Los cautivos hallan misericordia en Samaria mientras Acaz cierra el templo

2 Crónicas 28

El panorama

Acaz invierte la dirección del reinado casi de inmediato. Adopta la adoración asociada con los reyes de Israel, multiplica los lugares altos y quema a sus hijos en el fuego. Sigue la derrota en varios frentes, que alcanza a soldados, oficiales reales, territorio y enormes números de cautivos. Sin embargo, la misericordia más llamativa del capítulo aparece en Samaria, donde los vencedores son confrontados por Obed. El profeta distingue el juicio sobre Judá del supuesto derecho de Israel a hacer lo que le plazca. Los líderes del norte aceptan la reprensión, visten y alimentan a los cautivos con el mismo botín tomado de ellos, cargan a los débiles y los devuelven a sus hermanos. Acaz responde a su propia angustia en la dirección opuesta. Paga a Asiria por una ayuda que no lo fortalece, y luego interpreta el éxito sirio como razón para adorar a los dioses sirios. Al fin corta en pedazos los vasos del templo, cierra las puertas de la casa de Jehová, y llena Jerusalén y Judá de altares rivales. Los captores del norte oyen la corrección y cambian de rumbo. El rey de Judá oye la angustia y se adentra más en la misma rebelión.

En este capítulo

2 Crónicas 28: Los cautivos hallan misericordia en Samaria mientras Acaz cierra el templo
Escena del capítulo2 Crónicas 28

Las Escrituras junto al resumen

2 Crónicas · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 27

2 Crónicas 28:1-8

El desvío de un rey se convierte en el cautiverio de su pueblo

El rechazo de Jehová por parte de Acaz se extiende por la geografía y la familia antes de extenderse por la pérdida militar. Adora a los Baales, quema incienso en el valle de Hinnom, usa lugares altos, collados y árboles frondosos, y quema a sus hijos en el fuego. El Libro de 2 Crónicas pone esas prácticas junto a las naciones de las que Israel debía distinguirse. Luego la derrota llega de Siria e Israel. El daño alcanza mucho más allá del cuerpo del rey: hombres nombrados, cercanos al trono, son muertos; ciento veinte mil soldados de Judá caen en un día; y doscientas mil mujeres, hijos e hijas son llevados hacia Samaria. El capítulo llama a esos cautivos "hermanos" de los del norte, palabra que se vuelve moralmente importante antes de la sección siguiente. Aun en el versículo 5, mientras describe el juicio, se llama todavía a Jehová el Dios de Acaz. Su apostasía no ha vuelto irrelevante el pacto para la explicación. Su alejamiento se convierte en catástrofe pública, y la población soporta consecuencias que exponen el alcance de la infidelidad real.

Estudio profundo

El comienzo se extiende desde la lealtad del rey hasta los lugares que utiliza para adorar: el valle de Hinom, lugares altos, colinas y árboles frondosos. Sus hijos están entre los consumidos por las prácticas que adopta. La comparación con las naciones expulsadas delante de Israel contrapone su conducta a la distinción que Israel debía mantener. Se menciona su descendencia real de David, pero eso no hace que sus acciones se parezcan a las de David.

El versículo 5 todavía llama al SEÑOR «su Dios» mientras describe la derrota de Acaz. Su desvío no ha vuelto irrelevante la relación del pacto para la explicación del relato. Las pérdidas se amplían entonces desde miembros identificados del círculo real hasta una enorme multitud de mujeres, hijos e hijas. A quienes se lleva el ejército del norte se les llama hermanos de sus captores. Esa palabra no es decorativa. Identifica la relación que violan los vencedores y prepara la objeción de Oded a tratar a las personas de Judá como una provisión de esclavos.

Recorrido versículo por versículo

  1. 2 Crónicas 28:1

    No se nombra madre para Achâz, ni aquí ni en 2 Reyes 16:2. Las cifras son difíciles: veinte años al subir y dieciséis de reinado, pero Ezequías tiene veinticinco cuando le sucede (29:1), lo que haría padre a Achâz a los once años. Las corregencias o un error de copia en una de las cifras son las explicaciones habituales.

  2. 2 Crónicas 28:2

    Las «imágenes de fundición» son masekhot, figuras fundidas en metal, la palabra del becerro de fundición de Aarón en Éxodo 32:4. La frase «los caminos de los reyes de Israel» es la usada de Joram en 21:6, el primer rey de Judá que importó el culto del norte.

  3. 2 Crónicas 28:3

    El valle de los hijos de Hinnom, Ge-Hinnom, dio nombre a la Gehena, la palabra posterior para el infierno, por lo que aquí se hizo. 2 Reyes 16:3 dice que hizo pasar por el fuego a su hijo; Crónicas dice «sus hijos», en plural. La ley lo prohibía tajantemente (Levítico 18:21; Deuteronomio 18:10).

  4. 2 Crónicas 28:4

    La fórmula «debajo de todo árbol espeso» es la de Deuteronomio 12:2, los lugares donde las naciones servían a sus dioses y que Israel debía destruir. Achâz no añade un santuario; convierte todo el paisaje en lugar de culto.

  5. 2 Crónicas 28:5

    Reyes e Isaías 7 dicen que Rezín de Siria y Peca de Israel subieron juntos contra Jerusalem y no pudieron tomarla. El Libro de 2 Crónicas presenta dos derrotas separadas, una por cada rey, y no dice nada de un asedio. De los cautivos llevados a Damasco no se vuelve a saber.

  6. 2 Crónicas 28:6

    Isaías evita el nombre de Peca y lo llama «hijo de Remalías» (Isaías 7:4–9), modo despectivo de nombrar a un usurpador. Ciento veinte mil muertos «en un día» es la mayor pérdida que Judá sufre en todo el libro.

  7. 2 Crónicas 28:7

    Zichri mata a tres hombres del círculo íntimo de la corte. Maasías «hijo del rey» puede ser un príncipe o un funcionario con ese título, ya que Achâz era joven. Azricam dirigía el palacio. Elcana era «segundo después del rey», mishneh, segundo en rango, el título que después tendrá Mardoqueo (Ester 10:3).

  8. 2 Crónicas 28:8

    Los cautivos son mujeres y niños; los hombres de guerra habían muerto en el versículo 6. Doscientos mil habrían vaciado comarcas enteras de Judá. Son llevados al norte, a Samaria, y el botín con ellos.

2 Crónicas 28:1-8

Santa Biblia Reina Valera 1909

1DE VEINTE años era Achâz cuando comenzó á reinar, y dieciséis años reinó en Jerusalem: mas no hizo lo recto en ojos de Jehová, como David su padre.

2Antes anduvo en los caminos de los reyes de Israel, y además hizo imágenes de fundición á los Baales.

3Quemó también perfume en el valle de los hijos de Hinnom, y quemó sus hijos por fuego, conforme á las abominaciones de las gentes que Jehová había echado delante de los hijos de Israel.

4Asimismo sacrificó y quemó perfumes en los altos, y en los collados, y debajo de todo árbol espeso.

5Por lo cual Jehová su Dios lo entregó en manos del rey de los Siros, los cuales le derrotaron, y cogieron de él una grande presa, que llevaron á Damasco. Fué también entregado en manos del rey de Israel, el cual lo batió con gran mortandad.

6Porque Peca, hijo de Remalías mató en Judá en un día ciento y veinte mil, todos hombres valientes; por cuanto habían dejado á Jehová el Dios de sus padres.

7Asimismo Zichri, hombre poderoso de Ephraim, mató á Maasías hijo del rey, y á Azricam su mayordomo, y á Elcana, segundo después del rey.

8Tomaron también cautivos los hijos de Israel de sus hermanos doscientos mil, mujeres, muchachos, y muchachas, á más de haber saqueado de ellos un gran despojo, el cual trajeron á Samaria.

2 Crónicas 28:9-11

Una victoria no da permiso para esclavizar

Obed sale al encuentro del ejército victorioso del norte con una distinción que el éxito militar podría borrar fácilmente. Sí, Jehová entregó a Judá en manos de Israel. No, eso no significa que la ira, la matanza y la esclavitud planeada de Israel sean por ello justas. El profeta dice que su violencia llega "hasta el cielo" y vuelve la atención de los vencedores de la culpa de los vencidos a los pecados ya presentes entre ellos mismos. Ese es el aguijón de la advertencia. Un pueblo usado como instrumento de juicio sigue siendo responsable de lo que hace con el poder que la victoria ha puesto en sus manos. Los cautivos son llamados hermanos, de modo que la conquista no ha disuelto la relación que vuelve especialmente ofensiva la esclavitud. La respuesta exigida por Obed es concreta: devolvedlos. No pide un discurso que reconozca que quizá la campaña se volvió excesiva. Las personas encadenadas deben ser liberadas. La escena rechaza la lógica fácil de que el éxito prueba el permiso moral. Una victoria puede ser real y los vencedores pueden seguir bajo una ira divina feroz.

Estudio profundo

El profeta del SEÑOR se encuentra en Samaria. Después de repetidos relatos de corrupción del norte, su presencia y su mensaje impiden tratar al norte como un lugar sin testimonio profético. Oded reconoce que el SEÑOR entregó a Judá en manos de Israel. Luego describe la matanza del ejército como una ira que llega al cielo. Las dos afirmaciones permanecen juntas: ser un instrumento en la derrota de Judá no coloca cada acción de la fuerza victoriosa fuera del juicio.

Su advertencia también cambia la dirección de la atención. El ejército mira a los cautivos que pretende conservar; Oded nombra los pecados de los propios captores. La esclavización propuesta añadiría culpa a la ya existente, y ahora la ira divina concierne a Israel. Llamar hermanos a los prisioneros recuerda un vínculo que el éxito militar no ha disuelto. La respuesta requerida es concreta, devolver a los cautivos, en lugar de un reconocimiento ceremonial de que la campaña quizá haya ido demasiado lejos.

Recorrido versículo por versículo

  1. 2 Crónicas 28:9

    Obed comparte nombre con el padre de Azarías, el profeta que salió al encuentro del ejército de Asa en 15:1–2. Los profetas de Crónicas salen a menudo al encuentro de un ejército que vuelve a casa: Azarías, Jehú hijo de Hanani (19:2), y ahora Obed, el único que sale al encuentro del ejército del norte.

  2. 2 Crónicas 28:10

    El verbo «sujetar» es kavash, someter, la palabra que usa Jeremías para los amos que recuperaron a sus esclavos liberados y los sujetaron de nuevo (Jeremías 34:11). Levítico 25:46 prohibía a los israelitas enseñorearse con dureza de sus hermanos. La pregunta de Obed vuelve la acusación contra los vencedores.

  3. 2 Crónicas 28:11

    La orden «volved á enviar» es literalmente “haced volver”, el verbo shuv. La exigencia de Obed es breve y práctica: deshacer la captura. Detrás de «Jehová está airado contra vosotros» está haron af, el ardor de la ira, la expresión más fuerte que tiene el hebreo para el enojo de Dios.

2 Crónicas 28:9-11

Santa Biblia Reina Valera 1909

9Había entonces allí un profeta de Jehová, que se llamaba Obed, el cual salió delante del ejército cuando entraba en Samaria, y díjoles: He aquí Jehová el Dios de vuestros padres, por el enojo contra Judá, los ha entregado en vuestras manos; y vosotros los habéis muerto con ira, que hasta el cielo ha llegado.

10Y ahora habéis determinado sujetar á vosotros á Judá y á Jerusalem por siervos y siervas: mas ¿no habéis vosotros pecado contra Jehová vuestro Dios?

11Oidme pues ahora, y volved á enviar los cautivos que habéis tomado de vuestros hermanos: porque Jehová está airado contra vosotros.

2 Crónicas 28:12-15

El botín se convierte en ropa para los prisioneros

Cuatro jefes nombrados de Efraín se oponen a su propio ejército que regresa y aceptan el encargo de Obed. Su lenguaje es notable porque no se esconde tras la culpa de Judá. Israel ya tiene culpa bastante, dicen, y meter a los cautivos la aumentaría. Los hombres armados ceden, dejando prisioneros y botín delante de los príncipes y de la congregación. Entonces la liberación se vuelve algo más sustancial que quitar cadenas. Los cautivos son vestidos con el botín, calzados, alimentados, se les da de beber, son ungidos, y, cuando están demasiado débiles para caminar, son llevados en asnos hasta Jericó. Los bienes tomados en la conquista se vuelven material para deshacer la privación que la conquista produjo. El Libro de 2 Crónicas se detiene en esos actos prácticos porque la misericordia tiene aquí peso, tela, comida, aceite y transporte. En un capítulo dominado por la negativa de Acaz a volverse, unos israelitas del norte oyen una reprensión profética y de hecho cambian de dirección. No sienten meramente algo distinto por los cautivos. Los devuelven a sus hermanos en condiciones de viajar y vivir.

Cautivos vestidos y llevados a Jericó
Escena del capítulo2 Crónicas 28
El reino dividido
El reino dividido

Estudio profundo

Los líderes identificados por nombre se oponen a su propia fuerza que regresa. Su lenguaje acepta la acusación en lugar de trasladar toda la culpa a Judá: Israel ya tiene suficiente culpa. Los hombres armados dejan entonces tanto a los cautivos como el botín delante de los príncipes y la congregación. El encuentro no llega a otra batalla porque la fuerza cede ante la advertencia y la resistencia pública de sus líderes.

El trato posterior se detalla cuidadosamente. La ropa y el calzado salen del botín; los alimentos, la bebida y la unción atienden la condición de los cautivos; quienes están demasiado débiles para viajar son llevados en asnos. Liberar no significa abandonar junto al camino. Los llevan a Jericó y los devuelven a sus hermanos antes de que los acompañantes regresen a Samaria. Los bienes tomados en la conquista ayudan ahora a remediar las privaciones de los cautivos. Dentro de un capítulo dominado por la negativa de Acaz a volverse a Dios, estos hombres del norte escuchan una reprensión y cambian lo que hacen. El contraste se realiza mediante ropa, provisiones y transporte, sin quedarse en una afirmación general sobre la misericordia.

Recorrido versículo por versículo

  1. 2 Crónicas 28:12

    Se nombran cuatro jefes de Ephraim, con sus padres. Uno de ellos es Ezechîas, el mismo nombre que el rey que reabrirá el templo en el capítulo siguiente. Se levantan contra su propio ejército a las puertas de la ciudad.

  2. 2 Crónicas 28:13

    La palabra ashmah, culpa o delito, se dice tres veces en este único discurso. Los jefes cuentan la culpa de su propia nación como ya grande y se niegan a aumentarla. Sus palabras coinciden con las de Obed casi cláusula por cláusula.

  3. 2 Crónicas 28:14

    El «ejército» son aquí haluts, los soldados desembarazados para la acción. La tropa entrega prisioneros y botín a los jefes civiles y a la asamblea, un raro momento en la Escritura en que unos soldados renuncian a su despojo por la palabra de un profeta.

  4. 2 Crónicas 28:15

    Los «varones nombrados» son los designados para la tarea. Jericó es llamada «ciudad de las palmas», como en Deuteronomio 34:3. Muchos lectores han oído en esta escena la fuente del samaritano de Jesús en Lucas 10:30–35: aceite, un asno, el camino de Jericó y la ayuda que viene del norte.

2 Crónicas 28:12-15

Santa Biblia Reina Valera 1909

12Levantáronse entonces algunos varones de los principales de los hijos de Ephraim, Azarías hijo de Johanán, y Berechîas hijo de Mesillemoth, y Ezechîas hijo de Sallum, y Amasa hijo de Hadlai, contra los que venían de la guerra.

13Y dijéronles: No metáis acá la cautividad; porque el pecado contra Jehová será sobre nosotros. Vosotros tratáis de añadir sobre nuestros pecados y sobre nuestras culpas, siendo asaz grande nuestro delito, y la ira del furor sobre Israel.

14Entonces el ejército dejó los cautivos y la presa delante de los príncipes y de toda la multitud.

15Y levantáronse los varones nombrados, y tomaron los cautivos, y vistieron del despojo á los que de ellos estaban desnudos; vistiéronlos y calzáronlos, y diéronles de comer y de beber, y ungiéronlos, y condujeron en asnos á todos los flacos, y lleváronlos hasta Jericó, ciudad de las palmas, cerca de sus hermanos; y ellos se volvieron á Samaria.

2 Crónicas 28:16-21

El ayudante solicitado aumenta la angustia

Acaz enfrenta una presión genuina de edomitas y filisteos, de modo que su apelación a Asiria no se hace en una crisis imaginaria. Se pierden ciudades, se toman cautivos, y los enemigos se establecen en territorio de Judá. Sin embargo, El Libro de 2 Crónicas explica la exposición de Judá por la transgresión de Acaz, con la vívida frase de que había "desnudado á Judá". La imagen cae justo después de que los líderes del norte han vestido a los prisioneros de Judá. Acaz intenta invertir su debilidad comprando fuerza exterior. El tesoro sale de la casa de Jehová, de la casa real y de los príncipes, y se envía al rey de Asiria. El texto repite entonces el resultado en términos casi tercos: el asirio lo redujo a estrechez, "y no lo fortificó", y pese al pago "él no le ayudó". Llegar no es rescatar, y el tributo no es prueba de que la transacción tuvo éxito. Acaz ha despojado de recursos a las instituciones centrales de Judá para asegurar ayuda, pero el ayudador que pidió se convierte en otra fuente de angustia en vez del fortalecimiento que buscaba.

El tesoro de Acaz enviado a Asiria
Escena del capítulo2 Crónicas 28

Estudio profundo

Los ataques edomitas y filisteos muestran la vulnerabilidad de Judá por más de un lado. Por tanto, la petición de Acaz a Asiria ocurre bajo una presión militar real, no en una crisis inventada. Sin embargo, el libro de 2 Crónicas describe esa exposición como resultado de su transgresión. Su frase de que dejó desnuda a Judá da una imagen corporal a la condición de la nación, poco después de que los líderes del norte hayan vestido a los cautivos de Judá.

El pasaje niega repetidamente el resultado que Acaz buscaba. El rey asirio lo angustia en vez de fortalecerlo; el pago no asegura ayuda. Los recursos proceden de la casa del SEÑOR, la casa del rey y los príncipes, de modo que la petición utiliza juntas las instituciones religiosas y gobernantes del reino. Esta es la evaluación del relato sobre el efecto de la intervención en Judá. La llegada de la potencia solicitada y el pago del tributo no se equiparan con el rescate por el que se hizo el pago.

Recorrido versículo por versículo

  1. 2 Crónicas 28:16

    Isaías había dicho a Achâz que no temiera a los dos reyes y le ofreció una señal; Achâz se negó a pedirla (Isaías 7:4–12) y en cambio envió a Asiria. El plural «los reyes de Asiria» es inusual; 2 Reyes 16:7 tiene el singular.

  2. 2 Crónicas 28:17

    La partícula «á más de esto» marca la vuelta de un viejo enemigo. 2 Reyes 16:6 dice que en estos años se perdió Elat, el puerto que Uzzías había reedificado (26:2), y los edomitas se asentaron allí hasta hoy. Los cautivos tomados por Edom no son rescatados.

  3. 2 Crónicas 28:18

    Caen seis ciudades en la Sefela y el Négueb. Beth-semes, Ajalón y Sochô ya han aparecido en el libro; Timna es la ciudad donde Sansón tomó mujer filistea (Jueces 14:1), y Gimzo, la actual Jimzu cerca de Lod, solo aparece aquí. Las ganancias de Uzzías en 26:6 se revierten, y los filisteos se instalan.

  4. 2 Crónicas 28:19

    El verbo de «había desnudado» es para, soltar o dejar desenfrenado, el de Éxodo 32:25, donde el pueblo estaba desenfrenado porque Aarón lo había desenfrenado ante el becerro de oro. Judá queda despojado tanto de freno como de defensa. Llamativamente, el versículo llama a Achâz «rey de Israel».

  5. 2 Crónicas 28:20

    Tilgath-pilneser es Teglat-falasar III de Asiria, cuyos anales cuentan a “Joacaz de Judá”, el nombre completo de Achâz, entre los reyes que le pagaron tributo. 2 Reyes 16:9 dice que sí tomó Damasco y mató a Rezín. El Libro de 2 Crónicas omite ese beneficio y registra solo la presión: «lo redujo á estrechez».

  6. 2 Crónicas 28:21

    El verbo «despojó» es halaq, repartir o desmantelar. 2 Reyes 16:8 llama al pago shohad, soborno. Hasta las casas de los príncipes se vacían, así que los nobles pagan también la política del rey.

2 Crónicas 28:16-21

Santa Biblia Reina Valera 1909

16En aquel tiempo envió [á pedir] el rey Achâz á los reyes de Asiria que le ayudasen:

17Porque á más de esto, los Idumeos habían venido y herido á los de Judá, y habían llevado cautivos.

18Asimismo los Filisteos se habían derramado por las ciudades de la llanura, y al mediodía de Judá, y habían tomado á Beth-semes, á Ajalón, Gederoth, y Sochô con sus aldeas, Timna también con sus aldeas, y Gimzo con sus aldeas; y habitaban en ellas.

19Porque Jehová había humillado á Judá por causa de Achâz rey de Israel: por cuanto él había desnudado á Judá, y rebeládose gravemente contra Jehová.

20Y vino contra él Tilgath-pilneser, rey de los Asirios: pues lo redujo á estrechez, y no lo fortificó.

21Aunque despojó Achâz la casa de Jehová, y la casa real, y las de los príncipes, para dar al rey de los Asirios, con todo eso él no le ayudó.

2 Crónicas 28:22-27

Un templo cerrado, altares en cada esquina

La frase "en el tiempo que aquél le apuraba" podría preparar el arrepentimiento, pero las palabras siguientes invierten esa expectativa: Acaz prevarica todavía más. Interpreta la victoria siria como evidencia de que los dioses de Siria deben ser eficaces y empieza a sacrificarles, aunque El Libro de 2 Crónicas ya ha explicado la derrota de Judá en términos del juicio de Jehová. Acaz lee la misma crisis con otra teología y la sigue hasta la ruina. Su disposición final de la adoración se vuelve casi agresiva en el espacio. Los vasos de la casa de Dios son cortados en pedazos, las puertas del templo se cierran, y mientras tanto aparecen altares en cada rincón de Jerusalén y lugares altos por las ciudades de Judá. La religión no ha desaparecido. Se ha multiplicado por todas partes salvo en la casa que el rey ha cerrado. Su sepultura continúa la valoración negativa del capítulo: es puesto en Jerusalén, pero no en los sepulcros reales. Luego Ezequías le sucede, y el capítulo siguiente comenzará con una inversión concreta de la política de Acaz: las puertas cerradas vuelven a abrirse.

Acaz cierra las puertas del templo
Escena del capítulo2 Crónicas 28

Estudio profundo

La identificación enfática «este es aquel rey Acaz» fija la atención en su respuesta a la adversidad. La angustia no lo ha humillado. Razona que los dioses de Siria ayudaron a sus reyes y, por tanto, podrían ayudarlo a él. Esa explicación compite directamente con el versículo 5, donde el juicio del SEÑOR explica la derrota de Judá. Acaz interpreta la misma derrota como evidencia para trasladar su adoración a otro lugar. El libro de 2 Crónicas da el resultado con claridad: los dioses adoptados traen ruina, no la ayuda que espera.

La geografía religiosa final está deliberadamente saturada. Se cortan los utensilios del templo y se cierran sus puertas, pero aparecen altares en cada esquina de Jerusalén y lugares altos por todas las ciudades de Judá. La adoración no escasea; se ha redirigido mientras la casa del SEÑOR permanece cerrada. Acaz es sepultado en Jerusalén, pero excluido de los sepulcros reales. Su hijo Ezequías comenzará el capítulo siguiente abriendo las mismas puertas que su padre cerró, haciendo visible el cambio de reinado en una sola acción física.

Recorrido versículo por versículo

  1. 2 Crónicas 28:22

    La frase «en el tiempo que [aquél] le apuraba» usa el mismo hebreo del punto de inflexión de Manasés en 33:12, cuando en su angustia oró a Jehová. La angustia hace volver a Dios a un rey y aleja aún más al otro. El hebreo cierra señalando con el dedo: “este es el rey Achâz”.

  2. 2 Crónicas 28:23

    Según 2 Reyes 16:10–16, Achâz vio un altar en Damasco al encontrarse allí con Teglat-falasar, lo copió y lo puso en el atrio del templo. El Libro de 2 Crónicas va más lejos y dice que sacrificó a los dioses de Damasco. La palabra «ruina» viene de kashal, tropezar: los dioses le hacen tropezar.

  3. 2 Crónicas 28:24

    Reyes dice que Achâz quitó el mar de bronce de sobre los bueyes y cortó los tableros de las basas (2 Reyes 16:17), probablemente para pagar tributo. Solo Crónicas dice que cerró las puertas del templo, lo que 29:7 explica: se apagaron las lámparas y cesó el incienso. En su lugar se levantan altares «en todos los rincones».

  4. 2 Crónicas 28:25

    El verbo de «provocando así á ira» es kaas, el vocabulario de Deuteronomio 32:16 y 21, donde Israel provoca a Dios con dioses ajenos. Se levantan altos en cada ciudad, justo lo contrario de las reformas de Asa y Josaphat.

  5. 2 Crónicas 28:26

    Otros registros de Achâz sobreviven en 2 Reyes 16 e Isaías 7: el altar de Damasco, el encuentro con Isaías junto al acueducto del estanque de arriba, y el reloj de sol llamado de Achâz, en el que la sombra retrocedió para Ezequías (Isaías 38:8).

  6. 2 Crónicas 28:27

    Isaías 14:28 fecha un oráculo en el año en que murió el rey Achâz. Es sepultado en Jerusalem pero no en los sepulcros reales, el tercer rey al que se le niegan después de Joram y Joas. El libro los llama «los sepulcros de los reyes de Israel», y el reinado de Ezequías reunirá al norte y al sur en una sola pascua.

2 Crónicas 28:22-27

Santa Biblia Reina Valera 1909

22Además el rey Achâz en el tiempo que [aquél] le apuraba, añadió prevaricación contra Jehová;

23Porque sacrificó á los dioses de Damasco que le habían herido, y dijo: Pues que los dioses de los reyes de Siria les ayudan, yo [también] sacrificaré á ellos para que me ayuden; bien que fueron éstos su ruina, y la de todo Israel.

24A más de eso recogió Achâz los vasos de la casa de Dios, y quebrólos, y cerró las puertas de la casa de Jehová, é hízose altares en Jerusalem en todos los rincones.

25Hizo también altos en todas las ciudades de Judá, para quemar perfumes á los dioses ajenos, provocando así á ira á Jehová el Dios de sus padres.

26Lo demás de sus hechos, y todos sus caminos, primeros y postreros, he aquí ello está escrito en el libro de los reyes de Judá y de Israel.

27Y durmió Achâz con sus padres, y sepultáronlo en la ciudad de Jerusalem: mas no le metieron en los sepulcros de los reyes de Israel; y reinó en su lugar Ezechîas su hijo.

Preguntas para mantener presentes durante la lectura

  1. Sigue quién actúa, quién habla, quién resulta afectado y qué cambia.
  2. Observa promesas, fracasos, rescates y consecuencias repetidas.
  3. No supongas que el relato aprueba cada acción que relata.

Primero el texto

Donde difieren los lectores

El resumen comienza con lo que dice el pasaje y cómo se relacionan sus partes. No supone que una denominación ya haya resuelto cada pregunta. Toda dependencia de una tradición, teoría literaria o reconstrucción histórica se identifica con claridad.

El texto bíblico aparece primero. Las conclusiones interpretativas se identifican, y las diferencias se presentan cuando ayudan a explicar por qué las comunidades serias no siempre llegan a la misma respuesta.

Las notas interpretativas comparativas de este capítulo están en preparación. Hasta que las notas revisadas estén listas, esta página separa el texto bíblico del resumen y la aplicación sin afirmar que todos los lectores serios coinciden en cada cuestión.

Preguntas bajo la superficie

  1. ¿Qué parte de 2 Crónicas 28 te detiene, te incomoda o te sorprende, y por qué?
  2. ¿Qué detalle del pasaje sería fácil pasar por alto? ¿Cómo cambia ese detalle tu comprensión?
  3. ¿Dónde ves tensión entre lo que ocurre y este enfoque: 2 Crónicas 28?
  4. ¿Qué pregunta importante deja abierta el pasaje en lugar de resolverla rápidamente?

Preguntas para una reflexión personal seria

Estas preguntas son deliberadamente abiertas. Permanece con la tensión del pasaje, responde con sinceridad y vuelve a la Escritura antes de llegar a una conclusión.

Observa sin apresurarte

  1. ¿Qué parte de 2 Crónicas 28 te detiene, te incomoda o te sorprende, y por qué?

  2. ¿Qué detalle del pasaje sería fácil pasar por alto? ¿Cómo cambia ese detalle tu comprensión?

  3. ¿Dónde ves tensión entre lo que ocurre y este enfoque: 2 Crónicas 28 se desarrolla mediante sus propias voces, acciones, afirmaciones y consecuencias?

  4. ¿Qué pregunta importante deja abierta el pasaje en lugar de resolverla rápidamente?

Examina tu interior con sinceridad

  1. ¿Con qué persona, respuesta, temor o deseo del pasaje te identificas más en este momento?

  2. ¿Qué suposición tuya acerca de Dios, de otras personas o de ti mismo pone a prueba este texto?

  3. ¿Qué parte preferirías suavizar, evitar o explicar demasiado rápido? ¿Qué podría revelar esa reacción?

  4. Si esta Escritura pudiera hacerte una pregunta directa, ¿cuál crees que sería?

Responde con sabiduría y valor

  1. ¿Qué necesitarías recordar, confesar, lamentar, agradecer o confiar después de leer este pasaje?

  2. ¿Cómo podría otra persona fiel leer esta situación de manera diferente sin ignorar el texto?

  3. ¿Qué respuesta obediente sería costosa, incómoda o lenta, pero todavía fiel a la Escritura?

  4. ¿Qué pregunta llevarás a la oración esta semana y qué versículos mantendrás delante de ti?

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20