lleve el mérito.

  2. Josué 6:6-14

    Seis días caminando en silencio

    Dibuja la procesión en la pizarra: los armados, siete sacerdotes con bocinas, el arca, y detrás «la gente reunida», la retaguardia. Lee el versículo 10 y deja que el silencio se note: el único sonido durante seis días son las bocinas delante del arca. Pregunta cómo sería rodear una ciudad fortificada bajo la mirada de sus defensores, sin decir nada, y volver cada tarde al campamento sin ningún cambio visible. Este paso enseña paciencia y obediencia sin resultados visibles, así que dale tiempo antes del clímax.

  3. Josué 6:15-21

    El grito, el muro y el anatema

    Lee el séptimo día y la caída del muro. Luego ve despacio en 6:17, «la ciudad será anatema á Jehová». Explica el hebreo jérem: algo consagrado por completo al Señor, destruido o entregado al santuario, nunca guardado como ganancia privada. Lee 6:21 tal como está escrito, sin suavizarlo ni dramatizarlo. Di con claridad que es un acto de juicio que el Señor mandó en un momento concreto de la historia de Israel, unido en Génesis 15:16 y Deuteronomio 9:4-5 a la maldad de la tierra. Nunca es un patrón para que nadie lo siga hoy.

  4. Josué 6:22-25

    Una familia sacada fuera

    Ahora vuelve a Rahab y no dejes que sea un apéndice; el capítulo la nombra cuatro veces. Los espías que hicieron el juramento sacan a su padre, su madre, sus hermanos y toda su parentela, y los ponen «fuera del campo de Israel». Luego 6:25 dice que «habitó ella entre los Israelitas hasta hoy». Explica que el anatema sobre Jericó no fue una sentencia étnica; una mujer cananea y su familia que se volvieron al Señor fueron salvadas. Enséñalo aquí para que la clase sostenga juicio y misericordia en el mismo capítulo, como lo hace el texto.

  5. Josué 6:26-27

    Una maldición sobre la reconstrucción y un nombre divulgado

    Termina con el juramento de Josué. Explica «juramentó» como poner al pueblo bajo un juramento solemne. Lee 1 Reyes 16:34 para que la clase vea la maldición recordada siglos después. Luego lee el último versículo: «Fué pues Jehová con Josué, y su nombre se divulgó por toda la tierra». Eso cumple 1:5 y 3:7. Enséñalo al final porque cierra el primer gran acto en la tierra y prepara el capítulo 7, que empieza con una sola palabra, «Empero», y con el descubrimiento de que alguien no guardó el anatema.

Dónde se atascan los participantes

Las lecturas equivocadas que este pasaje suele provocar, y cómo responder a cada una desde el texto.

«Jericó demuestra que Dios aprueba matar a pueblos enteros, así que la violencia en su nombre puede ser buena hoy.»

Lee lo que dice el texto y con qué límites lo dice. El anatema sobre Jericó lo manda el Señor para esta ciudad en este momento (6:2, 17), y en otros lugares se une al juicio de una larga maldad (Génesis 15:16, Deuteronomio 9:4-5). Israel no puede sacar provecho de él (6:18-19). La familia de Rahab, que se volvió al Señor, es salvada (6:25). Nada en Josué da hoy a nadie licencia para la violencia, y el Nuevo Testamento dice que «no tenemos lucha contra sangre y carne» (Efesios 6:12). Los cristianos han luchado con este capítulo durante siglos, y el maestro puede decirlo con honradez.

«Los muros cayeron porque el pueblo marchó y gritó de la manera correcta.»

El Señor dice «yo he entregado en tu mano á Jericó» antes de que empiece la marcha (6:2), y Josué dice «Jehová os ha entregado la ciudad» antes de que caiga el muro (6:16). Hebreos 11:30 dice: «Por fe cayeron los muros de Jericó». La procesión es obediencia a una instrucción, no una técnica. El maestro debe alejarse de cualquier lección que convierta la marcha en una fórmula para hacer caer obstáculos.

«A Rahab solo la salvaron porque fue útil a los espías.»

El juramento de los espías en 2:12-14 se hizo porque Rahab confesó al Señor como «Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra» (2:11) y pidió misericordia. En 6:25 no solo sobrevive sino que «habitó ella entre los Israelitas hasta hoy», y Mateo 1:5 la pone en el linaje de David. La utilidad habría ganado una recompensa y una despedida; lo que recibe es un hogar entre el pueblo del Señor.

«La maldición del versículo 26 significa que Dios odia para siempre la ciudad de Jericó.»

La maldición cae sobre el hombre «que se levantare y reedificare esta ciudad de Jericó», es decir, quien la vuelva a fortificar como ciudad (6:26). Se cumple en Hiel en 1 Reyes 16:34. La Escritura posterior muestra gente viviendo allí: Eliseo sana sus aguas en 2 Reyes 2:19-22, y Jesús sana al ciego Bartimeo junto a Jericó y come con Zaqueo allí (Marcos 10:46, Lucas 19:1-10). La maldición trata de una fortaleza reconstruida, no de un lugar fuera del alcance de la misericordia.

Objetivos de aprendizaje

  1. Describir con precisión el patrón de marcha de siete días, distinguiendo los primeros seis del séptimo.
  2. Identificar las funciones de los hombres armados, los siete sacerdotes, las siete trompetas de cuernos de carnero, el arca y la retaguardia en la procesión.
  3. Explicar lo que significa estar «bajo anatema» y «consagrado» en el trato que el capítulo da a las personas y los bienes de Jericó.
  4. Seguir el rescate de Rahab desde el juramento previo de Josué 2 hasta su cumplimiento en Josué 6:22–25.
  5. Explicar por qué la plata, el oro, el bronce y el hierro reciben un trato distinto al de otros bienes en los versículos 18–19 y 24.
  6. Identificar la maldición de Josué sobre quien reconstruya Jericó y distinguirla de la ocupación posterior de la ciudad.

Preparación del docente

  1. Leer Josué 2 antes de la clase y marcar cada promesa hecha a Rahab.
  2. Organizar el orden de la procesión a partir de los versículos 6–9 y 13: hombres armados, sacerdotes con trompetas, arca y retaguardia.
  3. Contar los sietes: siete sacerdotes, siete trompetas, siete días y siete vueltas el séptimo día.
  4. Prepararse para explicar que «el anatema» en el uso de la Reina Valera se refiere a bienes sometidos a la prohibición sagrada, destinados a la destrucción o consagrados al SEÑOR.
  5. Leer 1 Reyes 16:34 para relacionar la maldición de Josué en el versículo 26 con su cumplimiento posterior bajo Hiel, sin afirmar que nadie ocupó la zona de Jericó entretanto.

Comprobación de evidencia e interpretación

Explícito

Josué 6:2 afirma explícitamente que el SEÑOR ha entregado a Jericó, su rey y sus hombres valientes en manos de Josué, y los versículos 3–5 prescriben explícitamente el inusual patrón de marcha y trompetas.

Respaldado por las Escrituras

El rescate de Rahab en los versículos 22–25 está respaldado directamente por las condiciones del juramento de Josué 2:12–21, y la maldición de reconstrucción de Josué en el versículo 26 tiene eco posterior en 1 Reyes 16:34.

Inferencia sólida

Como la ciudad cae solo después de la secuencia y el grito prescritos, el relato aparta la atención de la ingeniería habitual de asedio y la dirige a la obediencia al mandato del SEÑOR.

Lectura posible o tradicional

La repetición del número siete suele recibir amplias explicaciones simbólicas.

Límite

Josué 6 no explica la mecánica física de la caída del muro ni proporciona una descripción arqueológica de cada sección de Jericó.

Diálogo con orientación de respuesta

1. ¿En qué se diferencia el séptimo día de los primeros seis?

Qué contiene una buena respuesta

Los seis primeros días Israel rodea la ciudad «una vez» y vuelve al campamento (6:3, 14). El séptimo día se levantan «cuando subía el alba» y dan vuelta «siete veces» (6:15), y solo en la séptima vuelta llega el toque largo y el grito. Una buena respuesta ve el patrón de los sietes: siete sacerdotes, siete bocinas, siete días, siete vueltas. También nota que el cambio del séptimo día es el tiempo del Señor, no una señal de que la paciencia de Israel dio resultado.

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Durante los días uno a seis, Israel da una vuelta cada día.

2. ¿Quién hace ruido durante la mayor parte de la procesión y a quién se ordena específicamente guardar silencio?

Qué contiene una buena respuesta

Los sacerdotes tocan las bocinas todo el tiempo (6:8-9, 13). Al pueblo se le dice: «Vosotros no daréis grita, ni se oirá vuestra voz, ni saldrá palabra de vuestra boca, hasta el día que yo os diga: Gritad» (6:10). Una buena respuesta ve el contraste: el sonido alrededor de Jericó es el de la adoración, cuernos de carnero delante del arca, mientras el pueblo camina en silencio. El grito, cuando llega en 6:16, es por la palabra de Josué. Una respuesta débil dice que todos marcharon haciendo ruido siete días.

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Los sacerdotes tocan las trompetas continuamente, mientras Josué ordena al pueblo no gritar ni dejar oír su voz hasta el momento señalado en el versículo 10.

3. ¿Qué se advierte a Israel que no tome de Jericó y qué objetos se reservan para el tesoro del SEÑOR?

Qué contiene una buena respuesta

Deben guardarse «del anatema» (6:18), y «toda la plata, y el oro, y vasos de metal y de hierro, sea consagrado á Jehová» y vaya «al tesoro de Jehová» (6:19). Explica «anatema» aquí como lo consagrado, puesto bajo entredicho y entregado por completo al Señor. Una buena respuesta ve que el anatema no es botín; Israel no puede sacar provecho de Jericó. También nota la advertencia de que tomarlo haría «anatema el campo de Israel», lo que el capítulo 7 mostrará.

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Usar los versículos 18–19: evitar lo que está bajo anatema o consagrado; la plata, el oro y los utensilios de bronce y hierro están consagrados al SEÑOR y van al tesoro.

4. ¿Cómo identifican los dos espías a la familia que tienen la responsabilidad de rescatar?

Qué contiene una buena respuesta

Josué envía a «los dos hombres que habían reconocido la tierra» de vuelta a «casa de la mujer ramera» para sacar «á la mujer, y á todo lo que fuere suyo, como lo jurasteis» (6:22). Los hombres que hicieron el juramento lo cumplen. Una buena respuesta une esto con 2:12-21: el cordón de grana y la casa sobre el muro identifican a la familia, y los espías lo saben. Una respuesta débil olvida que el rescate depende de los mismos hombres que hicieron la promesa en el capítulo 2.

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El versículo 22 envía de regreso a la casa de Rahab a los jóvenes que habían explorado la tierra.

5. ¿Qué dice Josué 6:25 acerca de Rahab después de la caída de Jericó?

Qué contiene una buena respuesta

«Josué salvó la vida á Rahab la ramera, y á la casa de su padre, y á todo lo que ella tenía: y habitó ella entre los Israelitas hasta hoy» (6:25). La razón sigue: «por cuanto escondió los mensajeros». Una buena respuesta nota que primero la ponen «fuera del campo de Israel» (6:23) y después vive dentro de Israel, así que pasa de fuera a dentro. También nota que en el mismo capítulo la ciudad es destruida y una familia cananea es salvada, de modo que juicio y misericordia están lado a lado. Una respuesta débil la olvida y recuerda solo los muros.

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El versículo dice que Josué salvó a Rahab, la familia de su padre y todo lo que tenía, y que habitó en Israel «hasta el día de hoy». Mantener visible esa inclusión junto al juicio de la ciudad.

6. ¿Qué maldice exactamente Josué en el versículo 26?

Qué contiene una buena respuesta

Al hombre «que se levantare y reedificare esta ciudad de Jericó» (6:26). El precio son sus hijos: «En su primogénito eche sus cimientos, y en su menor asiente sus puertas». Es una maldición sobre volver a fortificar Jericó como ciudad, que 1 Reyes 16:34 registra cumplida cuando Hiel de Bet-el la reedificó. Una buena respuesta explica el juramento y su cumplimiento. Una respuesta débil supone que nadie pudo vivir en la zona después, lo cual la Biblia no dice.

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La maldición se refiere al hombre que se levante para reconstruir Jericó, vinculando a su primogénito y a su hijo menor con poner el fundamento y levantar las puertas.

Aplicación responsable

Corazón y hábitos

Comparar la sencillez del resultado prometido en el versículo 2 con la singular paciencia de las instrucciones de siete días.

Relaciones y comunidad

Seguir la obligación de la comunidad de guardar un juramento hecho a Rahab por dos espías.

No apropiarse de Jericó

Enumerar lo que pertenece a Israel, lo que pertenece al tesoro y lo que está bajo anatema.

Planes de sesión

Dos duraciones de la misma lección. La breve conserva la lectura, el diálogo central y una respuesta; la larga da su propio tiempo a las confusiones y a la aplicación.

45 minutos

5 min

Entregada antes de la marcha

Lee 6:1-5. Subraya «yo he entregado» del versículo 2 y pregunta qué cambia que venga primero.

8 min

Seis días de silencio

Lee 6:6-14. Haz las preguntas uno y dos, y dibuja la procesión en la pizarra.

12 min

El muro y el anatema

Lee 6:15-21. Haz la pregunta tres. Explica el jérem con calma y trabaja la primera confusión, sobre la violencia hoy.

10 min

Rahab sacada fuera

Lee 6:22-25. Haz las preguntas cuatro y cinco, y la tercera confusión.

6 min

La maldición y la fama

Lee 6:26-27 y 1 Reyes 16:34. Haz brevemente la pregunta seis.

4 min

Cierre

Reparte la hoja, lean juntos 6:25 y oren para que la misericordia alcance a los que están lejos.

90 minutos

7 min

Muros que caen

Pregunta a la clase qué recuerdan de Jericó desde la infancia. Anota los recuerdos y pregunta cuáles dice realmente el texto.

10 min

Entregada antes de la marcha

Lee 6:1-5 y trabaja la segunda confusión, sobre la técnica. Lee Hebreos 11:30.

13 min

Seis días de silencio

Lee 6:6-14. Haz las preguntas uno y dos. Recorran la sala en silencio si hay espacio.

20 min

El muro y el anatema

Lee 6:15-21. Haz la pregunta tres. Explica el jérem con Deuteronomio 7:1-6, 20:16-18 y Génesis 15:16. Trabaja la primera confusión con cuidado, dejando espacio para preguntas sinceras.

15 min

Una familia sacada fuera

Lee 6:22-25 y Mateo 1:5. Haz las preguntas cuatro y cinco, y la tercera confusión.

10 min

La maldición y la fama

Lee 6:26-27, 1 Reyes 16:34 y Lucas 19:1-10. Haz la pregunta seis y la cuarta confusión.

10 min

Aplicación

Elige la aplicación de no guardarse nada de Jericó y enumeren lo que pertenece a Israel, lo que va al tesoro y lo que está bajo anatema.

5 min

Cierre

Lean juntos el versículo clave y oren por quienes en la sala cargan preguntas sobre este capítulo.

Adaptar la lección

Niños

Caminen alrededor de la sala una vez por cada uno de los seis días en una sola sesión, en silencio, con un niño tocando una trompeta de juguete, y luego siete veces y un gran grito. Haz el muro con cajas de cartón y deja que caiga. Mantén la atención en que Dios cumplió su promesa y en que la familia de Rahab fue rescatada por el cordón rojo. No describas la matanza; di que Dios juzgó la ciudad y salvó a Rahab, y responde con sencillez y ternura a las preguntas de los niños.

Jóvenes

Espera preguntas difíciles sobre 6:21 y recíbelas bien. Lee el versículo, luego Deuteronomio 9:4-5 y Génesis 15:16, y sé honrado en que los cristianos han luchado con esto. Muestra que el anatema no tenía que ver con la etnia, porque la familia de Rahab fue salvada, ni con el botín. Deja claro que nada en este pasaje da a nadie derecho a dañar a personas en nombre de Dios hoy. Luego deja que el silencio de 6:10 hable a su costumbre de reaccionar al instante.

Adultos

Dale al anatema el tiempo que merece. Presenta lo que dice el texto, las razones teológicas que da Deuteronomio y las preguntas que el texto plantea, sin forzar una sola explicación; algunos adultos habrán leído a críticos que usan este capítulo contra la fe. Sostén juntos 6:21 y 6:25. Comenten la paciencia de seis días en silencio en una cultura que espera resultados instantáneos, y el juramento cumplido con Rahab cuando habría sido fácil olvidarlo.

Uno a uno

Pregunta a la persona qué le resulta más difícil del capítulo, y deja que responda antes de enseñar. Si es la destrucción, lean juntos 6:17-25 y muestra cómo el texto sostiene juicio y misericordia uno junto al otro, y cómo Rahab es salvada. Si es la larga espera de los seis días, hablen de caminar en obediencia sin resultados visibles. No te apresures a ordenar cada pregunta; promete seguir leyendo juntos.

Laboratorio de canciones y videos

Usa los medios después de leer el pasaje. Una canción o un video puede interpretar, resumir o dramatizar el texto, por lo que debe compararse con las Escrituras.

  1. Antes: lee el pasaje exacto y nombra su movimiento central.
  2. Durante: observa qué palabras, personas, hechos o emociones destaca el artista.
  3. Después: identifica qué aclara el medio, qué omite y qué debe comprobarse en el texto.

Hoja para llevar

Una página para que los participantes se la lleven. El botón de imprimir imprime solo esta sección.

Josué 6:1–27

El pasaje en breve

El Señor dice a Josué que ha entregado Jericó en manos de Israel. Durante seis días el ejército rodea la ciudad una vez, con siete sacerdotes tocando cuernos de carnero delante del arca, mientras el pueblo guarda silencio. El séptimo día dan siete vueltas, los sacerdotes tocan largamente, el pueblo grita y el muro cae. La ciudad es consagrada al Señor en juicio, pero Rahab y su familia son sacadas con vida, como prometieron los espías, y ella llega a vivir en medio de Israel.

Un versículo para guardar

Mas Josué salvó la vida á Rahab la ramera, y á la casa de su padre, y á todo lo que ella tenía: y habitó ella entre los Israelitas hasta hoy; por cuanto escondió los mensajeros que Josué envió á reconocer á Jericó.

Josué 6:25 · Santa Biblia Reina Valera 1909

Preguntas para llevar

  1. ¿Qué dijo el Señor a Josué antes de decirle cómo tomar la ciudad (6:2)?

  2. ¿Por qué se mandó al pueblo guardar silencio durante seis días (6:10)?

  3. ¿Cómo cumplió Israel la promesa hecha a Rahab (6:22-25)?

Esta semana

Cumple esta semana una promesa que sería fácil dejar pasar, como Israel cumplió su juramento a Rahab.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20