La obra se termina, se inspecciona y se bendice

Éxodo 39

El panorama

El Libro de Éxodo termina las vestiduras y luego somete todo el proyecto a inspección. El oro se bate lo bastante fino como para volverse hilo en el efod, mientras que las piedras grabadas ponen los nombres de Israel sobre los hombros y el pectoral del sacerdote. Los anillos, las cadenillas y el cordón de cárdeno mantienen esos nombres sujetos durante el servicio. El manto azul, las campanillas, las granadas, las vestiduras de lino, la cubierta corporal y la plancha de oro inscrita hacen la belleza vestible en vez de meramente exhibible. A lo largo del capítulo, "como Jehová lo había mandado á Moisés" se vuelve el estribillo decisivo. La tienda terminada, el mobiliario, los suministros, las herramientas y las vestiduras se llevan entonces a Moisés como un solo cuerpo coordinado de trabajo. Terminado no significa todavía instalado, pero sí significa listo para ser comprobado. Moisés mira lo que Israel ha hecho, halla que concuerda con el mandato, y bendice al pueblo. El contraste con su descenso anterior hacia el becerro difícilmente podría ser más agudo.

En este capítulo

Éxodo 39: La obra se termina, se inspecciona y se bendice
Escena del capítuloÉxodo 39

Las Escrituras junto al resumen

Éxodo · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 43

Éxodo 39:1-7

El oro se convierte en hilo y las piedras llevan nombres

El Libro de Éxodo muestra por fin cómo llega el oro a un textil. El metal se bate en planchas delgadas, se corta en hilos, y se trabaja a través del cárdeno, la púrpura, el carmesí y el lino fino. La "delicada obra" adquiere de pronto una textura de taller. El efod no se describe meramente como lujoso; la metalurgia y el tejido tienen que encontrarse en algo que pueda llevarse de verdad. Entonces las piedras de ónice se graban con los nombres de Israel y se fijan sobre los hombros como memoriales. Ese propósito representativo impide que la artesanía se convierta en escaparate para Aarón. Las vestiduras siguen haciéndose para el mismo Aarón cuyo papel en el becerro ya se ha registrado, y el Libro de Éxodo no hace esfuerzo alguno por editar ese fracaso fuera de su biografía. La medida no es que Aarón haya probado ser digno de ropa costosa. El estribillo es "como Jehová lo había mandado á Moisés". La belleza, la mano de obra y la representación siguen siendo dones unidos a un oficio señalado en vez de recompensas para un portador sin mancha.

Estudio profundo

El versículo 3 abre brevemente la puerta del taller. El oro se extiende en planchas, se corta en hilos y se teje entre el jacinto, la púrpura, el carmesí y el lino. El capítulo 28 especificó oro en la vestidura; este muestra cómo entra el metal en el tejido. El detalle hace que la expresión de la Reina Valera «delicada obra» sea más que una frase ornamental. Diferentes oficios se encuentran en una prenda que debe hacerse, unirse y usarse.

Las piedras sobre los hombros llevan los nombres de Israel, de modo que el trabajo cumple una función representativa en vez de anunciar logros personales del sacerdote. Esa distinción ha adquirido un peso considerable desde que se dieron las instrucciones por primera vez. Estas vestiduras todavía se hacen para Aarón, cuya participación en el becerro ya se ha registrado. Éxodo no borra su fracaso para hacer más fácil admirar el sacerdocio. El mismo hombre se prepara para el cargo que Dios designó. La medida repetida es «como el SEÑOR mandó a Moisés», no una declaración de que Aarón se haya ganado la belleza de lo que llevará.

Recorrido versículo por versículo

  1. Éxodo 39:1

    Las vestimentas del ministerio emplean los tres colores, sin mencionar lino, lo que encaja con la interpretación de que eran los paños para envolver los objetos durante el transporte de Números 4:6–13. Allí el mobiliario viaja cubierto con telas azules, carmesíes y púrpuras. Esta es la primera de siete veces en el capítulo que se declara que todo se hizo conforme a lo mandado por Jehová a Moisés.

  2. Éxodo 39:2

    El ephod era una vestidura que se llevaba sobre el manto, semejante a un delantal con tirantes sobre los hombros. La misma palabra designa el sencillo ephod de lino que llevaba Samuel de niño y el que usó David al danzar ante el arca, según 1 Samuel 2:18 y 2 Samuel 6:14. El de Aarón, en cambio, incorpora oro y los tres colores.

  3. Éxodo 39:3

    El verbo hebreo raqqa significa extender o batir algo hasta dejarlo fino, y está emparentado con raqia, el término del firmamento en Génesis 1:6. Aquí el oro fue martillado hasta formar láminas y luego cortado en hilos suficientemente delgados para tejerlos entre las fibras teñidas. Así, el metal quedaba integrado dentro de la tela y no simplemente colocado sobre ella.

  4. Éxodo 39:4

    Las hombreras son ketefot, literalmente “hombros”, la misma palabra empleada para los lados de la puerta del atrio en Éxodo 38:14. El ephod constaba de una parte delantera y otra trasera, unidas sobre los hombros del sacerdote mediante estas piezas. La expresión referente a sus dos lados indica precisamente los bordes donde ambas partes quedaban enlazadas.

  5. Éxodo 39:5

    El cinto es el cheshev, nombre derivado de la misma raíz que choshev, el artesano que trabajaba diseños tejidos. Formaba parte del propio ephod, no era una faja añadida después. Por eso se describe como hecho de lo mismo y con la misma labor, usando exactamente los cinco materiales del ephod: oro, jacinto, púrpura, carmesí y lino torcido.

  6. Éxodo 39:6

    Las piedras de ónice quedaron rodeadas por engastes de oro y grabadas como sellos. Ese trabajo pertenecía al oficio especializado del tallador de sellos, que debía marcar una piedra dura con herramientas de perforación y materiales abrasivos. El énfasis no está solo en la piedra preciosa, sino también en la precisión técnica necesaria para inscribir en ella los nombres de los hijos de Israel.

  7. Éxodo 39:7

    En hebreo, las piedras son un zikkaron, un memorial para los hijos de Israel. Éxodo 28:10 dispone seis nombres en cada piedra según el orden de nacimiento, y Josefo afirma que los hijos mayores estaban sobre el hombro derecho. El sacerdote llevaba así los nombres de las tribus sobre sus hombros, precisamente el lugar donde una persona soporta una carga.

Éxodo 39:1-7

Santa Biblia Reina Valera 1909

1Y DEL jacinto, y púrpura, y carmesí, hicieron las vestimentas del ministerio para ministrar en el santuario, y asimismo hicieron las vestiduras sagradas para Aarón; como Jehová lo había mandado á Moisés.

2Hizo también el ephod de oro, de cárdeno y púrpura y carmesí, y lino torcido.

3Y extendieron las planchas de oro, y cortaron hilos para tejerlos entre el jacinto, y entre la púrpura, y entre el carmesí, y entre el lino, con delicada obra.

4Hiciéronle las hombreras que se juntasen; y uníanse en sus dos lados.

5Y el cinto del ephod que estaba sobre él, era de lo mismo, conforme á su obra; de oro, jacinto, y púrpura, y carmesí, y lino torcido; como Jehová lo había mandado á Moisés.

6Y labraron las piedras oniquinas cercadas de engastes de oro, grabadas de grabadura de sello con los nombres de los hijos de Israel:

7Y púsolas sobre las hombreras del ephod, por piedras de memoria á los hijos de Israel; como Jehová lo había á Moisés mandado.

Éxodo 39:8-21

Los nombres deben permanecer unidos

El pectoral es magnífico, pero la sección gasta una cantidad extraordinaria de tiempo asegurándose de que no se caiga. Doce piedras llevan doce nombres tribales, cada uno grabado como un sello, y luego las cadenillas, los anillos, los engastes y un cordón de cárdeno aseguran toda la pieza al efod. El versículo 21 declara por fin el objetivo práctico: el pectoral no ha de soltarse. Eso da a los herrajes un peso representativo. Los nombres de Israel no han de colgar hermosamente para una ceremonia y luego aflojarse durante el servicio. Han de permanecer sujetos sobre el corazón del sacerdote. El Libro de Éxodo rechaza además las costumbres posteriores de convertir los minerales en un catálogo de personalidades o profecías tribales. El capítulo suministra la interpretación que quiere en primer plano: las piedras corresponden a los nombres de los hijos de Israel. El grabado individual y la disposición colectiva van juntos. Las ataduras técnicas no son por tanto un apéndice aburrido del simbolismo. Son el medio por el cual el simbolismo permanece físicamente presente donde se mandó que permaneciera.

Estudio profundo

El capítulo pasa del esplendor de las piedras al asunto de mantener el pectoral en su lugar. La lista de argollas y fijaciones puede parecer prolongarse cuando el objeto principal ya está completo, pero el versículo 21 da la razón: no debe soltarse del efod. Los nombres no deben mostrarse simplemente una vez. La vestidura debe llevarlos con seguridad durante el servicio.

Cada piedra lleva un nombre, y el total corresponde a las doce tribus. Éxodo declara claramente esa relación; no asigna una virtud, temperamento ni predicción separados a cada mineral. El énfasis propio del pasaje es más concreto y comunitario. Los nombres de Israel se graban individualmente y se llevan colectivamente. El oro, los colores y el trabajo correspondientes vinculan el pectoral con el efod, mientras sus fijaciones mantienen ambos físicamente unidos. El significado representativo explicado en el capítulo 28 recibe aquí una forma duradera mediante la atención de los artesanos a detalles que de otro modo podrían parecer meramente técnicos.

Recorrido versículo por versículo

  1. Éxodo 39:8

    El racional es el choshen, llamado en Éxodo 28:15 racional del juicio. Se confeccionó con los mismos cinco materiales y con la misma labor del ephod. De ese modo, la pieza colocada sobre el pecho y la que rodeaba el cuerpo no parecían elementos independientes, sino partes coordinadas de una sola vestidura sacerdotal.

  2. Éxodo 39:9

    Un palmo, zeret, corresponde a la distancia de la mano extendida desde el pulgar hasta el meñique, aproximadamente medio codo, unos veintitrés centímetros. Al hacerse doblado, el racional formaba una especie de bolsa. Éxodo 28:30 indica que allí se colocaban Urim y Thummim, aunque estos nunca aparecen en las listas de objetos fabricados, ni aquí ni en otro pasaje.

  3. Éxodo 39:10

    La identificación exacta de estas piedras hebreas es incierta. Odem significa “rojo” y pertenece al mismo campo de palabras que Adam y Edom, por lo que probablemente designaba cornalina. La piedra traducida como topacio podría haber sido peridoto. Bareqet deriva de una idea de destello o fulgor y quizá corresponda a una esmeralda.

  4. Éxodo 39:11

    El zafiro antiguo probablemente era lapislázuli, piedra que Plinio describe con motas semejantes al oro. Yahalom difícilmente sería diamante, pues una gema de esa dureza no podía grabarse con las herramientas disponibles en aquella época; el nombre quizá se relacione con un verbo que significa golpear. Nofekh, traducido aquí como esmeralda, podría referirse a turquesa o granate.

  5. Éxodo 39:12

    El nombre ligurio procede del griego ligurion, una piedra mencionada por Teofrasto cuya identidad ya no puede determinarse. El hebreo leshem es igualmente oscuro. Achlamah, traducido como amatista, fue relacionado por escritores judíos posteriores con chalam, “soñar”, pero esa asociación parece apoyarse en la semejanza sonora de las palabras y no en un significado demostrado.

  6. Éxodo 39:13

    Tarshish, traducido como berilo, quizá recibió su nombre del lejano puerto por el cual se comerciaba. Shoham vuelve a ser el ónice usado también en las hombreras. Yashpeh, el jaspe, es uno de los pocos nombres de gema cuyo término hebreo pasó casi sin cambio al griego. Cada una de las doce piedras quedaba montada de manera individual en su propio engaste de oro.

  7. Éxodo 39:14

    El hebreo dice que las piedras fueron grabadas ish al shemo, “cada hombre según su nombre”, formulación que habla de ellas casi como si fueran los propios hombres representados. Ni este versículo ni Éxodo 28:21 indican el orden exacto de los doce nombres sobre el racional. Por eso la distribución concreta de las tribus entre las piedras ha quedado abierta a distintas reconstrucciones.

  8. Éxodo 39:15

    Las cadenas eran de oro puro y estaban trabajadas como una trenza o cuerda retorcida. No se trataba de eslabones ordinarios colocados sin diseño, sino de una labor que imitaba la torsión de un cordón. Estas cadenas partían de las esquinas superiores del racional y formaban el sistema de suspensión que lo unía con la zona de los hombros.

  9. Éxodo 39:16

    Los dos anillos de oro se colocaron en las esquinas superiores del racional. Los dos engastes servían para recibir las cadenas que subían hacia las hombreras. El Libro de Éxodo va describiendo cada componente metálico antes de mostrar el conjunto armado, como si las piezas de herraje estuvieran primero dispuestas por separado para después montarlas en su lugar.

  10. Éxodo 39:17

    Las dos trenzas de oro pasan por los anillos situados en las esquinas superiores del racional. Desde aquí se entiende que la pieza quedaba colgada y no cosida directamente al ephod. Ese sistema permitía sostenerla desde arriba y, al mismo tiempo, retirarla entera sin tener que descoser la vestidura.

  11. Éxodo 39:18

    En la parte superior, las cadenas se fijan a los engastes colocados sobre las hombreras, hacia el frente. Así, los doce nombres que descansaban sobre el pecho quedaban suspendidos de las piedras de los hombros, donde también estaban grabados esos mismos doce nombres. Los dos memoriales de Israel quedaban unidos físicamente por el propio sistema de sujeción.

  12. Éxodo 39:19

    Estos anillos inferiores se situaban en el borde interior del racional, del lado que miraba hacia el ephod. La fijación de abajo quedaba por tanto oculta contra la vestidura. Vista desde delante, la pieza mostraba principalmente las piedras y el oro, mientras que el mecanismo que impedía que se separara del ephod quedaba fuera de la vista.

  13. Éxodo 39:20

    Otros dos anillos de oro se colocaron en la parte baja de las hombreras del ephod, por delante y justo encima del cinto tejido. Las instrucciones especifican con notable precisión la cara, la altura y la relación con las piezas vecinas. La descripción es suficientemente concreta para reconstruir cómo debía alinearse cada punto de sujeción.

  14. Éxodo 39:21

    El cordón es petil tekhelet, un cordón azul. La misma expresión aparece en Números 15:38 para el hilo azul de los flecos que debía llevar Israel en sus vestidos. De este modo, el color que sujetaba el racional sacerdotal no era exclusivo de una prenda de alto rango, sino que también aparecía en la ropa ordinaria del pueblo.

Éxodo 39:8-21

Santa Biblia Reina Valera 1909

8Hizo también el racional de primorosa obra, como la obra del ephod, de oro, jacinto, y púrpura, y carmesí, y lino torcido.

9Era cuadrado: doblado hicieron el racional: su longitud era de un palmo, y de un palmo su anchura, doblado.

10Y engastaron en él cuatro órdenes de piedras. El primer orden era un sardio, un topacio, y un carbunclo: este el primer orden.

11El segundo orden, una esmeralda, un zafiro, y un diamante.

12El tercer orden, un ligurio, un ágata, y un amatista.

13Y el cuarto orden, un berilo, un onix, y un jaspe: cercadas y encajadas en sus engastes de oro.

14Las cuales piedras eran conforme á los nombres de los hijos de Israel, doce según los nombres de ellos; como grabaduras de sello, cada una con su nombre según las doce tribus.

15Hicieron también sobre el racional las cadenas pequeñas de hechura de trenza, de oro puro.

16Hicieron asimismo los dos engastes y los dos anillos, de oro; los cuales dos anillos de oro pusieron en los dos cabos del racional.

17Y pusieron las dos trenzas de oro en aquellos dos anillos á los cabos del racional.

18Y fijaron los dos cabos de las dos trenzas en los dos engastes, que pusieron sobre las hombreras del ephod, en la parte delantera de él.

19E hicieron dos anillos de oro, que pusieron en los dos cabos del racional en su orilla, á la parte baja del ephod.

20Hicieron además dos anillos de oro, los cuales pusieron en las dos hombreras del ephod, abajo en la parte delantera, delante de su juntura, sobre el cinto del ephod.

21Y ataron el racional de sus anillos á los anillos del ephod con un cordón de jacinto, para que estuviese sobre el cinto del mismo ephod, y no se apartase el racional del ephod; como Jehová lo había mandado á Moisés.

Éxodo 39:22-31

La belleza queda lista para usarse

El manto y las vestiduras de lino convierten la belleza en ropa que tiene que sobrevivir a un cuerpo que trabaja. La abertura del cuello se refuerza para que no se rompa. Las campanillas y las granadas tejidas se alternan alrededor del borde. Las túnicas, los tocados, el cinturón y los calzoncillos de lino se hacen para Aarón y sus hijos, y traen la mano de obra, el sonido, la apariencia y la cubierta corporal modesta al mismo vestuario. Entonces la plancha de oro pone palabras escritas al frente de la cabeza de Aarón: "SANTIDAD Á JEHOVÁ". No se deja sobre un banco como emblema terminado sino que se ata a la mitra con un cordón de cárdeno. Antes, las piedras del hombro y del pectoral recibieron los nombres de Israel; aquí el sacerdote mismo queda visiblemente marcado para el servicio de Jehová. Esas inscripciones apuntan en dos direcciones a la vez, hacia el pueblo que lleva y hacia la santidad del oficio en que lo lleva. El capítulo 28 explicó las responsabilidades. El capítulo 39 registra ahora que cada costura y atadura frágil se ha hecho de verdad para corresponder a ellas.

El manto, las campanillas y la lámina de oro terminados
Escena del capítuloÉxodo 39
El tabernáculo
El tabernáculo

Estudio profundo

La abertura reforzada del cuello interrumpe útilmente cualquier lectura puramente decorativa. El manto no debe rasgarse al usarse. Su borde recibe después campanillas y granadas alternadas, y las vestiduras de lino incluyen los calzoncillos requeridos para cubrir el cuerpo. Los fabricantes atienden resistencia, sonido, apariencia y cobertura dentro del mismo conjunto de instrucciones. Son prendas para servir, no objetos destinados solo a verse hermosos sobre una mesa.

La lámina de oro devuelve el trabajo a las palabras. A diferencia de las piedras, que llevan los nombres de Israel, esta inscripción identifica santidad al SEÑOR. Se fija a la mitra en vez de quedar como emblema separado. Los dos tipos de grabado expresan juntos la relación señalada del sacerdote: lleva al pueblo ante Dios y está marcado para el servicio de Dios. El capítulo 28 explicó las responsabilidades ligadas a estos objetos. Aquí la declaración recurrente de obediencia confirma que las vestiduras reales, hasta su cordón de fijación, corresponden a las instrucciones que establecieron esas responsabilidades.

Recorrido versículo por versículo

  1. Éxodo 39:22

    El me’il, el manto, era enteramente de jacinto, una prenda completa teñida con uno de los colores más costosos del santuario y hecha por tejedor. Josefo afirma que era de una sola pieza, sin costura y sin mangas. Se llevaba debajo del ephod, por lo que el azul seguía visible bajo este y descendía hacia los pies.

  2. Éxodo 39:23

    La palabra hebrea tachra aparece solamente aquí y en Éxodo 28:32, y quizá designe una coraza o pieza de cuero. La abertura del cuello debía reforzarse alrededor, como el borde resistente de una prenda militar, para impedir que se rasgara. Levítico 21:10 añade que al sumo sacerdote se le prohibía rasgar sus vestidos en señal de duelo.

  3. Éxodo 39:24

    Las granadas del borde no eran piezas metálicas, sino adornos blandos hechos de hilo en jacinto, púrpura y carmesí. En este versículo también aparece lino torcido, pero falta el calificativo fino que acompaña al lino en casi todos los demás pasajes de estas secciones. El detalle distingue cuidadosamente la composición de estos adornos del resto de las vestiduras.

  4. Éxodo 39:25

    Las campanillas eran de oro puro y se colocaban entre las granadas alrededor del borde. Éxodo 28:35 explica su función: el sonido del sacerdote debía oírse al entrar y salir del santuario para que no muriera. El texto no indica cuántas campanillas había. El Talmud, en Zevachim 88b, conserva tradiciones que hablan de setenta y dos o de treinta y seis.

  5. Éxodo 39:26

    La repetición «Una campanilla y una granada, una campanilla y una granada» hace que la frase misma reproduzca la alternancia del borde del manto. El orden verbal imita el orden visual de los adornos. Además, la prenda se define por su función de ministrar, no como un objeto destinado simplemente a exhibirse.

  6. Éxodo 39:27

    Las túnicas son kuttonet, el mismo tipo general de prenda que aparece en Génesis 37:3 con José y en Génesis 3:21 con las vestiduras que Dios hizo para Adam y Eva. Aquí los hijos de Aarón aparecen por primera vez en el capítulo. A diferencia del elaborado atuendo del sumo sacerdote, sus túnicas eran de lino fino tejido.

  7. Éxodo 39:28

    Aarón llevaba la mitra, mitsnefet, un turbante enrollado; sus hijos usaban migba’ot, gorros redondeados asociados con pe’er, término relacionado con adorno o esplendor. Los pañetes eran prendas de lino que cubrían desde la cintura hasta los muslos, exigidas en Éxodo 28:42 para cubrir la desnudez de quienes debían acercarse al altar por la rampa.

  8. Éxodo 39:29

    El cinto es la única pieza del vestido de los hijos que incorpora color, con labor de recamador en los tres tintes sobre lino torcido. En el Día de la Expiación, sin embargo, Aarón mismo llevaba un cinto de lino sencillo, según Levítico 16:4. Para esa entrada anual al lugar interior, dejaba a un lado los colores de sus vestiduras habituales.

  9. Éxodo 39:30

    La plancha de oro es el tsits, palabra relacionada con algo que brilla y cuya raíz también puede designar una flor. La diadema santa es nezer, término que Números 6:7 emplea para la consagración del nazareo. Aparte de las tablas, las palabras de esta plancha y los nombres de las tribus constituyen la escritura visible asociada con el santuario.

  10. Éxodo 39:31

    El cordón azul aparece de nuevo, esta vez para sujetar la plancha de oro sobre la mitra. Con este versículo llega la séptima y última declaración del capítulo que presenta la obra como realizada conforme a lo mandado por Jehová a Moisés. El estribillo ha acompañado el cierre de cada pieza principal del atuendo de Aarón.

Éxodo 39:22-31

Santa Biblia Reina Valera 1909

22Hizo también el manto del ephod de obra de tejedor, todo de jacinto,

23Con su abertura en medio de él, como el cuello de un coselete, con un borde en derredor de la abertura, porque no se rompiese.

24E hicieron en las orillas del manto las granadas de jacinto, y púrpura, y carmesí, y lino torcido.

25Hicieron también las campanillas de oro puro, las cuales campanillas pusieron entre las granadas por las orillas del manto alrededor entre las granadas:

26Una campanilla y una granada, una campanilla y una granada alrededor, en las orillas del manto, para ministrar; como Jehová lo mandó á Moisés.

27Igualmente hicieron las túnicas de lino fino de obra de tejedor, para Aarón y para sus hijos;

28Asimismo la mitra de lino fino, y los adornos de los chapeos (tiaras) de lino fino, y los pañetes de lino, de lino torcido;

29También el cinto de lino torcido, y de jacinto, y púrpura, y carmesí, de obra de recamador; como Jehová lo mandó á Moisés.

30Hicieron asimismo la plancha de la diadema santa de oro puro, y escribieron en ella de grabadura de sello, el rótulo, SANTIDAD Á JEHOVÁ.

31Y pusieron en ella un cordón de jacinto, para colocarla en alto sobre la mitra; como Jehová lo había mandado á Moisés.

Éxodo 39:32-41

La obra terminada se lleva para inspección

Cuando el Libro de Éxodo dice que la obra está terminada, produce de inmediato un inventario bastante grande como para poner a prueba esa afirmación. El pueblo trae a Moisés la tienda, las cubiertas, el velo, el arca, el propiciatorio, la mesa, el pan, el candelabro, las lámparas, el aceite, los altares, el incienso, la fuente, las cortinas del atrio, las cuerdas, las estacas, los vasos del servicio y las vestiduras sacerdotales. La lista incluye repetidamente las piezas de apoyo que hacen utilizable un objeto principal. Un arca sin varas, un atrio sin cuerdas, o lámparas sin aceite no contarían como completos sencillamente porque el objeto central pareciera impresionante. Pero esta meta está cuidadosamente limitada. El santuario no ha sido erigido ni ocupado. Los componentes se han hecho y reunido para la inspección. El capítulo 40 todavía tiene que colocarlos, comenzar su uso, y establecer la morada. La terminación humana no permite a los trabajadores improvisar la secuencia final ni convocar la presencia divina. El inventario cierra una etapa con satisfacción real mientras deja por delante el establecimiento decisivo del santuario.

La obra terminada, traída a Moisés
Escena del capítuloÉxodo 39

Estudio profundo

El inventario vuelve a reunir lo que la fabricación ha distribuido a lo largo de varios capítulos. Cortinas, tablas, barras, muebles, lámparas, pan, aceite, incienso, equipo y vestiduras se llevan todos a Moisés. La lista incluye repetidamente lo que un objeto necesita para usarse o transportarse. Un arca sin sus varas, un candelabro sin lámparas o un atrio sin cuerdas y estacas no cumplirían esta descripción de terminación.

Sin embargo, «terminado» aquí no significa que toda la secuencia haya llegado a su final. El capítulo 40 todavía mandará levantar la morada, colocar sus objetos y comenzar a usarlos. Éxodo distingue un conjunto completo de componentes de un santuario establecido. El pueblo ha hecho lo requerido, pero no decide que terminar el trabajo humano le dé derecho a organizar la aparición divina final. El siguiente movimiento todavía comienza con el SEÑOR hablando. Por tanto, esta larga lista termina una etapa real del trabajo sin fingir que termina todas las etapas.

Recorrido versículo por versículo

  1. Éxodo 39:32

    La expresión que declara acabada toda la obra emplea el mismo verbo y un comienzo semejante al de Génesis 2:1, donde se presenta terminada la creación de los cielos y la tierra. La segunda mitad insiste dos veces en la obediencia de Israel, primero al decir que hicieron conforme a todo lo mandado y luego reafirmando que así lo hicieron.

  2. Éxodo 39:33

    Todo fue llevado a Moisés por partes para ser examinado antes del montaje. El inventario comienza con la estructura del tabernáculo y sus accesorios, casi en el mismo orden en que Éxodo 35:11 había enumerado lo que debía fabricarse. Así, la orden inicial y la entrega final pueden compararse elemento por elemento.

  3. Éxodo 39:34

    Las cubiertas se presentan como capas sucesivas: la tienda de pelo de cabras incluida con el tabernáculo, después las pieles rojas de carneros y luego las pieles de tejones. A continuación aparece el velo, una tela que cuelga dentro y no encima. Se agrupa con las cubiertas porque también cumple la función de cubrir o separar mediante una pantalla.

  4. Éxodo 39:35

    El arca recibe el nombre de arca del testimonio por aquello que está destinada a contener, aunque las tablas no se colocan dentro hasta Éxodo 40:20. En este momento se entregan por separado el cofre, sus varas y la cubierta. Todavía no forman el conjunto definitivamente armado que quedará en el lugar santísimo.

  5. Éxodo 39:36

    El pan de la proposición figura en el inventario junto con la mesa, casi como si fuera una de sus piezas. El Libro de Éxodo lo cuenta entre la obra terminada y lista para colocarse. Sin embargo, la fórmula para prepararlo no aparece aquí, sino más adelante en Levítico 24:5–9.

  6. Éxodo 39:37

    La expresión hebrea para las lámparas que debían mantenerse en orden significa literalmente “lámparas de la disposición” y usa ma’arakhah. La misma palabra aparece en Levítico 24:6 para las hileras del pan de la proposición. El candelero es llamado limpio y se entrega junto con el aceite, de modo que todo queda preparado para encenderse.

  7. Éxodo 39:38

    Aquí el altar del perfume recibe por primera vez en el libro el nombre de altar de oro, justo antes de que el versículo siguiente presente el altar de metal. Los dos altares se distinguen ahora por el material: el interior, dorado, destinado al incienso; el exterior, de bronce, destinado al fuego de los sacrificios y a la sangre.

  8. Éxodo 39:39

    El altar de bronce se entrega con cada una de sus partes: enrejado, varas y utensilios. La fuente y su basa aparecen como dos elementos, igual que en Éxodo 35:16, aunque la fuente continúa sin dimensiones indicadas. El mobiliario del atrio llega después de los objetos pertenecientes al interior del tabernáculo.

  9. Éxodo 39:40

    El inventario ha avanzado desde el arca hacia afuera hasta llegar a las cortinas, las columnas, las cuerdas y las estacas del atrio. Ese movimiento anticipa el orden de montaje del capítulo 40, que también termina con el atrio en Éxodo 40:33. Kelei ha’avodah significa el equipo o los utensilios destinados al trabajo del culto.

  10. Éxodo 39:41

    La lista termina donde comenzó el capítulo, con las vestimentas del servicio y las vestiduras sagradas mencionadas ya en el versículo 1. La frase final sobre ministrar en el sacerdocio corresponde al verbo hebreo lechahen, “actuar como sacerdote”. Hasta este punto las prendas están terminadas, pero nadie ha comenzado todavía a ejercer ese oficio.

Éxodo 39:32-41

Santa Biblia Reina Valera 1909

32Y fué acabada toda la obra del tabernáculo, del tabernáculo del testimonio: é hicieron los hijos de Israel como Jehová lo había mandado á Moisés: así lo hicieron.

33Y trajeron el tabernáculo á Moisés, el tabernáculo y todos sus vasos; sus corchetes, sus tablas, sus barras, y sus columnas, y sus basas;

34Y la cubierta de pieles rojas de carneros, y la cubierta de pieles de tejones, y el velo del pabellón;

35El arca del testimonio, y sus varas, y la cubierta;

36La mesa, todos sus vasos, y el pan de la proposición;

37El candelero limpio, sus candilejas, las lámparas que debían mantenerse en orden, y todos sus vasos, y el aceite para la luminaria;

38Y el altar de oro, y el aceite de la unción, y el perfume aromático, y el pabellón para la puerta del tabernáculo;

39El altar de metal, con su enrejado de metal, sus varas, y todos sus vasos; y la fuente, y su basa;

40Las cortinas del atrio, y sus columnas, y sus basas, y el pabellón para la puerta del atrio, y sus cuerdas, y sus estacas, y todos los vasos del servicio del tabernáculo, del tabernáculo del testimonio;

41Las vestimentas del servicio para ministrar en el santuario, las sagradas vestiduras para Aarón el sacerdote, y las vestiduras de sus hijos, para ministrar en el sacerdocio.

Éxodo 39:42-43

Moisés mira y luego bendice

Moisés hace más que echar un vistazo a un montón de artesanía atractiva. El Libro de Éxodo dice que mira "toda la obra" y la juzga contra una norma conocida: lo que Jehová mandó. El capítulo repite esa correspondencia dos veces, primero en una declaración general sobre la obra de Israel y luego en la inspección de Moisés. Esa repetición importa después del becerro. Israel ya ha producido un objeto religioso impresionante en oro que no sobrevivió al contacto con el mandato. Aquí la diferencia no es sencillamente un arte superior ni un presupuesto mayor. Lo que se ha hecho concuerda con lo que se dio. Solo entonces Moisés bendice al pueblo. La secuencia de obra terminada, inspección y bendición recuerda además el patrón de terminación de la creación sin exigir que cada componente del santuario reciba un equivalente cósmico uno a uno. Un contraste más cercano es aún más claro. Moisés bajó una vez y destruyó lo que el campamento había hecho. Ahora mira de cerca la obra de la congregación y bendice a sus hacedores. La conformidad, no el brillo, cambia el resultado.

Moisés revisa la obra y bendice al pueblo
Escena del capítuloÉxodo 39

Estudio profundo

El capítulo cierra con una doble confirmación. El versículo 42 dice que Israel hizo la obra según el mandato; el versículo 43 registra a Moisés mirando esa obra y reconociendo la misma correspondencia. Su inspección tiene una norma que va más allá de la calidad artesanal. Un objeto magnífico no autorizado todavía reprobaría la prueba, como el becerro ya ha demostrado con terrible claridad. Aquí la obra puede bendecirse porque lo hecho concuerda con lo mandado.

La secuencia de obra terminada, inspección y bendición recuerda la conclusión de la creación en Génesis 1:31-2:3. Éxodo no identifica cada parte del santuario con una parte separada de la creación, pero conviene observar el patrón compartido del lenguaje, especialmente después de que el día de reposo ha enmarcado las instrucciones de construcción. También hay un contraste más cercano. Moisés descendió antes para encontrar una obra visible que requería destrucción. Ahora mira la obra de la congregación y bendice a sus fabricantes. La diferencia se mide en obediencia, no solo en cantidad de oro.

Recorrido versículo por versículo

  1. Éxodo 39:42

    La expresión toda la obra contiene ha’avodah, la misma palabra que Éxodo 1:14 emplea para el duro trabajo impuesto a Israel en Egipto con barro y ladrillo. El libro comenzó con trabajo forzado al servicio de Faraón y ahora concluye su gran obra de construcción usando el mismo término para el servicio dedicado a Jehová.

  2. Éxodo 39:43

    El texto no conserva las palabras con que Moisés bendijo al pueblo después de inspeccionar la obra. Rashi transmite una tradición según la cual pidió que la presencia divina reposara sobre el trabajo de sus manos, y relaciona esa bendición con Salmos 90:17, dentro del salmo cuyo encabezamiento lo atribuye como oración a Moisés.

Éxodo 39:42-43

Santa Biblia Reina Valera 1909

42En conformidad á todas las cosas que Jehová había mandado á Moisés, así hicieron los hijos de Israel toda la obra.

43Y vió Moisés toda la obra, y he aquí que la habían hecho como Jehová había mandado; y bendíjolos.

Preguntas para mantener presentes durante la lectura

  1. Identifica al pueblo destinatario y el marco del pacto.
  2. Distingue rescate, adoración, santidad, justicia y responsabilidad comunitaria.
  3. Lee los mandatos en su contexto literario y de pacto antes de aplicarlos hoy.

Primero el texto

Donde difieren los lectores

El resumen comienza con lo que dice el pasaje y cómo se relacionan sus partes. No supone que una denominación ya haya resuelto cada pregunta. Toda dependencia de una tradición, teoría literaria o reconstrucción histórica se identifica con claridad.

El texto bíblico aparece primero. Las conclusiones interpretativas se identifican, y las diferencias se presentan cuando ayudan a explicar por qué las comunidades serias no siempre llegan a la misma respuesta.

Las notas interpretativas comparativas de este capítulo están en preparación. Hasta que las notas revisadas estén listas, esta página separa el texto bíblico del resumen y la aplicación sin afirmar que todos los lectores serios coinciden en cada cuestión.

Preguntas bajo la superficie

  1. ¿Qué parte de Éxodo 39 te detiene, te incomoda o te sorprende, y por qué?
  2. ¿Qué detalle del pasaje sería fácil pasar por alto? ¿Cómo cambia ese detalle tu comprensión?
  3. ¿Dónde ves tensión entre lo que ocurre y este enfoque: Éxodo 39?
  4. ¿Qué pregunta importante deja abierta el pasaje en lugar de resolverla rápidamente?

Preguntas para una reflexión personal seria

Estas preguntas son deliberadamente abiertas. Permanece con la tensión del pasaje, responde con sinceridad y vuelve a la Escritura antes de llegar a una conclusión.

Observa sin apresurarte

  1. ¿Qué parte de Éxodo 39 te detiene, te incomoda o te sorprende, y por qué?

  2. ¿Qué detalle del pasaje sería fácil pasar por alto? ¿Cómo cambia ese detalle tu comprensión?

  3. ¿Dónde ves tensión entre lo que ocurre y este enfoque: Éxodo 39 se desarrolla mediante sus propias voces, acciones, afirmaciones y consecuencias?

  4. ¿Qué pregunta importante deja abierta el pasaje en lugar de resolverla rápidamente?

Examina tu interior con sinceridad

  1. ¿Con qué persona, respuesta, temor o deseo del pasaje te identificas más en este momento?

  2. ¿Qué suposición tuya acerca de Dios, de otras personas o de ti mismo pone a prueba este texto?

  3. ¿Qué parte preferirías suavizar, evitar o explicar demasiado rápido? ¿Qué podría revelar esa reacción?

  4. Si esta Escritura pudiera hacerte una pregunta directa, ¿cuál crees que sería?

Responde con sabiduría y valor

  1. ¿Qué necesitarías recordar, confesar, lamentar, agradecer o confiar después de leer este pasaje?

  2. ¿Cómo podría otra persona fiel leer esta situación de manera diferente sin ignorar el texto?

  3. ¿Qué respuesta obediente sería costosa, incómoda o lenta, pero todavía fiel a la Escritura?

  4. ¿Qué pregunta llevarás a la oración esta semana y qué versículos mantendrás delante de ti?

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20