El panorama
Esteban, un creyente elegido para ayudar a cuidar de la comunidad, está ante el consejo religioso. Unos testigos falsos lo han acusado de atacar la ley de Dios y el templo, el principal lugar de culto. Cuando le preguntan si las acusaciones son ciertas, relata la historia de su pueblo. Dios se ha encontrado con sus antepasados en muchos lugares, y sus siervos elegidos han sido rechazados con frecuencia. Al final, Esteban aplica ese patrón a sus oyentes. Ellos responden con rabia, mientras sus últimas palabras se dirigen al Jesús que ve en el cielo.
En este capítulo
- La tierra y los hijos aún se esperan Hechos 7:1-8
Esteban comienza con Abraham, el antepasado de su pueblo.
- El hermano rechazado conserva a la familia Hechos 7:9-16
Unos hermanos celosos venden a José, uno de los hijos de Jacob, para llevarlo a Egipto, un país extranjero.
- Moisés es protegido y rechazado Hechos 7:17-29
Mientras el pueblo crece en Egipto, un nuevo rey lo oprime y obliga a exponer a sus bebés al abandono y la muerte.
- El libertador es enviado y encuentra resistencia Hechos 7:30-43
Cuarenta años después, cerca del monte Sina, una montaña del desierto, Dios llama a Moisés desde una zarza ardiente.
- Dios es mayor que el templo Hechos 7:44-50
Sus antepasados llevaban el tabernáculo, una tienda hecha para el culto según el modelo de Dios.
- Esteban vuelve la acusación contra ellos Hechos 7:51-53
Esteban acusa ahora directamente al consejo de tener corazones tercos y oídos cerrados.
- Una visión y una última oración Hechos 7:54-60
El consejo estalla de rabia.
Verdad central
Esteban muestra la obra de Dios fuera de un solo lugar sagrado y el rechazo repetido de sus siervos, y luego muere dando testimonio de Jesús resucitado.

Las Escrituras junto al resumen
Hechos · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 60Hechos 7:1-8
La tierra y los hijos aún se esperan
Esteban comienza con Abraham, el antepasado de su pueblo. Dios se le apareció en Mesopotamia, una región oriental, antes de que viviera en Chârán, una población en su ruta. Dios lo llamó a dejar a su familia y más tarde lo llevó a la tierra de los oyentes de Esteban. Abraham no poseía nada de ella ni tenía hijos cuando Dios le prometió tanto tierra como descendencia. En su futuro habría esclavitud, maltrato, rescate y culto. Dios dio la circuncisión, el corte del prepucio masculino, como señal del pacto. Isaac, el hijo de Abraham, fue padre de Jacob, cuyos doce hijos se convirtieron en los padres de las tribus.

En la vida diaria
Un padre migrante tiene un acuerdo que promete un futuro hogar a su familia mientras todavía alquilan una pequeña habitación. Aún no ha nacido ningún hijo y no tiene ninguna llave en la mano. La promesa llega más lejos que sus posesiones actuales. Empieza a organizar su vida en torno a ella. Abraham recibe el pacto de Dios, no un acuerdo humano de vivienda.
Observe
Hechos 7:5 La promesa llega antes de que Abraham posea tierra o tenga un hijo. Esteban comienza con la iniciativa de Dios, no con un lugar de culto ya asegurado.
Hechos 7:1-8
Santa Biblia Reina Valera 19091EL príncipe de los sacerdotes dijo entonces: ¿Es esto así?
2Y él dijo: Varones hermanos y padres, oid: El Dios de la gloria apareció á nuestro padre Abraham, estando en Mesopotamia, antes que morase en Chârán,
3Y le dijo: Sal de tu tierra y de tu parentela, y ven á la tierra que te mostraré.
4Entonces salió de la tierra de los Caldeos, y habitó en Chârán: y de allí, muerto su padre, le traspasó á esta tierra, en la cual vosotros habitáis ahora;
5Y no le dió herencia en ella, ni aun para asentar un pie: mas le prometió que se la daría en posesión, y á su simiente después de él, no teniendo hijo.
6Y hablóle Dios así: Que su simiente sería extranjera en tierra ajena, y que los reducirían á servidumbre y maltratarían, por cuatrocientos años.
7Mas yo juzgaré, dijo Dios, la nación á la cual serán siervos: y después de esto saldrán y me servirán en este lugar.
8Y dióle el pacto de la circuncisión: y así [Abraham] engendró á Isaac, y le circuncidó al octavo día; é Isaac á Jacob, y Jacob á los doce patriarcas.
Hechos 7:9-16
El hermano rechazado conserva a la familia
Unos hermanos celosos venden a José, uno de los hijos de Jacob, para llevarlo a Egipto, un país extranjero. Dios permanece con él en las dificultades y le concede el favor de Faraón, su rey. José llega a ser gobernador. Después, el hambre alcanza Egipto y Canaán, la tierra de la familia. Jacob envía a sus hijos a buscar grano. En su segunda visita, José revela quién es, y el rey llega a conocer a su familia. Lleva a Jacob y a setenta y cinco parientes a Egipto. Esteban recuerda después sus muertes y su sepultura en Sichêm, una población ligada a la compra ancestral de un lugar de entierro. El rechazo no ha vencido el cuidado de Dios por medio de José.
En la vida diaria
Un empleado de envíos recibe un pedido urgente de parientes que antes lo obligaron a salir de la empresa familiar. Ahora controla el suministro que ellos necesitan y organiza la entrega en vez de negársela. Su supervivencia depende de la ayuda de la persona que rechazaron. El cambio deja al descubierto el costo de su antiguo juicio. José fue vendido como esclavo y elevado por el cuidado de Dios.
Observe
Hechos 7:9 La envidia de los hermanos y la presencia de Dios aparecen juntas. Ser vendido lejos de su hogar no deja a José fuera del alcance de la ayuda de Dios.
Hechos 7:9-16
Santa Biblia Reina Valera 19099Y los patriarcas, movidos de envidia, vendieron á José para Egipto; mas Dios era con él,
10Y le libró de todas sus tribulaciones, y le dió gracia y sabiduría en la presencia de Faraón, rey de Egipto, el cual le puso por gobernador sobre Egipto, y sobre toda su casa.
11Vino entonces hambre en toda la tierra de Egipto y de Canaán, y grande tribulación; y nuestros padres no hallaban alimentos.
12Y como oyese Jacob que había trigo en Egipto, envió á nuestros padres la primera vez.
13Y en la segunda, José fué conocido de sus hermanos, y fué sabido de Faraón el linaje de José.
14Y enviando José, hizo venir á su padre Jacob, y á toda su parentela, en [número de] setenta y cinco personas.
15Así descendió Jacob á Egipto, donde murió él y nuestros padres;
16Los cuales fueron trasladados á Sichêm, y puestos en el sepulcro que compró Abraham á precio de dinero de los hijos de Hemor de Sichêm.
Hechos 7:17-29
Moisés es protegido y rechazado
Mientras el pueblo crece en Egipto, un nuevo rey lo oprime y obliga a exponer a sus bebés al abandono y la muerte. Moisés, el futuro libertador, nace durante esta crueldad. La hija del rey lo cría después de que lo dejan expuesto, y él aprende la sabiduría de Egipto. A los cuarenta años visita a su propio pueblo. Mata a un egipcio que maltrata a uno de ellos, esperando que reconozcan el rescate de Dios por medio de él. Al día siguiente intenta detener una pelea entre dos hombres de su pueblo. Uno rechaza su autoridad y menciona la muerte del egipcio. Moisés huye a Madián, una región extranjera, y tiene dos hijos.

En la vida diaria
Una investigadora de historia familiar lee los documentos conservados de un niño llevado a otro hogar durante un período de crueldad estatal. Registros posteriores muestran su intento fallido de volver y ayudar a su comunidad de nacimiento. Ella registra el rescate, el rechazo y el exilio sin convertirlos en una cadena continua de éxitos. El relato de Moisés incluye además la muerte de un opresor a sus manos y el posterior llamado de Dios.
Observe
Hechos 7:25 Moisés espera que su pueblo lo entienda como el medio de rescate de Dios. Esteban afirma que no lo hacen, y presenta al libertador rechazado como un patrón que se repite.
Hechos 7:17-29
Santa Biblia Reina Valera 190917Mas como se acercaba el tiempo de la promesa, la cual Dios había jurado á Abraham, el pueblo creció y multiplicóse en Egipto,
18Hasta que se levantó otro rey en Egipto que no conocía á José.
19Este, usando de astucia con nuestro linaje, maltrató á nuestros padres, á fin de que pusiesen á peligro [de muerte] sus niños, para que cesase la generación.
20En aquel mismo tiempo nació Moisés, y fué agradable á Dios: y fué criado tres meses en casa de su padre.
21Mas siendo puesto al peligro, la hija de Faraón le tomó, y le crió como á hijo suyo.
22Y fué enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios; y era poderoso en sus dichos y hechos.
23Y cuando hubo cumplido la edad de cuarenta años, le vino voluntad de visitar á sus hermanos los hijos de Israel.
24Y como vió á uno que era injuriado, defendióle, é hiriendo al Egipcio, vengó al injuriado.
25Pero él pensaba que sus hermanos entendían que Dios les había de dar salud por su mano; mas ellos no [lo] habían entendido.
26Y al día siguiente, riñendo ellos, se les mostró, y los ponía en paz, diciendo: Varones, hermanos sois, ¿por qué os injuriáis los unos á los otros?
27Entonces el que injuriaba á su prójimo, le rempujó, diciendo: ¿Quién te ha puesto por príncipe y juez sobre nosotros?
28¿Quieres tú matarme, como mataste ayer al Egipcio?
29A esta palabra Moisés huyó, y se hizo extranjero en tierra de Madián, donde engendró dos hijos.
Hechos 7:30-43
El libertador es enviado y encuentra resistencia
Cuarenta años después, cerca del monte Sina, una montaña del desierto, Dios llama a Moisés desde una zarza ardiente. El hombre rechazado es enviado de regreso para rescatar al pueblo. Las señales acompañan su liberación y sus cuarenta años en el desierto. Moisés recibe las palabras vivas de Dios y promete otro profeta a quien deben escuchar. Sin embargo, el pueblo vuelve a rechazarlo. Piden a Aarón, compañero y hermano de Moisés, que haga dioses, y adoran un becerro que ellos mismos fabricaron. Dios los entrega a un culto falso. Esteban recuerda la acusación de los profetas sobre los ídolos y un futuro exilio más allá de Babilonia, una ciudad extranjera. El rescate no produjo una obediencia constante.


En la vida diaria
Una restauradora de patrimonio encuentra el plan de rescate firmado de una comunidad bajo una exposición que honra las mismas prácticas a las que antes renunció. Las actas antiguas muestran el rechazo repetido del trabajador que los ayudó a recuperarse. Las pruebas registran más que una breve falta. Recibir ayuda no aseguró la lealtad a su fuente. Esteban habla del rescate y el juicio de Dios, no de un proyecto de reparación municipal.
Observe
Hechos 7:35 Esteban repite que Moisés, el rechazado, es el hombre que Dios envía como gobernante y libertador. La negativa humana no anula la elección de Dios de su siervo.
Hechos 7:30-43
Santa Biblia Reina Valera 190930Y cumplidos cuarenta años, un ángel le apareció en el desierto del monte Sina, en fuego de llama de una zarza.
31Entonces Moisés mirando, se maravilló de la visión: y llegándose para considerar, fué hecha á él voz del Señor:
32Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob. Mas Moisés, temeroso, no osaba mirar.
33Y le dijo el Señor: Quita los zapatos de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra santa.
34He visto, he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído el gemido de ellos, y he descendido para librarlos. Ahora pues, ven, te enviaré á Egipto.
35A este Moisés, al cual habían rehusado, diciendo: ¿Quién te ha puesto por príncipe y juez? á éste envió Dios por príncipe y redentor con la mano del ángel que le apareció en la zarza.
36Este los sacó, habiendo hecho prodigios y milagros en la tierra de Egipto, y en el mar Bermejo, y en el desierto por cuarenta años.
37Este es el Moisés, el cual dijo á los hijos de Israel: Profeta os levantará el Señor Dios vuestro de vuestros hermanos, como yo; á él oiréis.
38Este es aquél que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sina, y con nuestros padres; y recibió las palabras de vida para darnos:
39Al cual nuestros padres no quisieron obedecer; antes le desecharon, y se apartaron de corazón á Egipto,
40Diciendo á Aarón: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque á este Moisés, que nos sacó de tierra de Egipto, no sabemos qué le ha acontecido.
41Y entonces hicieron un becerro, y ofrecieron sacrificio al ídolo, y en las obras de sus manos se holgaron.
42Y Dios se apartó, y los entregó que sirviesen al ejército del cielo; como está escrito en el libro de los profetas: ¿Me ofrecisteis víctimas y sacrificios en el desierto por cuarenta años, casa de Israel?
43Antes, trajisteis el tabernáculo de Moloch, y la estrella de vuestro dios Remphan: figuras que os hicisteis para adorarlas: os transportaré pues, más allá de Babilonia.
Hechos 7:44-50
Dios es mayor que el templo
Sus antepasados llevaban el tabernáculo, una tienda hecha para el culto según el modelo de Dios. Entró en la tierra bajo la dirección de Josué. La tienda permaneció hasta el tiempo de David, el rey que buscó una morada para Dios. Salomón, hijo de David, construyó el templo. Sin embargo, Esteban dice que el Altísimo no vive confinado en edificios humanos. Un profeta llama al cielo el trono de Dios y a la tierra el apoyo de sus pies. Dios hizo todas estas cosas. Una casa hecha de ellas no puede contener a su creador.

En la vida diaria
Una fotógrafa cuelga una vista enmarcada de la costa en un centro de visitantes. Un visitante confunde la imagen expuesta con toda la reserva, hasta que ella abre la puerta hacia kilómetros de costa. La imagen tiene un propósito real, pero no contiene lo que representa. Esteban habla de la libertad del creador que no está limitado por un templo, no de un paisaje que no cabe en una fotografía.
Observe
Hechos 7:48 La afirmación sigue a un relato de la construcción legítima del templo. Esteban no necesita negar esa historia para negar que el edificio contenga a Dios.
Hechos 7:44-50
Santa Biblia Reina Valera 190944Tuvieron nuestros padres el tabernáculo del testimonio en el desierto, como había ordenado [Dios], hablando á Moisés que lo hiciese según la forma que había visto.
45El cual recibido, metieron también nuestros padres con Josué en la posesión de los Gentiles, que Dios echó de la presencia de nuestros padres, hasta los días de David;
46El cual halló gracia delante de Dios, y pidió hallar tabernáculo para el Dios de Jacob.
47Mas Salomón le edificó casa.
48Si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano; como el profeta dice:
49El cielo es mi trono, y la tierra es el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor; ¿ó cuál es el lugar de mi reposo?
50¿No hizo mi mano todas estas cosas?
Hechos 7:51-53
Esteban vuelve la acusación contra ellos
Esteban acusa ahora directamente al consejo de tener corazones tercos y oídos cerrados. Resisten al Espíritu Santo, el Espíritu de Dios, como sus antepasados. Aquellos antepasados persiguieron a profetas y mataron a mensajeros que anunciaron al justo. Los dirigentes actuales han traicionado y asesinado a ese prometido, Jesús. Recibieron la ley de Dios por medio de ángeles, sus mensajeros celestiales, pero no la cumplieron. La defensa se convierte en acusación. Los hombres que acusan a Esteban de deshonrar la ley deben afrontar su propia desobediencia al Dios que la dio.

En la vida diaria
Una revisora de protección a personas vulnerables se enfrenta a miembros de una junta que acusan a un testigo de dañar sus estatutos. Coloca advertencias ignoradas junto al deber de proteger establecido en ellos y pregunta quién los ha quebrantado realmente. Poseer el documento no ha significado seguir sus normas. La revisión pasa de la reputación del testigo a la conducta de la junta. Esteban acusa de resistencia al Espíritu de Dios y del asesinato de Jesús.
Observe
Hechos 7:53 Recibir la ley se contrapone a no cumplirla. Esteban distingue entre poseer un regalo sagrado y obedecer al Dios que lo dio.
Hechos 7:51-53
Santa Biblia Reina Valera 190951Duros de cerviz, é incircuncisos de corazón y de oídos, vosotros resistís siempre al Espíritu Santo: como vuestros padres, así también vosotros.
52¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? y mataron á los que antes anunciaron la venida del Justo, del cual vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores;
53Que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis.
Hechos 7:54-60
Una visión y una última oración
El consejo estalla de rabia. Lleno del Espíritu, Esteban ve la gloria de Dios y a Jesús de pie junto a Dios. Declara esta visión del Hijo del hombre, el título que Jesús usa para sí mismo. Sus oyentes se tapan los oídos, se abalanzan sobre él y lo sacan de la ciudad. Lo apedrean. Los testigos dejan sus ropas con Saulo, un joven que observa. Esteban pide a Jesús que reciba su espíritu. De rodillas, pide que este pecado no se cargue a sus asesinos. Después muere. Su última súplica es por quienes lo matan, mientras se confía a Jesús.

En la vida diaria
Una voluntaria de un memorial transcribe la última carta de un trabajador humanitario asesinado. Junto al registro de las amenazas conserva su petición de que la ira no consuma a quienes quedan. El documento se niega a dejar que los atacantes sean dueños de toda última palabra sobre su vida. Esteban ora por sus asesinos mientras ve a Jesús y le confía su espíritu.
Observe
Hechos 7:60 Esteban llama pecado a la muerte que le causan, mientras pide que no se les cargue a sus asesinos. Perdonar no exige llamar inofensivo o correcto al acto.
Hechos 7:54-60
Santa Biblia Reina Valera 190954Y oyendo estas cosas, regañaban de sus corazones, y crujían los dientes contra él.
55Mas él, estando lleno de Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vió la gloria de Dios, y á Jesús que estaba á la diestra de Dios,
56Y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del hombre que está á la diestra de Dios.
57Entonces dando grandes voces, se taparon sus oídos, y arremetieron unánimes contra él;
58Y echándolo fuera de la ciudad, le apedreaban: y los testigos pusieron sus vestidos á los pies de un mancebo que se llamaba Saulo.
59Y apedrearon á Esteban, invocando él y diciendo: Señor Jesús, recibe mi espíritu.
60Y puesto de rodillas, clamó á gran voz: Señor, no les imputes este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Hechos 7:1 comienza con “EL príncipe de los sacerdotes dijo entonces: ¿Es esto así?”
Dónde cambia el capítulo
Hechos 7:28 forma un giro natural: “¿Quieres tú matarme, como mataste ayer al Egipcio?”
La nota final
Hechos 7:60 deja al lector con “Y puesto de rodillas, clamó á gran voz: Señor, no les imputes este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Dios, Egipto, padres, tierra, como, cual ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- patriarcas
- Antepasados fundadores de las tribus o familias de un pueblo.
- circuncisión
- Corte del prepucio masculino, dado aquí como señal del pacto.
- tribulaciones
- Sufrimientos o dificultades graves que atraviesa una persona.
- cerviz
- Parte posterior del cuello; su dureza representa aquí la terquedad.
- imputes
- Atribuyas una falta a alguien y lo hagas responsable de ella.
Escucha y mira junto al pasaje
Todavía no hay un recurso multimedia exacto catalogado para este pasaje. El informe de conciliación conectará material nuevo cuando esté disponible.


